Rajoy le lleva la contraria a Aznar

El presidente del Partido Popular Mariano Rajoy, ha vuelto a distanciarse del ex presidente del Gobierno Jose Maria Aznar y ha afirmado públicamente que su partido no tiene pensado que el Estado recupere competencias de las Comunidades Autónomas y que, ahora, es el momento de cooperación con las Autonomías.

Ante la intervención del presidente de honor la pasada semana ante militantes populares del exterior en León, en la que, en cierto modo, Aznar le marco a Rajoy lo que debería hacer el Partido Popular, en el futuro, sobre la situación de las Autonomías, si ganase las elecciones generales, Rajoy ha reaccionado aclarando que el no tiene la intención de cambiar las reglas de juego por las que se rige el Estado Autonómico ya que está “a favor” del Estado de las Autonomías, ya que, a su entender, “ha sido muy útil para los españoles” y ha contribuido a su bienestar.

“Nosotros apoyamos, defendemos e impulsamos el Estado de las Autonomías”, ha afirmado rotundo el presidente del PP, para que no quede ninguna duda sobre supuestos planes para restar competencias a unas Autonomías que, en determinados casos, han duplicado sus competencias con la Administración central.

Rajoy solo ha insistido en la necesidad de una Ley de Estabilidad Presupuestaria que fije para todas las administraciones techos de endeudamiento y de gasto, .y , una ley de unidad de mercado para que “no haya 17 regulaciones distintas” porque, según el , “eso afecta a la competitividad de las empresas ante la “maraña de normas”., algo que tiene poco que ver con la reconversión autonómica que pretende Jose Maria Aznar y que le impuso como tarea a Rajoy la semana pasada en el caso de que ganase las próximas elecciones generales.

El ex Presidente del Gobierno, en su última intervención política, en la que, por primera vez, pidió públicamente el apoyo electoral para Mariano Rajoy (anteriormente había pedido el voto para el líder popular añadiendo a continuación “aunque no les guste”), afirmo que el actual estado de las autonomías es inviable y adelanto que si el PP gana las próximas elecciones generales, el PP lo recortará.

En su intervención pública Aznar considero que España “está siendo intervenida de hecho” y ahora lo que hay que discutir es si debe ser “intervenida de derecho”, dada “la situación límite que estamos viviendo” y se pronunció sobre la configuración actual del Estado autonómico.

“Esta configuración del Estado, con tal grado de debilidad, debe ser reformada en gasto y en ordenación, porque España no da para tener 17 organismos, 17 administraciones que hacen las mismas cosas. No podemos sostener este Estado tal y como está configurado. España es un Estado políticamente no viable y financieramente, inviable. Alguien tiene que ponerle el cascabel al gato del sistema y será el PP “, según el ex presidente del Gobierno español, refiriéndose a que el PP podría recortar competencias del actual estado de las autonomías.

La intervención de Aznar fue interpretada, en su momento, como una tarea que el ex Presidente le ponía a su sucesor, en unos momentos en que parece segura la victoria de Rajoy en unas próximas elecciones generadles, algo que, esta aun sin elaborar en el programa electoral del partido para esas elecciones, y que ha sido entendido, como una imposición de alguien que, durante años, ha estado bastante alejado de quien le sucedió al frente del Partido Popular. (Ver www.republica.es. “Aznar, Rajoy y el problema autonómico”)

La reordenación del sistema autonómico ha comenzado a formar parte de la Agenda política a partir del enorme déficit de las Comunidades Autónomas y de los intentos gubernamentales de controlar ese déficit… El propio Presidente del Gobierno en declaraciones al periódico británico “Financial Times” ha coincidido con Rajoy en lo que se refiere a la necesidad de intervención del gobierno central en la necesaria estabilidad presupuestaria de las Comunidades, en el control de la Administración Central en cuanto a la emisión de Deuda Pública y en la necesidad de para poner freno a la proliferación de normativas regionales que obstaculizan a los negocios con su burocracia.