Más especulaciones sobre
un cambio de Gobierno

El secretario general de Comisiones Obreras Ignacio Fernández-Toxo se ha sumado, de improviso, coincidiendo con numerosos rumores que han comenzado a extenderse por Madrid, a la tesis de la necesidad de un cambio de Gobierno…

Toxo que durante todo estos meses se ha convertido, junto con Cándido Méndez, secretario general de la Unión General de Trabajadores, en uno de los principales aliados del Presidente del Gobierno y de su política, parece haber roto la baraja y ha apostado a la necesidad de un cambio de Gobierno ya que España, según él, está “sin dirección política, económica y laboral”… Nada que ver con lo que declaró cuando convocó le huelga general del 29 de Septiembre “la huelga no busca un cambio de Gobierno”.

Días más tarde, parece haber cambiado de opinión y piensa que se necesita un cambio importante del Ejecutivo, ya que el país tiene que tomar conciencia de que, en estos momentos, tenemos un grave problema: “las políticas del Gobierno”.

Las declaraciones del líder sindical de Comisiones Obreras coinciden con las especulaciones que han comenzado a circular sobre la inminencia de un reajuste ministerial, previsto en principio, desde hace meses, para finales del mes de Junio, en que finalizan los trabajos de la presidencia de turno de la Unión Europea.

Horas después de que Zapatero asistiese en Bruselas, a su última cumbre del Consejo europeo como presidente de turno, se han disparado los rumores, aunque algunos ministros dicen desconocer cualquier dato que indique que el presidente esté sondeando, por personas interpuestas, a algunos independientes, susceptibles de ser incorporados al Gabinete.

“Tenemos pendientes muchas reformas, desde la laboral hasta la financiera, pasando por la Ley de Economía Sostenible como para, abordar en estos momentos, un cambio de ministro que puede retrasar todo” dicen estas fuentes.

De todas formas, descartado un adelanto electoral y una moción de confianza, como viene pidiendo la mayoría de los partidos de la oposición, la única salida de Zapatero es una reforma en profundidad de su Gobierno para tomar el suficiente impulso como para afrontar los meses de dificultades que se le presentan, especialmente en el Parlamento y en los mercados que siguen desconfiando de la credibilidad y de la solvencia del actual equipo ministerial.

Por otra parte, son varios los barones socialistas que han insistido en la necesidad de incorporar al Gobierno a “pesos pesados”, especialmente en el área económica, en la coordinación de los distintos ministerios y en la política de comunicación.

Cuando hablan de pesos pesados se refieren, indirectamente, a antiguos colaboradores del ex presidente del Gobierno Felipe González que, recientemente, a pesar de sus reticencias con el equipo actual del PSOE y con el propio Zapatero, ha salido al rescate del Presidente en sus horas más bajas y en su peor momento desde que llegó a la Moncloa.

“Un Gobierno de pesos pesados ligados, más o menos al anterior presidente socialista -comenta una fuente conocedora de las interioridades del partido- supondría la formación de una especie de “consejo de familia” que terminaría por inhabilitar a quien los preside”.

Hoy se habla del ascenso del ministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba, Felipista y Zapaterista, del ministro de Fomento José Blanco, zapaterista puro, y del ex ministro y actual portavoz parlamentario, José Antonio Alonso., amigo íntimo del presidente.

Igualmente se habla de Elena Salgado, la vicepresidenta económica del Gobierno, sucesora de Pedro Solbes, que solo lleva en el cargo catorce meses con la que se habrían producido las primeras diferencias presidenciales, aunque forma parte del equipo de Zapatero desde 2004, primero como ministra de Sanidad y Consumo y, posteriormente, como ministra de Administraciones Públicas y de Maria Teresa Fernández de la Vega que coordina, hace de portavoz del Gobierno y preside los Consejos de Ministros en ausencia de Zapatero, preside la Comisión de subsecretarios y la Comisión Delegada de Asuntos Económicos, así como los gabinetes de crisis…

“Fernández de la Vega es para Zapatero lo que fue Fernando Abril para Adolfo Suárez y Alfonso Guerra para Felipe González”.