Cataluña, y ahora ¿qué?

Veinticuatro horas antes de la paralización de toda España por el Mundial de Fútbol de Sudáfrica, Barcelona ha quedado paralizada la tarde del Sábado, por la mayor manifestación que se recuerda desde el 11 de Septiembre de 1977 (“Libertad, Amnistía y Estatuto de Autonomía”) en el inicio de la transición.

Aquella manifestación contribuyo decisivamente al restablecimiento de la Generalitat de Cataluña, a la vuelta del exilio del republicano Josep Tarradellas, a la aprobación del Estatuto de Sau de l979 y, al inicio de lo que se llamo el Estado Autonómico, de acuerdo con la Constitución de l978.

La manifestación del Sábado, contra los recortes del Tribunal Constitucional al Estatuto aprobado en Referéndum por los catalanes en Junio del 2006, se ha convertido en algo mas que una simple protesta por lo que los catalanes consideran una humillación a sus sentimientos nacionales, a sus símbolos, a sus normas identitarias, a su pasado histórico, a su lengua.

Se ha convertido en la primera manifestación que, clara y masivamente, pide la separación de Cataluña de España, la independencia de una Nación sin Estado .Es el triunfo del soberanismo y de los movimientos independentistas que han superado a los partidos políticos

Después del éxito de la manifestación, y de todo un movimiento ciudadano proclamando a Cataluña cono Nación (“Som una Nació”), reclamando el derecho a decidir la independencia (“No queremos la sentencia, queremos la independencia”) y la definitiva separación de España (“Adeu Espanya, Adiós España”), los partidos políticos catalanes y, sobre todo, el Presidente de la Generalitat Jose Montilla , que tuvo que ausentarse ante la presión y el ataque de los independentistas, tendrán que plantearse que hacer, como canalizar esa protesta,, decidir como van a administrarla y plantearse, que respuesta van a dar, , recogidas las pancartas, y retirada las banderas , a una ciudadanía que, cada vez desconfían mas de sus políticos,(“Inútiles, ineptos” le han gritado a Montilla) , a una ciudadanía que no sabe, todavía ,muy bien, como se ha llegado a este extremo y que duda de si el camino elegido ha sido el correcto

Entre otras cosas, porque los políticos se han equivocado de estrategia. Apostaron por un Estatuto -que era una Constitución para Cataluña -cuando creyeron que en el 2004, iba a ganar el Partido Popular y que iba a ser .paralizado .en Madrid. y podían seguir explotando el victimismo Apostaron por Zapatero cuando, meses antes de llegar a la Moncloa ,prometió, por simples razones electorales, aprobar en Madrid el Estatuto que fuese aprobado por el Parlamento catalán. Y, finalmente, volvieron a apostar por Zapatero, aceptando Artur Mas un pacto en la Moncloa , que el Presidente del Gobierno no cumplió.

Lo que la clase política de la transición, con Jordi Pujol a la cabeza, no consiguió en décadas de Gobierno, de tiras y aflojas, de pactos de gobernabilidad con socialistas y populares, las nuevas generaciones políticas, herederas de las anteriores (los Mas, los Maragall, los Duranesy Lleidas, los Montillas, los Zapateros, los Carod, los mismos hijos de Pujol), creyeron, poder conseguirlo en meses, apostando por algo que no esta en la Constitución: un Estado Federal.

En vez de defender una Reforma de la Constitución que englobara todas las reivindicaciones rechazadas por el Tribunal Constitucional (reconocimiento de Nación como entidad jurídica, bilateralidad entre la Generalitat y el Estado español, Justicia independiente, reconocimiento de los derechos históricos del pueblo catalán, reivindicación del catalán como idioma preferente y casi exclusivo, nueva estructura administrativa de Cataluña…) decidieron apostar por una verdadera Constitución para Cataluña ,disfrazada de Estatuto de Autonomía. Y, así ha terminado todo, como ha terminado…Y, ahora ¿Qué? ¿Cómo se administra lo del Sábado? ¿Cuál es la nueva “hoja de ruta”?