ZP se apunta a las reformas estructurales

El Presidente del Gobierno, que durante años ha estado remiso a asumir reformas estructurales tal como le han venido pidiendo los organismos nacionales e internacionales, ha aprovechado los trabajos preparatorios de la Cumbre Europa-América Latina para anunciar que está dispuesto a afrontar esas reformas y que su objetivo inmediato es la reforma laboral, tema que hasta ahora se ha considerado como tabú para no enfrentarse con los sindicatos.

Es más, el Gobierno esperará hasta mediados de Junio a que se llegue a un acuerdo entre empresarios y sindicatos y si no hay  acuerdo está dispuesto a acudir a la fórmula del Decreto-Ley.

El anuncio se ha querido que coincida con el examen que este lunes y hoy martes está pasando la vicepresidenta económica Elena Salgado en el Eurogrupo que ha querido estudiar a fondo el plan de austeridad presentado por Zapatero la semana pasada en el Parlamento.

El Gobierno, que teme que los ministros de finanzas de la Unión Europea exijan más recortes de los anunciados (no hay que olvidar que la última cumbre del Ecofin algunos ministros europeos, Alemania, Holanda y Suecia entre otros, insistieron en que el ajuste de Zapatero era “insuficiente” y que la cifra de ahorro habría que doblarla y pasar de quince a treinta mil millones de euros) ha querido apoyar la posición de la vicepresidenta comprometiéndose públicamente a afrontar reformas estructurales, especialmente la laboral, porque “el déficit no se reduce solo” según Zapatero.

Bajo la crisis del euro, que ha vuelto a cotizar en  mínimos históricos respecto al dólar, los ministros de Finanzas conocerán en detalle el plan de ajuste español, en unos momentos en los que los mercados están apostando fuerte a un deterioro económico de la eurozona, sobre todo, ante la falta de una política económica común  y,  ante la necesidad de un control de los Presupuestos de los países de la Eurozona antes de ser aprobados por los Parlamentos nacionales.

Es decir, afrontar, de una vez por todas, la “gobernanza económica” de la eurozona venciendo la resistencia de determinados países, especialmente Alemania, que no quieren perder soberanía para que la recupere Bruselas. Sin esta coordinación económica es difícil que el euro pueda aguantar los sucesivos ataques de los mercados que están apostando a un menor crecimiento europeo, frente a una evidente recuperación de la economía norteamericana.

Hoy el ex presidente del Gobierno José María Aznar analiza en el periódico británico “Financiad Times” la crisis que está viviendo Europa y sostiene que parte de culpa la tienen Francia y Alemania cuando en el 2002 y el 2004, decidieron relajar las exigencias del Plan de Estabilidad,  por lo que propone un endurecimiento de ese Plan y un aumento de las exigencias  de austeridad.

Aznar, que aprovecha la ocasión para atacar al Gobierno actual, propone una serie de reformas neoliberales, que incluyen  la reforma del estado de bienestar, el sistema de pensiones y más privatizaciones de empresas públicas.

“En los 160 últimos años, -afirma el ex Presidente del Gobierno- ningún Gobierno de izquierdas ha sido capaz de rescatar a España de crisis económicas. No parece que en esta ocasión vaya a romperse tan antigua regla. El actual Gobierno socialista es incapaz de resolver los problemas de España y de dar los pasos necesarios. Sólo un nuevo Gobierno podrá hacerlo. Cuanto antes, mejor.”