Camps “chulea” a Rajoy

El presidente de la Generalitat Valenciana Francisco Camps, cada vez más alejado de Mariano Rajoy, no descarta adelantar las elecciones en la Comunidad valenciana, que en principio tendrían que celebrarse el año que viene y baraja la posibilidad de hacerlas coincidir con las catalanas en octubre de este año.

A pesar de que el pasado fin de semana en la reunión de Barones populares celebrada en Madrid, Camps, que hacía meses que no aparecía por Génova, deslizó la noticia de que no iba a haber un adelanto electoral en Valencia, determinadas maniobras del presidente valenciano indican que trabaja con el escenario de un adelanto electoral que termine con una victoria en las urnas, según indican todas las encuestas, y que, en cierto modo, le liberen de sus responsabilidades políticas en el escándalo de corrupción que se cierne sobre la Comunidad y sobre su Gobierno.

La creación de una Comisión Interdepartamental para la Coordinación, Apoyo y Seguimiento del Proceso Electoral, un órgano de supervisión de los comicios que en las últimas autonómicas se puso en marcha cuatro meses antes de los comicios, y sobre todo, la noticia de que se ha encargado a una consultora especializada en comunicación y  estrategia electoral para que elabore una hoja de ruta con la hipótesis del adelanto electoral, han hecho sonar todas las alarmas en Génova que considera que es un nuevo  error del presidente valenciano, que ha emprendido una huida hacia delante para intentar salvar una posición personal que ya, en estos momentos, no sólo es insalvable, sino que está perjudicando seriamente al partido.

El confusionismo con el que está actuando Mariano Rajoy, a pesar de las presiones de muchos miembros de la Ejecutiva popular, entre ellos la secretaria general Maria Dolores de Cospedal que quieren que se prescinda de Camps cuanto antes y la “hulería” del valenciano (así se expresa algún miembro de la dirección popular) han conducido a una situación en la que nadie se atreve a dar el primer paso para pedirle su retirada definitiva de la política.

Ajeno a la realidad, con un cierto punto de iluminado y poniendo de manifiesto que sus reacciones entran ya en el campo de la psiquiatría, Camps, “Juan sin miedo”, según se ha autodefinido, ha manifestado su “felicidad” por el auto del Tribunal Supremo en el que se reconoce que, en efecto, el contencioso “trajes” constituye un claro delito de “cohecho impropio” ya que “los regalos de las prendas de vestir se hicieron aparentemente de forma repetida, con aparente opacidad y sin que en este momento conste otra justificación que la atención a la función pública desempeñada por sus perceptores”.

De esta forma, cada vez que la Justicia da un paso más en el largo calvario que está sufriendo el presidente valenciano, más feliz se encuentra, ignorando que ya ha perdido el poco crédito político que le quedaba.

La relación de hechos que hace el Tribunal Supremo es de una contundencia tal que no admite dudas sobre la responsabilidad política que el presidente valenciano tiene en el “caso trajes” como punta de lanza de los casos de corrupción que se han producido en la Comunidad Valenciana.

Ahora, de nuevo, Camps ha vuelto a engañar a Rajoy y a sus compañeros de partido  asegurando que no adelantará las elecciones cuando toda su estrategia va dirigida precisamente a lo contrario: a conseguir cuanto antes un supuesto indulto en las urnas que le libere de todas sus responsabilidades políticas. Es decir, que sigue “chuleando” a Rajoy…