Operación Chacón para suceder a Zapatero

La ministra de Defensa, Carme Chacón, ha vuelto a reabrir el debate sobre la sucesión de Rodríguez Zapatero, al que, inmediatamente se han sumado el presidente de Extremadura, Guillermo Fernández-Vara, y el presidente del Congreso de los Diputados, José Bono.

Aprovechando el 30 aniversario del 23 de Febrero, en el que Carme Chacón, ha querido tener su protagonismo aparte, montando actos y homenajes en los que incluso ha querido suplantar al Alcalde de Madrid, anunciando que se pondrá a una calle de la capital española el nombre del teniente general Gutiérrez Mellado, ha querido lanzar formalmente, su candidatura a la sucesión, con el argumento de que España está perfectamente preparada para una presidenta del Gobierno catalana.

A lo que le ha respondido Guillermo Fernández Vara , que también España está preparada para un presidente del Gobierno extremeño, al tiempo que José Bono, que no desaprovecha ocasión para promocionarse, ha recordado que para ser político hay que tener ambiciones y jugar a tener más poder, a menos que se aspire a ser simplemente “fontanero”.

El problema, según se ha encargado de recordar Alfonso Guerra no es si un catalán o un extremeño, o un castellano-manchego, o una mujer puede ser presidente, sino si está preparado para ocupar la Presidencia del Gobierno, sobre todo, en las circunstancias actuales del país, en las que deben jugar mecanismos muy distintos a los del simple funcionamiento de un partido, en este caso el partido socialista.

La irrupción de la ministra de Defensa en el debate sucesorio, en unos momentos en los que , desde la dirección del partido se intenta por todos los medios, postergarlo hasta que Zapatero decida si se presenta o no a un tercer mandato, parece una operación perfectamente planificada por el principal asesor de la ministra, su marido, el ex secretario de Estado de Comunicación Miguel Barroso, que junto a José Miguel Contreras, consejero delegado de la “Sexta Televisión” , forma parte del llamado “clan de los Migueles”, uno de los grupos más influyentes en la Moncloa y, sobre todo, en Zapatero.

Barroso que al principio asistía a las reuniones que convocaba su esposa en el Ministerio de Defensa como asesor áulico, es el que diseñó y “pensó” la imagen de Chacón vestida de smoking en una celebración de la Pascua Militar, o la imagen de la re vista a las tropas en un avanzado estado de gestación o sus sucesivos viajes a Iraq y Afganistán para visitar a las tropas españolas.

Ahora, también parece ser el artífice de la “Operación Chacón” de participar en unas primarias para convertirse en una candidata a la sucesión, frenando cualquier posibilidad de una investidura de cualquier candidato que no haya pasado previamente por un proceso de primarias como ha ocurrido en Madrid con las elección de Tomas Gómez frente a Trinidad Jiménez o Jordi Hereu, Alcalde de Barcelona frente a Montserrat Tura.

Y todo eso, en el peor momento de quien parecía que era el designado para la sucesión: el vicepresidente del Gobierno Pérez Rubalcaba, en el que se están centrando todos los ataques de la oposición popular especialmente por el “caso Faisán”.

Rubalcaba, que además tendrá que asumir en los próximos meses el desgaste que suponga cualquier decisión sobre la legalización o no de “Sortu”, el nuevo partido de la izquierda abertzale, se está encontrando con un frente formado por los más zapateristas (Jesús Caldera, Juan Fernando López Aguilar, Trinidad Jiménez…) que no quieren una vuelta al “felipismo”. Para todo este sector que empujó a Zapatero a enfrentarse a José Bono en el año 2000, Carme Chacón “la niña de Zapatero”, sería la alternativa… aunque no traguen a Barroso…