Camps sigue creando problemas al PP y a Rajoy

La dirección nacional del Partido Popular ha tenido que intervenir ante un nuevo disparate del partido en la Comunidad Valenciana que se había enfrentado con los directivos de las principales televisiones del país (Radiotelevisión Española, Telecinco, Cuatro y la Sexta), acusándolos de falta de neutralidad informativa por informar sobre el número de imputados en casos de corrupción que existe en las listas del partido a las elecciones autonómicas y municipales que se celebrarán el próximo 22 de mayo.

Por orden del presidente Camps, representantes del partido presentaban en la Junta Electoral (que inmediatamente lo trasladó a la Junta Electoral Central por falta de competencia) el correspondiente recurso en el que se exigía que se garantizase el respeto a los principios de pluralismo e igualdad y que se eliminase de las informaciones todo lo que ellos consideraban el uso de términos con algún tipo de “ánimo tendencioso”.

Las televisiones denunciadas, se habían limitado a informar de que en las listas valencianas había once imputados por casos de corrupción, algo que por lo visto ha indignado al presidente de la Generalitat valenciana ya que, según él, no todos están imputados (todavía) aunque en la mayoría existen suficientes indicios como para pensar que, según las peticiones de los fiscales de cada caso, o de los fiscales anticorrupción, han participado en casos de tráfico de influencias, financiacio0n ilegal del partido, blanqueo de capitales y graves delitos relacionados con el urbanismo.

Con una profusión de informes elaborados por quienes se han convertido en el principal órgano de propaganda de Camps y de su Gobierno, el Canal Nou, los populares valencianos se han presentado en la Junta Electoral para denunciar algo que ellos, desde la televisión pública vienen practicando desde hace años, especialmente desde que estalló el escándalo “Gürtel” en el que se encuentra implicado el principal núcleo de poder del gobierno de Camps, incluidos sus dos vicepresidentes y que creen que todos hacen lo mismo.

Camps , y su directora de campaña Paula Sánchez de León, han convertido el canal público de la Televisión Valenciana en el modelo más siniestro de manipulación y ocultación informativa y, con ese mismo espíritu han querido actuar contra el resto de las televisiones que se han limitado a contar lo que han venido contando el resto de los medios informativos: que las candidaturas a la Generalitat y al resto de las instituciones locales están cuajadas de personajes, que no solo se han visto implicados en los dos grandes casos de corrupción de la Comunidad (el caso Gürtel y el Caso Brugal), sino en toda una serie de escándalos urbanísticos, trapicheos, blanqueo de dinero, supuesta financiación ilegal de actos partidarios, y abusos de poder, que hacen muy difícil que la opinión pública crea en esa “regeneración ética” que proclama el Partido Popular para las elecciones locales, autonómicas y generales.

No se comprende como Camps ha impuesto las listas que acaban de registrarse ante las Juntas Electorales de zona ante un Rajoy que hace lo posible y lo imposible por huir de los periodistas para no tener que explicar qué pasa con el presidente valenciano y con su corte de imputados, implicados, investigados, e interrogados por casos que suponen para el Partido Popular un auténtico lastre aunque las encuestas sigan señalando que el partido tiene muchas posibilidades de volver a ganar las elecciones, algo que los imputados, implicados investigados e interrogados, venderán como un plebiscito popular revestido de sentencia absolutoria.

La dirección del partido en Génova ha tenido que intervenir para convencer a Camps y a su círculo que retiren el ridículo recurso basándose en el respeto a la libertad de expresión que tienen los medios para informar según se ha encargado de recordar el secretario de comunicación partido, Esteban González Pons, algo que, junto a una mínima neutralidad informativa, ignoran por completo quienes con Camps han emprendido desde hace muchos meses, una huida a la desesperada.