ZP: del cambio al “cambiazo”

El Presidente del Gobierno ha asegurado ante alcaldes socialistas reunidos en Elche que en su política no ha habido “cambios ni bandazos” y que las señas de identidad del socialismo permanecen intactas.

En el primer mitin que celebra en mas de dos meses y, también en el primero que tiene lugar después de las duras medidas de ajuste aprobadas en Consejo de Ministros y que tendrán que ser revalidadas este Jueves en el Congreso de los Diputados, Zapatero. ha querido responder a toda una serie de críticas centradas en su cambio de política con un plan de austeridad  para reducir el déficit público, que afecta a pensionistas y funcionarios, y de forma didáctica ha insistido en que su política no ha cambiado como le están echando en cara.

En este sentido las principales críticas provienen de los medios internacionales que le han venido considerando, hasta ahora., como una versión modernizadora de una nueva socialdemocracia y que ha pasado del “socialismo ciudadano al protectorado alemán”o franco alemán

Hasta el estallido de la crisis internacional, la carrera de José Luis Rodríguez Zapatero estuvo tachonada de golpes de suerte y como presidente del gobierno ha desarrollado una política de imagen muy eficaz, basada en el principio del “socialismo ciudadano”, que consistiría en considerar justo en sí lo que la mayoría de los ciudadanos, pero, destaca el periódico italiano “Il Foglio”” la suerte lo ha abandonado, exigiéndole el pago de todos sus cheques políticos sin fondos.” Esto ha llevado a España al borde la quiebra y se ha transformado en un protectorado alemán obligado a recortar pensiones y sueldos. Menudo socialismo ciudadano”

“Hasta no hace mucho,-recuerda “Il Seculo”- los italianos miraban a España con envidia e incluso la izquierda había puesto la figura de Zapatero en un pedestal: el hombre nuevo de la izquierda europea, aquél que debía sustituir a Blair en los corazones del electorado progresista. Luego, ha llegado la crisis, que en Madrid ha asumido dimensiones todavía más preocupantes con respecto al resto de Europa, y todos han comenzado a hablar del engaño español, de Zapatero como meteorito, de un Estado ibérico hundido en el pantano de la burbuja especulativa de la construcción.”

No menos generoso es “Le Figaro “o el semanario británico “The Economist”. Para el periódico francés “el Presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, lo tiene todo, salvo la fama de quitarle la comida al pueblo. Héroe del socialismo europeo desde su victoria-sorpresa en marzo de 2004 frente al conservador atlantista José María Aznar, encarna a esa socialdemocracia con la que sueña la izquierda, a la vez modesta y moderna, progresista y pragmática. Una referencia, un modelo reivindicado por el PS francés, cualquiera que sea la tendencia, desde Martine Aubry a Ségolène Royal (Zapatera), pasando por François Hollande, Laurent Fabius y muchos otros. Pero, tras algunas medidas adoptadas y haber pretendido elevar la edad de jubilación a los 67 años, ese mismo Zapatero, animado por otro icono, Barack Obama, acaba de anunciar un plan de austeridad que provoca escalofríos: 15.000 millones de euros de ahorro Es decir, la traición a todo lo que se ha venido prometiendo hasta ahora y la decisión de que, en efecto, la crisis la paguen los más desfavorecidos”

“Como cambio político, el de José Luis Rodríguez Zapatero del 12 de mayo-sostiene “The Economist”- fue espectacular. El presidente socialista del Gobierno español anunció unos recortes en el gasto por valor de 15.000 millones de euros en dos años. Tuvo que desprenderse de su visión de un Estado del bienestar en expansión. Con él probablemente se haya esfumado el futuro político de Zapatero”.

Es decir que más que cambio ha habido “cambiazo”.