España en el punto de mira de Al Qaeda

Las noticias de la semana han sido, sin duda, la liberación por parte de un grupo de Al Qaeda del Magreb Islamico (AQMI), de los cooperantes españoles Albert Vilalta y Roque Pascual, secuestrados en Mauritania, el pasado mes de Noviembre, después de que España aceptase las peticiones de Al Qaeda, el viaje del Ministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba a Rabat para intentar cerrar el conflicto que ha afectado a la ciudad autónoma española de Melilla y el primer atentado directo de los talibanes contra España que ha ocasionado la muerte de un capitán y un alférez de la Guardia Civil en la base de Qala e Naw en Bagdhis, Afganistán.

El azar ha hecho coincidir esa liberación con la visita del Ministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba a Rabat, para zanjar el conflicto fronterizo que, durante más de un mes, ha vivido la ciudad autónoma española de Melilla, cuya liberación de españoles fue exigida hace casi tres años por el numero dos de Al Qaeda, el médico egipcio Ayman Zawahiri, después de conseguir la salida de españoles y franceses de todo el Magreb (Marruecos, Argelia y Túnez).

Es decir, que el futuro de las dos ciudades autónomas españolas, Melilla y Ceuta, no solo está amenazado por Marruecos, que considera que las plazas de soberanía les pertenece, sino por los movimientos radicales islamistas que han situado a España en su punto de mira y que sueñan incluso con el gran Islam que iría desde “Al Ándalus”” Andalucía, hasta Irak.”…Al Andalus” es también la productora audiovisual a través de la cual los radicales del Magreb Islámico, lanza sus comunicados oficiales y, su propaganda, contra Francia y España.

Por otra parte, España, desde las dos ciudades autónomas, es el principal puerto de entrada de extremistas islamistas que, posteriormente, se instalan en Francia, Alemania o Bélgica.

Tras la visita de Rubalcaba, la opinión publica española ha tenido noticia de la colaboración de los servicios de inteligencia marroquíes con el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) español, durante el largo secuestro, colaboración que fue muy intensa durante los atentados del 11 de Marzo de 2004, ya que gran parte de los terroristas que participaron en el, eran marroquíes y tenían vínculos con los Grupos Salafistas para el Predicación y el Combate (GSPC).

Algunos de los implicados en los atentados de Atocha están cumpliendo condena en Marruecos que, durante estos últimos años también ha sido objeto de atentados de los terroristas del Magreb Islámico, y ,que posee la mejor información sobre las actividades y conexiones del AQMI., hasta el punto de que los servicios de inteligencia de Malí han llegado a lanzar la especie (recogida posteriormente por el prestigioso semanario “Jeune Afrique”), de que se encuentran infiltrados por “topos” de los servicios marro- quies.

Los grupos salafistas del GSPC se convirtieron en el año 2007, en lo que es, en la actualidad, Al Qaeda del Magreb Islamico, cuyo máximo dirigente en el Norte de África es Abub Musab Abdel Wadoud, un argelino que maneja, según diversos organismos de la ONU, un ejercito de 700 hombres distribuido por Marruecos, Argelia, Túnez, Mauritania, Mali y Níger.

El secuestro de ciudadanos españoles y franceses, es su principal actividad, en una zona conocida como el Sahel, lindante con el desierto del Sahara, con África Central, y con

Numerosos Estados fallidos, sumidos en la miseria y en la corrupción, y, en poder de bandas organizadas que viven del contrabando de armas y drogas y que estan al servicio de los terroristas cuando le solicitan sus servicios, como ha sido el caso de Omar Saharaui, organizador del secuestro de los cooperantes españoles y que ya está en libertad tal como exigían los secuestradores.

A pesar del final feliz del secuestro de los cooperantes, España sigue estando en el punto de mira de Al Qaeda y, el atentado del Miércoles en Afganistán en una antigua base española, es una prueba más de que el islamismo radical y fundamentalista no olvida que seguimos estando en el punto de mira….