El neocolonialismo telefónico de Portugal

La gran prensa económica internacional, los periódicos portugueses (especialmente “Diario de Noticias” “Jornal de Negocios” y “Diario Económico”), el primer partido de la oposición, el Partido Socialdemócrata (PSD), al que las encuestas le sitúan como muy probable sucesor del actual partido socialista en el poder, la Bolsa de Lisboa, en unos momentos claves por la deteriorada situación económica que ha obligado a la intervención de Bruselas, y los máximos responsables de Portugal Telecom (PT), han reaccionado en contra de la decisión del primer ministro Portugués Jose Sócrates de aplicar la “acción de oro” (algo considerado ilegal por la Unión Europea) para impedir la venta a la española Telefónica, de la participación que la telefónica portuguesa tiene en Vivo, la compañía de móviles participada, a su vez por la holandesa Brasiles.

Sócrates, compañero de partido del Presidente español y amigo personal de Rodríguez Zapatero, ha intentado fomentar el nacionalismo y ha impedido, por el momento, una de las mayores operaciones económicas de los últimos años, importante económicamente parta los accionistas portugueses, estratégica para Telefónica España en el desarrollo de los móviles en Brasil e inútil para el Gobierno portugués que se puede ver sancionado por Bruselas y por el Tribunal de Luxemburgo que emitirá una sentencia el próximo 9 de Julio.

Quizás por eso, el Gobierno español, (“se trata de una operación entre dos empresas” ha declarado el ministro de Industria Miguel Sebastián), no ha querido pronunciarse para no radicalizar la situación, a la espera de la correspondiente sentencia, con lo que ha optado porque la situación se recomponga y llegue a feliz término.

España que acaba de abandonar la Presidencia europea es consciente de que en las actuales circunstancias es imposible que el gobierno portugués, que tiene un total de quinientas acciones en el capital de Portugal Telecom, pueda aplicar la acción de oro. Algo, según la Comisión Europea que “constituye una restricción injustificada al libre movimiento de capitales y al derecho de establecimiento en cuanto impide la inversión directa y la cartera de inversiones”.

Desde el portugués “Diario de Noticias” que califica la decisión de Sócrates como algo que “va en contra del mercado, en contra de la administración y en contra de la decencia ya que revela un país próximo al subdesarrollo económico” (“no se puede defender la economía de mercado en un día y adoptar actitudes proteccionistas, dignas de un país socialista, en otro y, la decisión que hasta el momento mereció la reprobación de la Comisión Europea, del PSD y del BES, seguirá seguramente provocando más pérdidas”.) hasta “The Wall Street Journal“, que se refiere en un tono de humor a la eliminación de Portugal por España en el Mundial de fútbol de Sudáfrica (ahora dicen que el gol de Villa fue fueran de juego) para interpretar la decisión portuguesa como una autentica venganza., las reacciones no se han hecho esperar.

En una metáfora futbolística a propósito del duelo ibérico por Vivo, se pregunta el portugués “Público” si aparecería algún Eduardo para defender a PT. “Estábamos lejos de pensar que el Gobierno utilizaría la golden share para intentar desempeñar el mismo papel que el portero de la selección… En esta cuestión hay una dimensión política y otra jurídica… Jurídicamente, nada está claro… Políticamente, el Gobierno hizo bien en defender los intereses estratégicos del país”.

Esos intereses estratégicos que ha hecho que Telefónica de una oferta inicial de 5.700 millones de euros, pasase a 6.500 y, posteriormente, a 7.150 no han sido considerados por cerca del 75 por ciento de los accionista que han utilizado el “nacionalismo” para que subiese el precio y que han quedado desencantando, e indignados, con la decisión del primer ministro portugués. Sócrates de utilizar la “acción de oro”. Algo que indica, según Financial Times” que en Europa todavía “la locura colonial no está muerta”.