¿Qué le pasa a Zapatero?

El presidente del Gobierno, en su larga huida que comenzó tras el último cambio de Gobierno en el mes de octubre, no defenderá este jueves en el Parlamento el decreto por el que se prolonga hasta el 15 de enero el ‘Estado de alarma’, declarado en pleno ‘puente de la Constitución’ por el sabotaje de los controladores que obligó a AENA a cerrar el espacio aéreo nacional.

Con la excusa de que tiene que asistir al Consejo Europeo que se celebra en Bruselas, y que tratará las medidas que hay que tomar para que ceda la tormenta financiera sobre la deuda pública de varios países, entre ellos España, Zapatero ha decidido que algo tan importante como la prolongación de ese estado de alarma, discutido por algunos constitucionalistas, y al que han puesto alguna pega tanto el Ministerio de Justicia como el de Defensa (la titular Carme Chacón no ha asistido al Consejo extraordinario celebrado en sesión de urgencia en el Parlamento), lo resuelvan tanto el vicepresidente Alfredo Pérez Rubalcaba, como el Ministro de la Presidencia Ramón Jáuregui.

Igualmente, el Presidente ha decidido excusar su asistencia a la inauguración de la línea del AVE Madrid-Valencia, en su trayecto hasta Cuenca, en la que estarán presentes los Príncipes de Asturias.

Esa huida comenzó en octubre, con la cesión de todos los poderes a Rubalcaba, y que ha acelerado en las últimas semanas con la suspensión del viaje a Argentina para acompañar al Rey en la XX Cumbre Iberoamericana (ha sido la primera vez en la historia de las Cumbres que el sillón del Presidente del Gobierno español ha permanecido vacío) con la excusa de que tenía que quedarse en Madrid para presidir el Consejo de Ministros porque iba a tomar nuevas medidas de ajuste, cuando la realidad es que la suspensión estaba íntimamente relacionada con lo que ya se sabía de la huelga salvaje que estaban preparando los controladores aéreos. (Ver “Zapatero no dice toda la verdad”).

Pero es que también ese mismo día que se había quedado en Madrid, volvió a emprender la huida y se negó a comparecer ante la opinión pública para explicar algo tan poco frecuente en la reciente historia española como la “declaración del estado de alarma”, una labor que tuvo que hacer a las dos de la madrugada el vicepresidente del Gobierno y “Presidente bis” Alfredo Pérez Rubalcaba.

Ese fin de semana el presidente del Gobierno estuvo desaparecido y sólo el lunes en una breve referencia obligada por su presencia en el Parlamento el día de la Constitución, explicó que ante una situación como la vivida había que ‘graduar’ las respuestas.

Ahora vuelve a emprender la huida, probablemente para no enfrentarse con la dura realidad, después de aprobar en Consejo de Ministros extraordinario la prolongación del ‘estado de alarma’, motivada entre otras razones por la protección genérica de los derechos y libertades de los ciudadanos, y en concreto el derecho a su libertad de circulación, el impacto de la actuación de los controladores sobre sectores económicos relevantes, la necesidad de articular mecanismos alternativos y permanentes para hacer frente a la delicada situación previa que exigió la declaración del estado de alarma y el actual estado de depuración de responsabilidades disciplinarias y penales derivadas de aquella situación.

Es normal que la opinión pública, ante la ola de rumores y especulaciones que corren sobre la personalidad del Presidente, y ante esa huida que parece que ya forma parte de su actividad diaria, se pregunte qué es lo que le está pasando a Zapatero, qué es lo que está ocurriendo en el interior de la Moncloa y qué realidad, más o menos inmediata, se está intentando ocultar…