Trinidad Jiménez acude en defensa de Marruecos

La ministra de Asuntos Exteriores española Trinidad Jiménez tiene previsto visitar Marruecos próximamente para preparar la reunión de Alto Nivel entre los dos países y, sobre todo, dar el apoyo del Gobierno español a la Monarquía de Mohamed VI, en unos momentos en que un auténtico tsunami azota al mundo árabe exigiendo mayores libertades, más democracia, más respeto a los derechos humanos, y mejores condiciones de vida para grandes sectores de la población especialmente los jóvenes.

Tras el triunfo de esa “revolución”, protagonizada por la juventud, en Túnez y Egipto y, las manifestaciones que se están produciendo en Yemen, Irán y Bahrein (donde el rey ha decidido regalar dos mil euros a cada familia) se ha comenzado a especular sobre el “efecto contagio” a todos los países del Norte de África, si bien la responsable de la diplomacia española ha rechazado que ese efecto contagio llegue hasta Marruecos ya que, en el vecino país se han hecho reformas políticas que no se han hecho en otros países como Argelia o Libia .

Sin embargo, cada vez son más numerosos los llamamientos que a través de Internet y de Facebook, que se están haciendo para convocar manifestaciones en todas las ciudades marroquíes este próximo fin de semana.

Un último video en el que una quincena de marroquíes explican que se manifestarán el domingo, reclamando una mejor sanidad, mejores condiciones de vida, una justicia para quienes “han destrozado el país”y la aprobación de una Constitución popular y democrática”, ha comenzado a inquietar al Gobierno que ya se ha comprometido a conceder subvenciones a los productos de primera necesidad y controlar los precios del gas y la gasolina.

En ninguno de esos llamamientos se critica al monarca Mohamed VI, también rey espiritual de los marroquíes y  presidente del Consejo de Ulemas.

Simultáneamente, la prensa oficial ha comenzado a criticar esos llamamientos reivindicando “revoluciones”que tienen nombres de flores (por la “revolución de los jazmines”en Túnez) pero que se “alimentan de sangre, pólvora y cadáveres más que de plantas o flores”.

“¿Debemos tratar seriamente -se pregunta el periódico “Al Massae”– el llamamiento de algunos marroquíes a través de sus páginas de facebook, para participar en una manifestación pacífica el próximo 20 de febrero en todas las ciudades marroquíes, para pedir que se modifique la constitución, se limiten las competencias del rey y se disuelva el Parlamento y del Gobierno, además de otras reivindicaciones sociales que deben debatirse en las sedes de los partidos y no en la calle? ¿Quiénes son los que están detrás de este llamamiento? ¿Cuáles son sus convicciones políticas, religiosas y sociales? ¿Acaso son verdaderos revolucionarios o meros buscadores de fama en un mundo en que para llegar a la fama basta con colgar un simple vídeo en youtoube o escribir un comunicado ideológico en el facebook para luego convertirse en revolucionario sin necesidad de salir de su dormitorio?”.

Para la mayoría de los medios informativos, Marruecos, que cuenta con un sistema político estable (…) fue el primero que mostró, sin ocultar nada, los grandes obstáculos que impiden el desarrollo global del país: la marginación de algunos territorios, problemas de gobernanza, la amplitud de la pobreza y la fragilidad económica, etc. Marruecos no sólo se ha dedicado a reseñar estos problemas: ha tenido el suficiente coraje de hacer este diagnóstico y se ha dotado de los medios necesarios para hacer frente a estos desafíos, con toda transparencia, poniendo en marcha múltiples proyectos de reforma.

Toda una ofensiva mediática contra una convocatoria que es apoyada por diversas organizaciones defensoras de los derechos humanos, grupos de izquierdas y movimientos islamistas, algunos de ellos ilegales.