Egipto: Visita de ida y vuelta a la revolución…

Los acontecimientos de Egipto obscurecieron durante días lo que estaba ocurriendo en Túnez, donde comenzó todo el proceso revolucionario del Norte de Africa  y Oriente Medio. Y, ahora, la guerra de Libia, cuyo final es imprevisible y la grave situación por la que atraviesa Siria, han desplazado lo que en estos momentos esta ocurriendo en Egipto. Un país en el que después del referéndum del pasado l9 de marzo, donde el cuarenta por ciento del electorado ha participado en uno de los procesos más limpios de la historia de la democracia del país, la situación vuelve progresivamente a la normalidad.

Frente a los que preconizaban el no (entre ellos los dos futuros candidatos presidenciales; el actual secretario general de la Liga Árabe Amr Musa y el Premio Nóbel de la Paz, Mohamed Al Baradei,) el 77 por ciento de los participantes en la consulta se han pronunciado a favor de la reforma frente a la ruptura, y han aprobado ocho enmiendas constitucionales que eliminan algunas de las peores características de la constitución de la era Mubarak.

Sólo habrá dos mandatos presidenciales en los que se reducen los requerimientos para los candidatos presidenciales y se recorta el uso de las autoritarias leyes de emergencia. De haber propuesto el propio Mubarak esos cambios, hubiese sido acogido con agrado, precisamente, por abrir una vía a la verdadera democracia en el país más influyente de Oriente Próximo. Pero los acontecimientos le superaron y tuvo que abandonar el poder con el riesgo incluso de que en el futuro tenga que responder ante los tribunales por numerosos casos de corrupción.

He estado unos días en El Cairo y he podido comprobar que la preocupación por el futuro del país, así como por las futuras elecciones que tienen que conformar un nuevo parlamento, elaborar una constitución y elegir a un nuevo presidente del país, es similar a la preocupación, casi obsesión, que sienten por el futuro de su economía, especialmente, por el turismo del que viven gran parte de una creciente clase media. Y teniendo en cuenta los quince millones de visitantes anuales que representan el doce por ciento del Producto Interior Bruto (PIB).

“Aunque el proceso aún no está encauzado, el país está tranquilo. Hay seguridad en la ciudad Hades, a pesar del miedo que intentan expandir sectores del antiguo régimen. No hay incidentes en las calles y las demandas están siendo estudiadas, por lo que no hay posibilidad de enfrentamientos porque todo esta trascurriendo pacíficamente… Egipto, en estos momentos, no es Túnez ni su revolución debe asustar al turismo que al contrario debe sentirse orgulloso de visitar una democracia recién conquistada.”

Quien dice esto no es ningún analista ni un politólogo, sino que es un simple guía, Jaled Said, que atiende a los españoles y que distribuye unas originales octavillas en cuanto oye a hablar alguien en castellano. “Hola amigos, me preguntabais por Egipto. Ya  está bien, ha estado embarazada después de muchos años de un bebé grande y ya dio a luz. Tuvimos una niña preciosa que se llama democracia. Venid a verla”…

Aunque las autoridades son muy optimistas y hablan de una recuperación del turismo del cuarenta por ciento en el mes de mayo, y casi un ochenta o noventa en los próximos meses de invierno, las perspectivas no parecen responder a la realidad. Y la realidad, a pesar de las normalidad en la que el vive el país en medio de una gran ebullición política y reivindicativa, pasa por el insólito espectáculo de las pirámides prácticamente sin turistas, pasa por el museo histórico de El Cairo (del que robaron algunas piezas y que ya se han recuperado la mayoría) siempre abarrotado la Ciudadela y la Mezquita de Alabastro con pocos visitantes…

Aunque España no es uno de los principales mercados emisores de turistas para el país tiene mucha importancia. No sólo por los lazos que unen a ambos países, sino también porque el perfil del turista español que visita Egipto es cultural, de calidad y con un elevado gasto.

El año pasado llegaron a Egipto un total de 150.000 españoles, lo que representa una cifra récord un 11 por ciento superior a la del ejercicio anterior. Además, entre 2005 y 2010 el número de turistas se ha incrementado cerca de un 70 por ciento. Es por ello que Egipto considera a España un mercado “virgen” y con bastante potencial de crecimiento….