Rajoy duda de la candidatura de Camps

Francisco Camps le ha vuelto a echar un pulso a la dirección nacional del Partido Popular y ha forzado su proclamación, por parte del Comité regional de la Comunidad, como candidato a las autonómicas del próximo mes de Mayo a pesar de que en Génova esta empezando a madurar la idea de que el Presidente de la Generalitat valenciana procesado por “cohecho continuado” relacionado con la ‘trama Gurtel’ no puede ser el candidato más adecuado.

La petición de la Fiscalía Anticorrupción de una multa de 40.000 euros por el ‘caso de los trajes’, indica que Camps tendrá que sentarse en el banquillo ante un jurado popular, algo que sería insólito en todo el período democrático y algo que, aunque en las encuestas no se reflejan porque el PP sigue situado en la mayoría absoluta, muchos miembros de la dirección del partido no están dispuestos a aceptar.

Según fuentes populares, ante la certeza de que Camps se siente en el banquillo, se está barajando la posibilidad de que el candidato sea otro, probablemente, el alcalde de Castellón, Alberto Fabra, uno de los pocos políticos que no están salpicados por los escándalos de corrupción que afectan a la Comunidad Valenciana.

De todas formas, el que tiene la última palabra es el presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy que, agradecido por el apoyo que Camps le prestó en el último Congreso de Valencia tras la pérdida de las generales del 2008, no ha querido mover ficha a la espera, hasta ahora inútil, de que sean los jueces los que le resuelvan el problema exonerando al presidente valenciano de ser juzgado.

Con la petición de la fiscalía, y con la negativa del juez Flors de realizar nuevas diligencias como pretendía la defensa de Camps para alargar el procedimiento e impedir que coincidiera con la campaña electoral de las autonómicas, se ha disipado la posibilidad de un archivo de la causa como pensaban quienes en el partido se encargan de coordinar los temas jurídicos.

Aunque oficialmente se sigue insistiendo en que Camps será el candidato, la realidad es que es uno de los pocos que aún no ha sido confirmado  por el Comité Electoral del partido que ha resuelto ya incluso el “contencioso de Álvarez Cascos” designando a la concejal del Ayuntamiento de Oviedo Isabel Pérez-Espinosa. Tampoco se ha ratificado si hay fecha de una posible confirmación a la espera de los acontecimientos.

Este lunes la secretaria general María Dolores de Cospedal, después de hacer un canto de la personalidad de Camps (“es el mejor candidato posible”) y de sumarse  a las críticas a la fiscalía y a los jueces que ha hecho la alcaldesa de Valencia Rita Barberá, se ha negado a aclarar la fecha en que, un desesperado Camps que presiona a Rajoy, verá confirmada su candidatura.

En Génova se ha practicado con Camps la misma estrategia que con el ex tesorero del partido Luis Bárcenas, hasta conseguir su renuncia. Pero esa estrategia ha fallado con Camps, que ha perdido el sentido de la realidad y que intenta que sean las urnas las que le indulten no sólo del delito de cohecho sino de otro más grave de financiación ilegal del partido que está perdido en los pasillos de los recursos y que es muy posible que termine en la Sala Segunda del Supremo. Porque el Tribunal Superior de Madrid se ha inhibido a favor del de Valencia y el de Valencia es muy posible  que  lo vuelva a enviar a Madrid, para que sea el Supremo el que juzgue.

Y mientras tanto, sigue sin aclararse el escándalo de los ERES aprobados por la Junta de  Andalucía, en el que se han dado prejubilaciones a muchos que no trabajaban siquiera en las empresas, pero militaban en el PSOE,  y en el que se han dilapidado casi setecientos millones de euros. Se comprende que en las encuestas la clase política siga siendo el tercer problema del país, después de la crisis económica y el paro.