Conflicto con Maruecos y Misterios por resolver…

A la espera de la entrevista, este próximo Lunes, en Rabat, del ministro del Interior español Alfredo Pérez Rubalcaba con su homologo marroquí Taieb Cherkaoui, ha disminuido sensiblemente la tensión en torno a la frontera con Melilla, han desaparecido los carteles con insultos hacia la policía española, se ha puesto fin a la ocupación de la “tierra de nadie “ por activistas que reclaman la morroquinidad de las ciudades autónomas españolas, se ha reanudado con normalidad el suministro de productos frescos y, solo han quedado vivos los rescoldos de la visita-sorpresa del Miércoles, del ex Presidente del Gobierno Jose Maria Aznar.

Una visita que ha incomodado a las autoridades de Rabat,  y que ha sido calificada por el portavoz del gobierno marroquí y Ministro de Comunicación Khalid Naciri como “provocación inadmisible” ; que ha sorprendido al Gobierno, que en una reacción desproporcionada de su ministro de Fomento José Blanco  ha acusado a Aznar de “desleal” a España, y que ha producido tales interpretaciones en el Partido Popular, que el propio Mariano Rajoy, que en todo el mes de Agosto, no se ha pronunciado sobre ningún tema de actualidad, se ha visto obligado a salir a la palestra, para defender el viaje del ex Presidente del Gobierno como ciudadano español” que tiene perfecto derecho a ir a Melilla para que los habitantes de la ciudad autónoma vean que “hay alguien que se preocupa por ellos”.

Rajoy, que en ningún momento fue consultado por Aznar, ya que el ex Presidente le puso ante los hechos consumados, .anunciándole el viaje horas antes de tomar el avión, ha querido, de esa forma, poner punto final a las interpretaciones de que el gesto de Aznar no solo iba dirigido contra el Gobierno de Zapatero y para defender su conocida política de firmaza ante Marruecos, sino también como revulsivo hacia el Partido Popular del que sigue siendo Presidente de honor., y, al que considera que no está siendo fiel a los principios por el establecidos., según se encargo de recordar en ultimo Congreso de Valencia.

En todo caso, la visita de Aznar puede calificarse de todo, menos de “deslealtad” a España. Puede ser, como ha sido, “inoportuna” en unos momentos en que el conflicto empezaba a remitir y se estaban dando los pasos para reconducirlo. Puede ser, como ha sido, improvisada y planificada desde el ansia de protagonismo del ex Presidente del Gobierno que no desaprovecha ocasión para que quede claro que el lucho por sacar el país del “rincón de la historia” Y, puede ser, como ha sido, devolución de aquella afrenta que le hizo en el 2001, el entonces líder de la oposición Rodríguez Zapatero presentándose en Rabat para entrevistarse con Mohamed VI en plena crisis diplomática con la retirada embajadores de los dos países.

Todo menos desleal, cuando este Gobierno está acostumbrado a establecer todo tipo de componendas  y de pactos con los que realmente son desleales, no solo a España, sino a la Constitución, como los de Ezquerra Republicana de Cataluña (ERC) con los que gobierna en régimen de tripartito, el socialista Jose Montilla

Hay que confiar que, después de la visita de Rubalcaba la próxima semana a Rabat, se sepa realmente cual es el origen del malestar marroquí (se desconoce el contenido de las cinco notas verbales de protesta de las autoridades del vecino país a las que el Ministerio de Asuntos Exteriores no ha dado respuesta, sino de forma parcial), y, que es, lo que ha provocado la escalada de tensión sobre la frontera de Melilla, el eslabón más débil del contencioso entre los dos países. Y un autentico misterio por resolver.

A menos de que se trate de temas de inteligencia, responsabilidad del CNI (Centro Nacional de Inteligencia) que últimamente ha tenido problemas con dos de sus “antenas”, la de Nador y Tetuán, desmanteladas y, sin cubrir, desde hace más de un año.

Bandeja de entrada.

En los próximos días puede hacerse público la operación de venta del 30 por ciento de Media Capital, el grupo que, en manos de Prisa, controla la primera cadena de televisión en Portugal .Según el digital “Capital Madrid”, el grupo PRISA, editor del periódico “El Pais” y propietario de la Cadena Ser, recibiría por la venta a de ese treinta por ciento a su antiguo  propietario Miguel Paes, cien millones de euros, cuando el grupo periodístico español, en el que el fondo Liberty pasara a controlar un setenta por ciento, pago hace cinco años, por el 33 por ciento 234 millones de euros.