Cuando España fue una isla…

Su Majestad el Rey Don Juan Carlos ha utilizado el espíritu de lo que fue la Constitución de l812, que en un momento determinado traiciono y combatió su antepasado, el tan odiado Fernando VII, para que, mediante el consenso, se siga construyendo una España moderna, unida, diversa y solidaria en torno a la Constitución de 1978, “una Constitución de todos y para todos”.

En un acto histórico celebrado el pasado Viernes 23 de Septiembre en la antigua Real Isla de León, hoy ciudad de San Fernando, Cádiz, en conmemoración de los doscientos años en que comenzó a discutirse en el Teatro de las Cortes, el texto de la Constitución de Cádiz de l812 ha servido para realzar los valores constitucionales, para rendir al Rey Don Juan Carlos un autentico homenaje por su comportamiento durante su ya largo reinado y para avanzar en lo que es la actual Constitución, cuando se esta poniendo en duda muchos de sus apartados esenciales.

Ha sido el Presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, el que ha aprovechado esta fecha histórica para rendir un homenaje al Rey, sensiblemente recuperado después de su operación del pasado mes de mayo, según ha podido comprobar este cronista en una audiencia en el Palacio de la Zarzuela el pasado Lunes 20 y en los actos del bicentenario que han tenido lugar en San Fernando, la ciudad en la que comenzo a redactarse la Constitución liberal de l812.

“Homenaje merece nuestro Rey –se ha encargado de recordar Bono- porque desde 1978 España disfruta del periodo de libertad continuada mas largo de su historia. Vuestra prudencia, vuestra capacidad y vuestra decisión a la hora de cortar con la herencia de la dictadura y ponerse al lado de su pueblo han sido decisivas. Los resultados de vuestra obra, al margen del trato que la historia os conceda, os debe proporcionar honda y grande satisfacción personal .Por eso no es exagerado afirmar que habéis hecho por España y por la Monarquía mas que todos vuestros antepasados juntos”.

En una intervención en la que no faltaron alusiones irónicas a los nacionalistas o independentistas que “torpemente” llaman a España “el Estado” de manera “tan equivocada como ridícula”, Bono ha advertido asimismo sobre la necesidad de “impedir que en España nazca un español que tenga más derechos que otros”.

“Por más que se empeñen los derrotistas, España no es un edificio en ruinas ni un mero conjunto de normas jurídicas”, ha proclamado el presidente de la Cámara Baja, antes de resaltar: “España es garantía de libertad y de igualdad para todos los españoles; no es por ello extraño que los enemigos de la igualdad también lo sean de la España que garantiza la igualdad”.

Además, ha puesto el énfasis en el hecho de que, en los 166 años transcurridos entre la Constitución de Cádiz y la de 1978, España sólo disfrutó de 16 años de verdadera democracia, al tiempo que ha recordado que hubo que esperar a la Carta Magna surgida de la “Revolución Gloriosa” de 1868 para obtener el sufragio universal masculino, así como a la republicana de 1931 para lograr el femenino

El discurso de Bono, en un acto histórico con el que han comenzado a conmemorarse lo que fue la Constitución de Cádiz de 1812, la Pepa, con la que nació la libertad de expresión en nuestro país, el parlamentarismo moderno, la igualdad de derechos, la desaparición de los privilegios , de la tortura y de la pena de muerte (por ahorcamiento) e, incluso la inquisición, y que además sus principios dieron origen a la independencia de los países iberoamericanos, ha sido el principal mensaje político en los actos celebrados en la antigua Isla de León, el único lugar adonde no llegaron las tropas de Napoleón.

Fueron los tiempos en que la Península se convirtió en “Isla”, el hermoso lema con el que se celebran el bicentenario de l810 “Cuando España fue una Isla”… Una Isla que en estos momentos se debate entre la crisis económica y un paro superior a la media nacional por el practico desmantelamiento de su rica industria naval, pero con la esperanza de que todos los acontecimientos que giran en torno a la celebración de los actos de 2012, sirvan para dar impulso a una ciudad que tan ligada esta a la moderna historia de España , al parlamentarismo, al concepto de nación y, sobre todo, a la libertad.