El Metro como ensayo general para septiembre

La huelga del Metro de Madrid que estalló el lunes y que, a partir de la próxima semana puede declararse como indefinida, se ha convertido en un ensayo general de lo que puede ser la huelga general convocada por las centrales sindicales para el próximo 29 de septiembre.

Hoy, viernes, continuara el conflicto, con la aceptación de los servicios mínimos, y se establece un compás de espera, coincidiendo con la reacción de las autoridades de la Comunidad de Madrid que ha abierto 400 expedientes a trabajadores del suburbano que no han respetado las normas establecidas y que han provocado el casos en Madrid, perjudicando a mas de dos millones de ciudadanos y, provocando, indirectamente, una ola de indignación contra los sindicatos.

Los dos dirigentes nacionales de los dos principales sindicatos, Ignacio Fernández Toxo de Comisiones Obreras , y Cándido Méndez, de la Unión General de Trabajadores, no solo han apoyado la “huelga salvaje” de los empleados del Metro, en la que no se están respetando los servicios mínimos, sino que han insinuado que estos paros pueden ser una señal de lo que ocurrirá en la huelga general convocada para el próximo mes de septiembre.

Es decir, que los dirigentes sindicales han tomado a la población madrileña como conejillo de Indias de un ensayo general de lo que puede pasar en los prójimos meses.

Para el Partido Popular la huelga del Metro tiene bastante que ver con el hecho de que la Comunidad de Mandril este gobernada por el PP y por Esperanza Aguirre.

“Sorprende la actitud de sumisión de los Sindicatos frente al Gobierno -dicen dirigentes de la Comunidad madrileña- durante estos últimos años y la virulencia con la que con la que han reaccionado en Madrid, simplemente por aplicar el plan de austeridad que afecta a los funcionarios y a los empleados de empresas públicas como Telemadrid y el Canal de Isabel II”.

Lo que la Comunidad no dice es que los empleados del Metro no son funcionarios públicos y están acogidos a un Convenio Colectivo firmado el año pasado.

Pero, al margen de la legalidad de ese Convenio y del hecho que muchas empresas publicas como RENFE, o Adif no hayan sido incluidas en el plan de ajuste, la verdad es que los huelguistas han perdido la razón al utilizar piquetes que han coaccionado a quienes querían trabajar , no han respetado los servicios mínimos y han expresado expresiones en sus Asambleas que constituyen una amenaza y un chantaje que no pueden ser aceptados.

Se comprende que el consejero de Transporte de la Comunidad José Ignacio Echevarría, que ya ha vivido esas huelgas salvajes con el transporte madrileño cuando era concejal del Ayuntamiento de Madrid, haya decidido suspender las negociaciones hasta que los huelguistas no se comprometan a respetar los servicios mínimos, considerados excesivos por el Comité de huelga, pero recurrible ante los Tribunales.

De esta forma, Esperanza Aguirre se enfrenta a un conflicto que puede enquistarse y prolongarse en el tiempo como sucedió durante el mandato del ex alcalde Jose Maria Álvarez del Manzano en la década de los noventa.

En esta ocasión, la Presidenta de la Comunidad ha recibido la solidaridad del Gobierno, especialmente del Ministro de Fomento Jose Blanco que parece no estar dispuesto a que repita la situación de AENA con los controladores aéreos y que ha iniciado una batalla que ha ganado en los Tribunales, y del Ministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba, que ha puesto a disposición de la Comunidad los efectivos policiales necesarios para recuperar la normalidad de las líneas de transporte,

No se descarta, si el conflicto se recrudece, que intervenga el Ejército a través de la Unidad Especial de Emergencias o con la utilización de las Fuerzas Armadas para restablecer la normalidad en el Metro madrileño.