Aznar, Rajoy y Álvarez Cascos

En un ambiente de optimismo desbordante, provocado por los resultados de las encuestas que le sitúan dentro de la mayoría absoluta, el Partido Popular se reúne este fin de semana en Sevilla, en una Convención a la que asistirán más tres mil militantes, para demostrar al país que están preparados para gobernar y para poner las bases de lo que será el programa popular de cara a las elecciones municipales y autonómicas del 22 de mayo y, también, del programa para las elecciones generales.

En la Convención coincidirán el ex presidente del Gobierno y presidente de honor del partido, José María Aznar, y, su sucesor, Mariano Rajoy, algo que no ha sido normal en las reuniones de partido desde el Congreso de Valencia en el que el ex presidente mostró toda la frialdad de la que es capaz, llegando tarde, interrumpiendo una de las votaciones y prácticamente negándole el saludo a quien él mismo había nombrado sucesor.

El Congreso de Valencia celebrado en el 2008, tras la segunda derrota de Mariano Rajoy en unas elecciones generales, fue el escenario de la última aparición estelar de José María Aznar en un acto partidario masivo, ya que en la Convención de Barcelona el ex presidente no quiso asistir porque no se le encomendó ningún tipo de papel en la reunión y en la Convención del año 2006 su intervención y la de Nicolás Sarkozy obscurecieron totalmente la intervención de Mariano Rajoy.

Ahora, ha sido el propio Rajoy -frente al criterio de algunos de sus asesores- el que ha querido que el ex presidente intervenga en la inauguración de la Convención (una intervención que será acompañada por otras tres, en el corto espacio de una hora) después de que se hayan visto superadas ciertas tensiones entre los dos.

La semana pasada en León, a la vista de las encuestas, José María Aznar pidió claramente el voto para Rajoy. En anteriores intervenciones el ex presidente había solicitado el voto para su sucesor pero añadiendo algo innecesario: “aunque no les guste“.

También en León, y para sorpresa de muchos “marianistas”, que no son muy partidarios de la intervención de Aznar en Sevilla, el presidente de FAES quiso imponer a Rajoy una agenda concreta sobre la inviabilidad del Estado de las Autonomías que días después el líder del PP tuvo que matizar (http://preproduccion.republica.sistemaip.net/2011/01/18/rajoy-le-lleva-la-contraria-a-aznar/).

El PP considera que la reunión de Sevilla pondrá de manifiesto que no sólo está preparado para gobernar, sino que además está en las mejores condiciones para asumir dicha responsabilidad en cuanto los ciudadanos le otorguen su confianza, una confianza que solo será posible con un discurso que no caiga en el radicalismo.

Por otra parte, la Convención se celebra bajo la sombra de las últimas tensiones probadas por la baja en el partido de Francisco Álvarez Cascos, descabalgado de la candidatura de Asturias, después de que Rajoy, según la versión del ex secretario general del PP y vicepresidente del Gobierno con Aznar, le hubiese asegurado que él era el candidato preferido para encabezar las listas del Principado.

En uno de los videos que se proyectará en la cumbre popular sevillana, aparece Cascos junto a Aznar, a los que se atribuye los éxitos que hubo durante el mandato popular desde l996 hasta el 2004.

En vísperas de la Convención, partidarios de Cascos, agrupados en una plataforma que le pide al es secretario del PP que “pase a la acción” han hecho pública la constitución de un nuevo partido que con el nombre “Foro Asturias” concurrirá a las autonómicas del mes de mayo. Fuentes de Génova aseguran que montar un partido no es fácil y que, a menos que haya lobby´s detrás, la financiación, es casi imposible… Por otro lado su candidatura solo servirá para que ganen de nuevo los socialistas