ZP añade mas confusión a su futuro…

Crecido por el acuerdo que le ha permitido aprobar el nuevo sistema de pensiones por el cual la jubilación se amplía a los 67 años, al tiempo que disminuyen económicamente las prestaciones, acuerdo que se pretende extender a la reforma laboral, a la negociación colectiva, a la política energética y a la política industrial, el Presidente del Gobierno ha pedido a los dirigentes del PSOE que pospongan el debate sobre la sucesión en este año electoral.

“Lo importante son las reformas y no el partido” ha dicho en la Convención socialista preparatoria de las elecciones autonómicas y municipales del próximo mes de mayo, celebrada el fin de semana en Zaragoza.

En vez de anunciar su intención de concurrir a un tercer mandato, con lo que se terminaría todo el debate dentro y fuera del partido, y sin querer anunciar todavía su retirada, que, según todas las informaciones de su entorno ya tiene decidida, el Presidente del Gobierno ha contribuido aun más a la confusión, aunque desde el partido se le han dirigido unas loas que parecen más una despedida que una petición formal de que continúe.

Zapatero es el que ha abierto ese debate, extendiendo el misterio sobre si se presentara o no, como candidato a las elecciones generales del 2012 y asegurando en plenas fiestas navideñas a los periodistas que ya tenía tomada una decisión, que se lo había comunicado a su esposa Sonsoles Espinosa y que sólo sabía cual era su decisión, que revelaría en su momento un miembro del PSOE, que según todos los indicios es el número dos del partido, José Blanco.

De esta forma, el mismo que le da todos los poderes en la última remodelación ministerial a su ministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba, al que ha colocado prácticamente como “Presidente bis”; el mismo que durante varios meses deja que Pérez Rubalcaba sea el que tome las iniciativas políticas, al tiempo que coordina prácticamente a todo el Gobierno; el mismo que se niega, ante la inquietud de su partido, y sobre todo de sus principales barones, a revelar que es lo que ha decidido… es el que pide ahora que el debate sucesorio se aparque y que todos en unión defiendan las reformas porque eso es lo mas importante para el país, y no el futuro del partido.

Probablemente sorprendido por las reacciones que se están produciendo dentro del partido, preocupado más por los resultados electorales del mes de mayo en ayuntamientos y autonomías que de las reformas y de la exigencia de los barones que no quieren que la cita de dentro de unos meses se convierta en un plebiscito sobre Zapatero y su política, el presidente del Gobierno quiere enfriar el debate para facilitar su propio calendario.

Pero ya es imposible. Si hace unos días Manuel Chaves, el presidente del Partido, hablaba de Zapatero como si fuese ya el pasado; si hace también unas fechas el ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, el hombre de Rubalcaba, aseguraba en conversación “off the record” con algunos periodistas que el tiempo de Zapatero se ha acabado y que se irá, que no cabe ninguna duda que el candidato será Rubalcaba y que el Presidente del Gobierno anunciará su decisión después del verano, para que el sucesor sea elegido en un Congreso extraordinario en octubre; si los barones del partido, siempre que pueden, manifiestan publicamente que Zapatero debe comunicar su decisión cuanto antes para preparar el camino y evitar una catástrofe electoral… es una ilusión pedir que se cierre el debate que el propio Zapatero jamás debió abrir con tantas antelación, aunque la creencia general es que, efectivamente, ha tirado la toalla y que ya solo piensa en la Historia (Ver “Zapatero sólo piensa en la Historia”).