Zapatero, Montilla, de la Vega, y Perogrullo

Zapatero quería una visita privada a la Moncloa y Montilla, una entrevista oficial. Zapatero no era partidario de que, después de la visita-entrevista, el presidente de la Generalitat hiciese declaraciones utilizando las instalaciones de la Moncloa y Montilla, el día anterior, envió desde Barcelona el mensaje de que le fueran preparando una salita para realizar una rueda de prensa.

Zapatero quería un encuentro que no produjese mucho ruido, después de insinuar, incluso, que estaba dispuesto a impulsar una reforma de la Constitución si las peticiones catalanas no tenían cabida en la Constitución de 1978, y Montilla no solo no quería pasar desapercibido, sino que llevaba consigo toda la larga lista de reproches y de reivindicaciones que, hace unos días, salieron a relucir en el Parlamento de Cataluña

Aunque el martes en el Congreso de los Diputados los partidos catalanes dieron un ejemplo de desunión, no aprobando ninguna propuesta sobre el Estatuto, Montilla era portador de todas las reivindicaciones, incluidas las claramente independentistas de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC).

Zapatero, que había manifestado su optimismo en el Comité Federal del PSOE del sábado, porque creía poder encauzar ese malestar que había producido la sentencia en Cataluña, pretendía un simple encuentro exploratorio y Montilla, agobiado por las encuestas electorales que le dan perdedor en las autonómicas catalanas del otoño, exigía réditos políticos inmediatos.

En este ambiente previo, y con la presión de los partidos catalanes, que han encontrado en la sentencia del Constitucional la principal arma electoral para unas autonómicas que se van a centrar en el derecho de Cataluña a decidir su futuro, incluso su independencia del Estado español, se ha celebrado durante más de dos horas el encuentro de Zapatero y Montilla en el Palacio de la Moncloa.

Pero, de forma imprevista, Montilla ha convertido el encuentro privado en entrevista oficial y pública y, en rueda de prensa (algo que desde el principio no estaba previsto), se ha puesto al frente de la manifestación para sostener que la sentencia abre “una nueva etapa en las relaciones entre España y Cataluña”, y que se abre también una nueva etapa para el pacto institucional, estatutario y constitucional.

Montilla se ha limitado, por lo menos públicamente, a pedir gestos y sobre todo un impulso político para llenar de contenido lo que ha quedado del Estatuto después de pasar por la lectura que del mismo ha hecho el Tribunal Constitucional, algo en lo que se ha mostrado de acuerdo la vicepresidenta del Gobierno Maria Teresa Fernández de la Vega, designada por el presidente del Gobierno para dar una respuesta al presidente de la Generalitat catalana.

De la Vega, que ha dado marcha atrás a la posibilidad de una reforma de la Constitución como piden los mas moderados de los catalanistas, y a la que se refirió en la rueda de prensa informativa del Consejo de Ministros el pasado viernes, se ha mostrado de acuerdo con la necesidad de esos gestos que pide Montilla aunque, al final, ha hecho un razonamiento de Perogrullo (en realidad Pedrogrullo) para salir de tan embarazosa situación: “Los problemas de Cataluña y de cualquier otra comunidad son también un problema de España”, ha afirmado la vicepresidenta, que ha reiterado: “Si Cataluña tiene un problema, España tiene un problema”, y al revés, “si España tiene un problema Cataluña tiene un problema”.

Lista de Correos.

A pesar de la guerra que -según “Financial Times”- está producido por la presencia de la suegra en el litigio ya que “negociar un divorcio es, todavía, más complicado, si la suegra está sentada en la mesa”, parece que pronto puede llegar la paz y el acuerdo entre Telefonica y Portugal Telecom por el control de Vivo, operación estratégica clave para la telefonía en Brasil. Según cree saberse se están dando los primeros pasos para conseguir la financiación de la importante operación , que se eleva a 7.150 millones de euros, mucho más de lo que vale Portugal Telecom en Bolsa . Por lo pronto parece que Merril Lynch, se ha sumado a la operación…