Invictos

Han sido recibidos por generales victoriosos que han ganado todas las batallas. Como héroes que han sido capaces de vencer en todos los frentes, superando todo tipo de dificultades, realizando un juego limpio y deportivo frente a un juego marrullero, y provocador que se parecía más al rugby que al fútbol…

Dicen que el fútbol es un deporte de caballeros practicados por “hooligans” frente al rugby que es un deporte de “hoo0lingnas” practicados caballeros…

Y, porque han jugado como caballeros frente a “hoo0ligans”han conseguido que toda España vibrara con su triunfo y que miles y miles de ciudadanos saliesen a las calles para manifestar su alegría, una alegría que duraba toda la madrugada del lunes y que se extendía, por lo menos en Madrid, en su recorrido victorioso por la ciudad, hasta la madrugada de hoy martes.

Han conseguido incluso que las puertas del Palacio de la Moncloa, por primera vez en su historia abriesen sus puertas a la afición, a miles de admiradores que querían acompasarles en su visita, al Presidente del Gobierno, después de cumplimentar a la familia Real en el Palacio de Oriente.

Y allí, en los jardines de la Moncloa con una temperatura que rondaba los cuarenta grados, miles de personas han visto como botaba Zapatero con la Copa del Mundial en sus manos, como Iker Casillas se volvía a emocionar por el triunfo, como Iniesta invitado por Zapatero a decir unas palabras, y puesto de ejemplo de una selección formada por catalanes, andaluces, , asturianos, canarios y castellanos, no le daba importancia a su hazaña y comentaba , con humildad, que si hubiese sabido lo que le iba pasar no hubiese marcado el gol.

Han sido recibidos y despedidos a altas horas de la madrugada como un ejército vencedor, como Invictos.

Cuentan que Vicente del Bosque, quiso que sus muchachos viesen, días antes del inicio de los cuartos de final, del Mundial de Fútbol, la película de Clint Eastwood “Invictus”, la hermosa historia de superación de una Nación, Sudáfrica, que acababa de elegir Presidente a Nelson Mandela y, que buscaba, desesperadamente, la reconciliación nacional y, sobre todo, la unidad de todo el país.

Interpretada por Morgan Freeman (Mandela) y por Matt Damon (Francois Peinar, capitán del equipo de rugby de Sudáfrica), la película de Eastwood, candidata a los Oscars y a los Globos de Oro del año 2009, es de obligada visión para cualquiera que

haya seguido con emoción y esperanza el Mundial del Fútbol en el que España se ha proclamado Campeona del Mundo

Cuentan que la película emocionó a los miembros de nuestra selección., especialmente esas imágenes en las que un equipo local de rugby, en el que muchos no creían, se convierte, en el gran equipo de toda Sudáfrica para el Mundial de Rugby de l995, y, después de una mentalización y de un entrenamiento de solo meses, consigue , casi en el último minuto proclamarse campeón del Mundo, venciendo por un punto, en Johannesburgo, a los neozelandeses, (que durante todo el partido practican un juego sucio y perturbador), poniendo al país, Sudáfrica, en el mapa del mundo, convirtiendo al equipo en una verdadera leyenda , y sentando las bases de la unidad de una gran Nación que ,hasta entonces, había estado enfrentada, por las banderas, por los símbolos y por muchos años de dictadura y de apartheid.

Cuentan que algunos de los jugadores de la Selección, terminada la hermosa película, lloraron no solo por la hazaña del equipo de rugby sudafricano, sino por la constancia en el duro trabajo para formar una selección unida, coherente, convencida de que ganar ese Mundial era también ganar el futuro de Sudáfrica. Un futuro que pasaba por el fin de las luchas internas y por la definitiva unidad del país.

Al fin y al cabo, es lo que ha hecho la selección española en este Mundial. No solo deportivamente. Sin ellos saberlo, han cohesionado mas a un país, han dado un ejemplo de unidad, de coherencia y de generosidad, han contribuido a hacer realidad un sueño y han luchado por “un proyecto común” algo que no conocíamos desde que termino la transición española. Por eso, han sido recibidos como generales victoriosos que han ganado todas las batallas y han vuelto Invictos.