Cumbre empresarial en Moncloa

El sábado, el presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero que, hasta ahora, no ha reaccionado sobre la tormenta financiera de las últimas setenta y dos horas, que ha encarecido la Deuda del Reino de España hasta unos límites insostenibles, en lo que parece que es un intento de ataque no solo contra nuestro país sino sobre el futuro del euro y de la eurozona, se reunirá con los máximos responsables de las más importantes empresas del país.

Entre esos responsables se encuentran los presidentes de los grandes Bancos, Cajas de Ahorros, constructoras, empresas energéticas, de comunicaciones y del sector turístico (todas ellas forman parte del Ibex) o tienen que ver con el consumo, como el caso de “El Corte Inglés” “Mercadona” o “Ebro Foods” y recibirán del presidente del Gobierno la petición de que contribuyan a la creación de empleo, más apertura a los mercados internacionales, (gran parte de ellas tienen sus mayores beneficios fuera de España) más esfuerzos para estimular el consumo, más competitividad y, un mayor ánimo para salir de la grave crisis en la que se encuentra el país.

Todas esas empresas que están integradas en la patronal CEOE (Confederación Española de Organizaciones Empresariales), el organismo adecuado para realizar ese tipo de reunión ya que dentro de la CEOE están también las pequeñas y medianas empresas que son las que crean el ochenta por ciento del empleo de este país, son, probablemente las que más empleo han tenido que destruir, las que más prejubilaciones han tenido que afrontar y las que más expedientes de regulación de empleo (ERE) han tenido que negociar.

Pero bienvenida sea esa “Cumbre de la Moncloa” (tal como está internamente la CEOE, sería imposible cualquier convocatoria para una reunión con la patronal) si sirve para que el gran empresariado de este país sepa transmitirle al presidente la gravedad de la situación y puedan encontrarse, en el debate que ocupará toda la mañana del sábado, soluciones para reforzar y revitalizar la “Marca País” que, en estos momentos, está por los suelos, y se pueda afrontar una crisis que parece no tener fin y que se anuncia más larga y dura de lo que todos pensaban.

De todas formas, casi todos los que estarán en la Moncloa el sábado han firmado el importante informe elaborado por la Fundación “Everis”, que preside el ex ministro Eduardo Serra, donde se parte de la base, usando un símil médico de que, la crisis ha sido para España como la tormenta que coge por sorpresa y moja hasta los huesos al enfermo que ya lleva algún tiempo mostrando los primeros signos claros de fiebre y debilidad generalizada. Para el paciente-España, la crisis ni es el foco de la infección, ni siquiera es consecuencia única de la infección. Es además el resultado de un factor exógeno que pone de manifiesto y agrava un problema de salud que ya tenía el paciente, pero que este no estaba percibiendo ni medicando adecuadamente

El informe, brillante, exhaustivo, que esta misma semana los principales empresarios del país han entregado a Su Majestad el Rey en el Palacio de la Zarzuela pretende liderar la iniciativa de que hay que “Transformar España“, que hay que alcanzar pactos de Estado, y una gobernanza en consenso en unos momentos en los que se tiende exactamente a lo contrario “lo que ha conducido -destaca el informe- a una politización de temas que deberían estar alejados de las lícitas luchas partidistas”.

PS. En medio de la alarma general de los mercados (ha vuelto a subir el riesgo-país que en algunos momentos ha alcanzado los 270 puntos, al tiempo que el bono a diez años, ha sobrepasado la peligrosa línea roja del cinco por ciento) el portavoz del Partido Popular se ha permitido el lujo de insinuar, sin aportar ningún tipo de pruebas, que España, igual que Grecia, puede haber mentido en sus cifras económicas. ¿Cuál es realmente el juego del tal Pons que parece estar más cerca de un movimiento parecido al “Tea Party” que del sentido común? ¿Cuál es realmente su juego?