¿Tiene Zapatero decidido irse?

El presidente del Gobierno se niega a revelar si se presentará a un tercer mandato y si será el candidato del PSOE en las elecciones del 2012, con lo que complica cada vez más las posibilidades electorales de su partido, en caída libre desde la aprobación de las medidas de ajuste y de austeridad impuestas por la Unión Europea.

Rodríguez Zapatero, que en entrevista del director del periódico El País, ratifica su intención de llevar a cabo los ajustes impuestos por los organismos internacionales (“el tiempo de los ajustes es duro, se lo que tengo que hacer y lo voy a hacer”), se manifiesta remiso a explicar si va a repetir mandato y la fecha en que va a tomar esa decisión, algo que cada vez produce más inquietud en su partido que se ve amenazado por los resultados de las autonómicas catalanas del próximo domingo, y por las autonómicas y municipales del mes de mayo.

Las encuestas publicadas este domingo, a una semana vista de las autonómicas catalanas (diario “El País”, periódico “El Mundo” y diario “La Vanguardia”) vaticinan el triunfo de Convergencia y Unió, a escasos escaños de la mayoría absoluta, y el hundimiento electoral del PSC y del presidente de la Generalitat José Montilla, por el fracaso que ha supuesto el “tripartito catalán”, durante estos últimos siete años, y por la imagen negativa del presidente del Gobierno que según la opinión de más del cincuenta y dos por ciento de los encuestados por Sigma Dos para “El Mundo”, perjudica a los socialistas catalanes.

Ante esta situación, que puede repetirse en las autonómicas y municipales del mes de mayo y que puede suponer un auténtico descalabro para los barones socialistas que son los que sufrirán el voto de castigo al Gobierno, distintas voces dentro del PSOE han venido reclamando que se instaure la norma de que dos mandatos son suficientes y que cuanto antes se aclare si Zapatero va a ser o no el candidato para el 2012, mejor.

Hasta ahora, a pesar de las presiones, el presidente del Gobierno se ha refugiado en el argumento de que es una opción personal y que tiene el derecho a decidir el cuando tiene que comunicarlo públicamente.

En la entrevista en el periódico “El País”, a la pregunta de si su actitud no está provocando la especulación de que ya tiene decidido no presentarse, vuelve a utilizar el mismo argumento: “Todo el mundo tiene que entender que uno tiene el derecho a decidir y a decidir cuando explica su decisión. Ahora no estamos en las decisiones sobre las candidaturas”.

Ha sido precisamente esta falta de concreción, esa resistencia a aclarar si va a volver a presentarse en unos momentos en los que, según las encuestas, el sesenta y siete por ciento de los consultados se muestra partidario de que ceda el puesto a otro candidato y sólo un treinta por ciento de los que le votaron en el 2008 se manifiestan a favor de un tercer mandato, lo que ha provocado la creencia dentro del partido de que, en efecto, Zapatero, que es consciente de que en el 2012 no habrá señales claras de recuperación económica, ya tendría decidido ceder el puesto a otro candidato, que en todo caso se elegiría en unas primarias.

Por otra parte, presiones de su esposa Sonsoles Espinosa y determinados problemas familiares, abundarían en esa tesis. En estos momentos, según la opinión de un ministro del actual Gobierno, en el PSOE habría tres grupos: Un sector minoritario que nunca quiso a Zapatero, otro sector que está preocupado por la imagen de Zapatero y un tercero que piensa que se tiene que ir, aunque matiza que “el antizapaterismo visceral es muy pequeño”. “Queremos que él sea el candidato -matiza- pero el primero que tiene que querer es él”.

Y eso es lo que se resiste a aclarar un Zapatero que, por primera vez en la entrevista a El País hace un balance de sus errores en economía, en estrategia política, en la fracasada tregua de ETA y en el empeño en debatir si había crisis o no y que también por primera vez, ante la pregunta de si ve a Rubalcaba como presidente del Gobierno afirma que le ve “en cualquier responsabilidad política”.