Los controladores y la esposa del embajador…

Hay un importante embajador de España en una capital comunitaria que siempre va solo a todas las recepciones y actos oficiales. En el ministerio de Asuntos Exteriores de esa capital comunitaria están convencidos de que el embajador de España es viudo, está separado o, simplemente, es divorciado.

La realidad es bien distinta. El señor embajador está casado con una “controladora aérea” que tiene un salario que triplica al suyo, contando con los gastos de representación, unos días de libranza que cuadruplican al de cualquier diplomático y unos privilegios del que carecen cualquier funcionario de la Administración. Por eso, el señor embajador, de cara a una próxima jubilación no quiere perder ningún privilegio y es probable (aunque no está comprobado) que su esposa esté en esa lista de “controladores aéreos” que han decidido ponerse enfermo por exceso de trabajo, por estrés.

La realidad es que las supuestas bajas responden a una “huelga encubierta” y a un nuevo chantaje a la Administración de cara al inicio de las negociaciones hoy martes, del convenio colectivo, el chantaje se ha producido además, en el inicio del periodo de vacaciones y se han registrado retrasos y anomalías en los aeropuertos de Madrid y Barcelona, con repercusiones en otros aeropuertos del Levante español.

Hay que tener en cuenta que el sueldo medio de los dos mil doscientos controladores es de 340.000 euros anuales, aunque un tercio del colectivo cobra hasta 540.000 euros al año. Hay 135 que reciben 600.000 euros, 28 cobran más de 700.000 euros; y 713 tienen unos salarios que oscilan entre los 360.000 y los 540.000 euros. Y unos pocos ganan más de 900.000 euros al año.

Las horas extras representan la mitad del sueldo. Un informe del organismo europeo Eurocontrol señala que las horas extra de los controladores españoles (a 184 euros) se pagan el doble que la media europea, por un día de sustitución por baja de un compañero un controlador gana 1.500 euros, cuando su productividad (el número de vuelos que controlan) es un 26% inferior a la europea, según Eurocontrol.

La jornada laboral funciona por turnos y oscila entre 7 y 12 horas. En el diurno, el 33% del tiempo de trabajo es de descanso. En el turno de noche, el descanso es la mitad de la jornada. Tiempo de trabajo y descanso se cuidan escrupulosamente para evitar que los controladores se sobrecarguen, dada la especial concentración y atención que requiere su trabajo.

El nuevo equipo de Aena, y especialmente el ministro de Fomento José Blanco, se han fijado como máxima prioridad, a partir de hoy martes, negociar con la Unión Sindical, de Controladores Aéreos (Usca) la renovación del convenio colectivo, que caducó 2004, un convenio que se ha ido prorrogando ante la falta de acuerdo, y del que desaparecerán muchos privilegios que encarecen la navegación aérea española en más de 300 millones de euros… El principal objetivo es mejorar la productividad y que el tráfico no dependa de las “horas extras”.

Por eso, cuando la mitad de la plantilla de controladores han enfermado a la vez, atacados todos por un extraño virus que ellos llaman “estrés”, José Blanco ha pedido a la Fiscalía que investigue las verdaderas causas de ese repentino mal que puede repetirse, como un verdadero chantaje, los próximos días.

De la esposa del embajador nada se sabe, por el momento…

Correo desdeelcaserio.com

Ahora con la excusa de la crisis, la victoria de España en el Mundial de Fútbol, la llegada del PP en 2012 y el uso abusivo de esos “derechos históricos” por parte de nacionalistas catalanes y vascos, acabará instaurándose “el españolismo como superracionalismo” y, con él, el declive de las Autonomías y el entierro de sus sardinas (las Cajas de Ahorro)

Unamuno, Baroja, Maeztu, Vázquez Mella y Víctor Pradera estarían de acuerdo con esto. Pero también Jon Juaristi, Mikel Azurmendi, Patxo Unzueta o Mario Onaindía, Y, por supuesto historiadores como Fusi, Seco Serrano o Fernando García de Cortázar