“Caso Camps”, “Caso Fabra” y, ahora, “Caso Ripoll”

El Partido Popular, sacudido por el “escándalo Gürtel”, especialmente en Valencia, donde el Presidente de la Generalitat Francisco Camps y gran parte de su gobierno, están pendientes de un más que posible procesamiento por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad valenciana por siete graves delitos entre ellos el de cohecho y financiación ilegal del partido, se ha visto desbordado ante la detención del Presidente de la Diputación de Alicante Jose Joaquín Ripoll y de cuatro concejales del Ayuntamiento de Orihuela, acusados de un posible delito de cohecho y de tráfico de influencias, en la concesión de licencias para las basuras de la llamada Vega Baja de la provincia.

Ripoll, máximo responsable del PP en Alicante, fue vicepresidente de la Generalitat con Eduardo Zaplana y Jose Luis Olivas (ex Presidente de Bancaja) y forma parte del triunvirato que dirige el partido que apoya a medias, al discutido Francisco Camps, junto con Carlos Fabra, Presidente de la Diputación de Castellón y a punto de sentarse ante un jurado popular por delitos de fraude fiscal, cohecho y tráfico de influencias .El tercer barón valenciano, responsable del partido en Valencia, es Alfonso Rus que, recientemente, tuvo que sentarse en el banquillo a instancias del sindicato de profesores valencianos por llamarles “gilipollas”, y que suele ir a los mítines del partido en un Ferrari.

Ripoll, Fabra y Arus, han estado enfrentados precisamente por la situación de Camps, ya que, por lo menos el político alicantino, detenido durante doce horas, ha sido partidario de la dimisión del Presidente de la Generalitat y de que hubiera un nuevo candidato que no estuviera contaminado por los numerosos casos de corrupción que se han destapado en la Comunidad valenciana. Es más, abrigaba la esperanza de que el candidato fuese el, ya que, según insistía, en su provincia no había surgido ningún escándalo económico similar al de Camps o al de Fabra.

Con la detención y, posterior puesta en libertad sin cargos de Ripoll, de los cuatro concejales y del empresario Enrique Ortiz , conocido como el “empresario de las galletas” porque así fue bautizado por los responsables de “Gürtel”cuando hablaban de la financiación ilegal del PP, (financiación que se sigue investigando), al Partido Popular y, sobre todo, a Mariano Rajoy, se le abre un nuevo frente y agrava aún más la situación del Partido en Valencia, que el Presidente del PP no ha querido abordar , hasta el punto que tiene paralizada muchas de las candidaturas a las próximas elecciones autonómicas porque no sabe qué hacer con Camps, porque Camps se niega a dimitir y porque piensa que el Presidente de la Generalitat, cuyo desequilibrio psicológico es evidente, , estimulando el “valencianismo” puede montarle un partido regionalista que sea, por la derecha, una competencia en las próximas autonómicas y municipales.

En el “caso Ripoll”confluirían, según fuentes de la investigación, todo lo que hay de escandaloso en el mundo de la política y de “empresarios” que trabajan en el mundo de las basuras y los residuos , parte de lo que se sigue investigando en “Gürtel” por el Juez Pedreira, por la brigada anticorrupción y la de blanqueo, y , enemistades y venganzas de quienes no han conseguido las concesiones, como el empresario Ángel Fenoll, que ha sido citado a declarar, y que desde hace años tiene grabadas cientos y cientos de conversaciones con políticos que, posteriormente le han traicionado y le han dejado fuera en el reparto del pastel.