Aznar vuelve a poner en dificultades a Rajoy

A partir de ahora, Mariano Rajoy no solo tendrá que esconderse de los periodistas para no responder a las preguntas sobre el presidente valenciano, Francisco Camps, y sus listas de imputados, sino que también tendrá que rehuir a los informadores para no verse obligado a hacer algún comentario sobre las últimas y sorprendentes declaraciones del ex Presidente del Gobierno  y máximo dirigente de FAES, José María Aznar.

El ex presidente del Gobierno, especialista en guerras preventivas y en armas de destrucción masivas, ha intervenido en la Universidad  de Columbia en Nueva York, creyendo que solo hablaba para un grupo de universitarios interesados en la situación política por la que atraviesa el mundo árabe y desconociendo que una cámara de seguridad estaba grabando todo lo que se decía en el Aula de Negocios en la que intervenía, se ha dedicado a defender al coronel libio Moamar el Gadafi al que ha llamado amigo, aunque ha matizado que es “extravagante” y ha criticado duramente la intervención militar que están desarrollando en Libia  varios países de la OTAN y, sobre todo, Estados Unidos que no han querido defender a quienes siempre han sido sus aliados especialmente Hosni Mubarak en Egipto y Ben Ali en Túnez.

No se sabe si porque la conferencia se desarrollaba en inglés (en Internet se puede comprobar el “acento tejano” del expresidente) o porque estaba pensando en los negocios y relaciones de su yerno Alejandro Agag con el hijo de Gadafi, Saif Al Islam, el expresidente del Gobierno se ha metido en un jardín del que ha intentado sacarlo la propia FAES aclarando que Aznar no se considera amigo de Gadafi  y que en anteriores ocasiones ha manifestado su oposición al régimen libio.

Sin embargo, sus sorprendentes declaraciones siguen ahí, fruto probablemente del síndrome que todavía padece de su posición adoptada en las Azores en la que por primera vez en la historia,  España declaró la guerra a un país, Irak, con el que habíamos mantenido relaciones diplomáticas y políticas  normales.

Ahora, en su intento de justificación de una guerra que se declaró por la existencia de armas de destrucción masiva que nunca a aparecieron, se intenta comparar Irak con la guerra de Libia olvidando que en el caso del actual conflicto existe una resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (resolución muy matizada que está complicando todas las operaciones militares, mientras prosigue el genocidio contra todo tipo de oposición a Gadafi) que es lo que le da legalidad internacional a las operaciones emprendidas contra el régimen de Gadafi.

 

Hay que recordar que Aznar, junto con el ex primer ministro británico Tony Blair, fueron los impulsores de la operación que permitió la renuncia de Gadafi a apoyar el terrorismo internacional y que el expresidente del Gobierno español fue el primer dirigente mundial que visitó oficialmente al coronel libio en Trípoli para impulsar su rehabilitación internacional. Es más, hasta hace bien poco un think tank, cercano al movimiento neeocom norteamericanazo y que está en la órbita del expresidente del Gobierno, el GEES (Grupo de Estudios Estratégicos) ha venido defendiendo al régimen libio, ante el peligro islamista radical y ha venido proponiendo, incluso, que el hijo del dictador, el que  públicamente declaró que metería a su país en una sangrienta guerrera civil, Saif al Islam, fuese la verdadera solución para el país por sus ideas reformistas que podían evitar una radicalización islamista radical.

Por si no fuera poco, también en Columbia Aznar, en ese tono patriótico que le caracteriza cuando esta fuera del país, aseguró que España tendrá dificultades para pagar la Deuda, en unos momentos además, en que se intenta desesperadamente transmitir a los mercados  que la situación española no tiene nada que ver con la islandesa o la portuguesa. Habrá que esperar qué es lo que dice Rajoy si algunos de los periodistas logran hacerle alguna pregunta…