Botín:Golpe en La Moncloa

Emilio Botín, presidente del Banco de Santander, el primer banco de Europa por beneficios, se ha convertido en el principal aliado (y por lo visto asesor) del presidente del Gobierno al que ha aconsejado delante de los 44 principales empresarios del país reunidos en el Palacio de la Moncloa, que siga al frente del Gobierno y que aparque el debate sobre la sucesión al frente de la presidencia del Gobierno y de la secretaria general del partido.

Un auténtico e inesperado golpe,  la foto poniendose la chaqueta sobre los tirantes y la corbata rojas antes de entrar en Palacio es significativa, cuando desde casi todos los sectores sociales y desde las mismas filas socialistas se pide que se aclare cuando antes el futuro de Zapatero, un futuro que ya tiene decidido, según ha confesado, pero que se resiste a revelar. El primer banquero del país en un gesto que supone mucho más que una simple opinión  personal, le ha pedido en público que siga y que no adelante las elecciones generales como le viene pidiendo con insistencia Mariano Rajoy y el Partido Popular.

De esta forma, la estrategia del PP que ya tiene diseñada la campaña de las elecciones municipales y autonómicas del próximo 22 de mayo, como un ensayo de las elecciones generales, hasta el punto que ha trascendido que si la derrota socialista como vaticinan todas las encuestas, supone una debacle especialmente en las Autonómicas, los populares iniciarán un movimiento para que el adelanto electoral sea inevitable,  se ha visto desautorizada por el presidente del Santander que es partidario de que sea Zapatero el que llegue a las elecciones de marzo del año que viene.

“El presidente del Santander puede decir lo que quiera pero no va a cambiar nuestra estrategia” –dicen en el PP- después de afirmar que “son declaraciones coyunturales que tienen poco que ver con otras muy críticas realizadas el pasado mes de octubre en el Centro de Convenciones de Santander,  sobre la reforma laboral, el control del déficit autonómico y la situación de las Cajas de Ahorros”.

En  aquella ocasión en la que Botín apareció fotografiado junto al presidente del PP, Mariano Rajoy, el banquero parecía que se alejaba de Zapatero al que siempre había apoyado y que estaba, en cierto modo, apostando al futuro a un triunfo del Partido Popular más claro ahora, que en octubre.

Para muchos es la situación del consejero delegado del Santander, Alfredo Sáez, condenado  a tres meses de prisión e inhabilitación por un delito de denuncia falsa, condena que recurrirá al Tribunal Constitucional y para la que ha solicitado al Consejo de Ministros el correspondiente indulto para evitar tener antecedentes penales  y verse obligado a cesar como consejero delegado del banco de Emilio Botín, lo que ha movido  al presidente del Santander  a hacer una intervención política tan clara en un momento tan delicado.

La solicitud del indulto de Sáenz sobre el que tendrá que decidir el Gobierno, se basará en que las penas impuestas son muy cortas, pero podrían tener consecuencias administrativas mientras se resuelve el recurso de amparo que presentará ante el Tribunal Constitucional (TC) contra las sentencias de la Audiencia Provincial de Barcelona y del Tribunal Supremo.

El consejero delegado del Santander esgrime a favor del indulto, la existencia de razones de justicia, equidad y utilidad pública que establece la normativa, entre las que figura su dilatada trayectoria profesional, que podría verse truncada. Fuentes jurídicas creen sin embargo que la intervención de Botín en el Palacio de la Moncloa el pasado sábado, con un discurso tan gubernamental y político (podía haber apoyado las medidas del Gobierno sin entrar en el calendario y, sobre todo, en la sucesión) le puede perjudicar más que beneficiar a Sáenz  ¿Por qué lo ha hecho entonces?…