Presupuestos aprobados

Con la oposición de la derecha (Partido Popular y Convergencia i Unió) y de la izquierda (Ezquerra Republicana de Catalunya, Bloque Nacionalista Gallego, Izquierda Unida, Iniciativa per Catalunya –Verds y Nafarroa Bai) y los votos de los socialistas y nacionalistas vascos y canarios se han aprobado los Presupuesto Generales del Estado para el año que viene.

La aprobación de los Presupuestos, que han ocupado la mayor parte del tiempo de los responsables del grupo parlamentario socialista y del propio presidente del Gobierno, cierra una etapa de inestabilidad que se abrió en el mes de mayo cuando, desde Bruselas, se impuso un duro plan de ajuste para dejar reducido el déficit público al tres por ciento del PIB en el año 2013.

Han sido los catalanes de Convergencia i Unió, en plena campaña electoral por los comicios autonómicos en Cataluña, los que mas difícil han puesto la aprobación de los Presupuestos y, presionar al presidente del Gobierno con un posible adelanto electoral, con el argumento de que estamos ya ante una presidencia caducada de la que no se puede espera r mucho. De todas formas, Convergencia ha jugado de una forma contradictoria oponiéndose a muchas de las medidas económicas y, absteniéndose en otras, salvando la cara y la estabilidad del Gobierno.

A pesar de defender que estamos al final de todo un ciclo político, Convergencia no ha querido forzar la caída del jefe del Gobierno, dejando la puerta abierta a una alianza socio convergente con el PSC, aunque lo más seguro es que esperen a los resultados del mes de noviembre para establecer cualquier tipo de pacto con el PSC o con el Partido Popular. Hasta entonces, si se confirma que con seguros ganadores, podría gobernar en minoría, pactando puntualmente los distintos proyectos de ley que le interese.

Las principales críticas a los Presupuestos han venido del Partido Popular y de Mariano Rajoy, que se ha crecido ante la vicepresidenta económica del Gobierno Elena Salgado (Zapatero ha permanecido en la reserva) a la que ha acusado de elaborar unas cuenta públicas que no sirven ni para impulsar la recuperación económica, ni para crear empleo en aras de una austeridad mal entendida , porque a la hora de cortar gastos se ha optado por lo más fácil que es ahorrar en el capítulo de pensiones y no en muchos de los gastos superfluos de la Administración.

Para Rajoy estamos ante unos Presupuestos que generarán más paro y más deuda, aumentarán los impuestos y los recortes sociales y frenarán las inversiones y son perniciosos por nacer de espaldas a la realidad y responder a los apremios de un Gobierno al que intranquiliza su propia supervivencia.

Una consecuencia directa de la aprobación de los Presupuestos gracias a los votos del PNV y Coalición Canaria, ha sido la ruptura del Gobierno de coalición en Canarias entre el Partido Popular y el partido de Paulino Rivero que ha preferido las concesiones económicas y políticas de Zapatero que un apoyo, en su autonomía, del Partido Popular.

Un daño colateral que, por el momento no parece que vaya a repercutir en Euskadi, donde gobierna Patxi López con el apoyo del PP, aunque ha causado inquietud en los hombres de Basagoiti, preocupados por el papel que ha tenido que desempeñar un lehendakari marginado de todo.