Aguirre relanza la candidatura de Cascos

¿Cabe abrir expediente disciplinario a una militante que hace campaña electoral por un candidato ajeno al partido? Esta pregunta quedó sin respuesta por parte de la secretaria general del Partido Popular, Maria Dolores de Cospedal, al pedir los periodistas una reacción a la posición adoptada por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, de apoyo incondicional al candidato vetado por el Comité Nacional Electoral, Francisco Álvarez Cascos frente a la candidata oficial del partido, la concejal del Ayuntamiento de Oviedo Isabel Pérez-Espinosa.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, que, hasta la celebración de la Convención del PP en Sevilla, este fin de semana, se había manifestado muy prudente sobre el “contencioso” Álvarez Cascos que tiene dividido al partido, parece decidida a participar, indirectamente, en la campaña del ex secretario general y ex vicepresidente del Gobierno con Aznar, por la presidencia del Principado de Asturias, aunque sea con un partido distinto al PP.

Por lo menos esto parece desprenderse de la posición que ha tomado respecto a la decisión del Comité Nacional Electoral que a finales de diciembre, con el veto a Cascos que se sintió insultado por sus compañeros de partido, provocó su baja en un PP , que no solamente fundó sino que transformó de Alianza Popular en Partido Popular, para el posterior desembarco de José María Aznar.

Precisamente fue Aznar el que más animó a Cascos para que presentase su candidatura y quizás, por eso, después de que Rajoy le asegurase que el era el candidato preferido, su candidatura fue rechazada, en un intento de zanjar viejas hipotecas de las que Rajoy quiere prescindir.

Ahora, con el silencio de Aznar, es Esperanza Aguirre, que se había puesto a disposición del ex secretario general para su aventura asturiana, la que da la cara en defensa de Cascos, como el mejor candidato del PP, después de que hace unos días hubiese insistido en que Rajoy interviniese para arreglar un contencioso que jamás debió haberse producido.

Las declaraciones de Aguirre, que parecía haber recompuesto sus relaciones con Rajoy y su equipo después de su célebre discurso del “yo no me resigno” en pleno Congreso del PP en Valencia, ha caído como una auténtica bomba en Génova, especialmente tras la Convención de Sevilla en la que todo el interés del aparato popular era que se visualizara la unidad del partido, con el “abrazo” de reconciliación entre Rajoy y Aznar.

Esa bomba ha venido cebada, con la encuesta que publicaba el domingo el periódico de la cadena “Vocento”, “El Comercio” de Gijón que vaticinaba que Álvarez Cascos puede llegar a ser presidente de Asturias si se presentase con un nuevo partido a las elecciones autonómicas del 22 de mayo.

Según la encuesta realizada por el “Astur barómetro”, un partido encabezado por Cascos obtendría el próximo 22 de mayo el respaldo del 42,2 por ciento de los electores, casi el doble que el PSOE, que se quedaría en un 21,4 por ciento, y muy por encima del PP, con un 18 por ciento.

La encuesta fue realizada a con 402 entrevistas telefónicas entre los días 12 y 19 de enero, antes de la presentación del Foro Asturias, la formación con la que posiblemente concurrirá Cascos y, de ella se deduce que seis de cada diez votos favorables al ex vicepresidente de Aznar, procederían del Partido Popular, con lo que se produciría un vuelco total en el Parlamento regional ya que cuatro de cada diez votantes estarían dispuestos a votar el proyecto político que presente el ex secretario general del PP , el candidato ideal según Esperanza Aguirre y al que, con sus declaraciones, ha vuelto a relanzar políticamente…