¿Qué le pasa a Zapatero? (2)

Con el presidente del Gobierno ausente del Parlamento en la petición de prórroga del “estado de alarma” (ver “¿Qué le pasa a Zapatero?”), que será aprobada en principio por los parlamentarios de Convergencia i Unió y Partido Nacionalista Vasco, se han reproducido las presiones indirectas para que se pronuncie, definitivamente, sobre su continuidad en la jefatura del Gobierno y sobre su disposición a presentarse como candidato por tercera vez a las elecciones generales del 2012, mientras sigue la incógnita sobre lo que realmente le pasa a Zapatero.

Ante los intensos rumores en torno a una designación formal del vicepresidente Rubalcaba como sucesor, e incluso, de su posible envestidura antes de las elecciones municipales y autonómicas del mes de mayo, en las que se prevé un duro voto de castigo para los socialistas, algunos barones socialistas han comenzado a tomar posiciones, convencidos, la mayoría, de que Zapatero tiene decidido tirar la toalla, y que la única incógnita está en la fecha.

Y esa fecha, según el Ministro de la Presidencia Ramón Jáuregui solo la puede revelar Zapatero, porque tiene perfecto derecho a fijarla en tanto se trata de una “decisión personal”.

Jáuregui ha admitido que, efectivamente existe todo tipo de especulaciones y de dudas sobre su continuidad, ya que, “esa duda, la tenemos, y el mismo, lo ha señalado, aunque también ha dicho, que tomará la decisión cuando corresponda y eso hay que respetarlo”.

Por su parte, el presidente de Castilla-La mancha José Maria Barreda, un hombre de José Bono, que a lo largo de las últimas semanas ha venido insistiendo en que hay que limitar los mandatos a dos legislaturas, ha vuelto a ponerse al frente de la manifestación para advertir que no cree que el presidente del Gobierno designe un sucesor sin convocar previamente unas primarias.

“No me imagino a Zapatero- han sido sus palabras- señalando con el dedo a un sucesor. No porque no crea que deba ser Rubalcaba sino porque tiene que ser elegido de una forma democrática”.

Según él, que el jefe del Ejecutivo designe, como se viene especulando, al nuevo candidato socialista a las generales “sería un error”. “Y además yo no estaría de acuerdo”, ha añadido. “Tienen que funcionar las normas internas del partido y el candidato se tiene que elegir en primarias. Lo contrario sería una equivocación como ya lo fue con Almunia y con Rajoy”.

Joaquín Almunia fue designado a dedo por Felipe González y supuso un auténtico fracaso electoral y Rajoy, que no ha sido elegido candidato por sus compañeros de partido, sino nombrado por Aznar, es la tercera vez que se presenta a las generales y, probablemente, después de dos derrotas, a la tercera será la vencida, más por los errores del contrario que por méritos propios.

En la misma posición está la actual Ministra de Defensa Carme Chacón, que horas después de la designación de Rubalcaba como vicepresidente primero y adelantándose a los acontecimientos, insistió en que el candidato a suceder a Zapatero no sería nombrado a dedo, añadiendo con total desparpajo que “España está preparada para tener una presidenta del Gobierno”.

Un tercero en discordia, el presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara (un hombre de Rodríguez Ibarra) le confesaba a Vicente Valles en el programa “La noche en 24 horas” que no “ve “próximo” un cartel electoral con el vicepresidente primero del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, como candidato a la Presidencia del país.

“Yo no lo veo. No es una foto que yo contemple en estos momentos”, señalaba Fernández Vara al ser preguntado sobre si se imaginaba un cartel electoral con el vicepresidente primero del Gobierno.

“Supongo que eso podría plantearse algún día si los militantes queremos; pero a mí, nadie me ha preguntado todavía”, ha subrayado el presidente extremeño.