Standard&Poor’s no se fía del Gobierno

La racha de malas noticias del pasado “martes negro” ha tenido su resaca en la Bolsa madrileña, donde el Ibex ha vuelto a sufrir un nuevo descalabro, mientras siguen los movimientos especulativos sobre la Deuda pública española  que ha alcanzado el récord histórico de su prima de riesgo en relación con la bono alemán a diez años.

Todo ello dentro de un clima de nerviosismo por el anuncio de los analistas de Barclay’s de que la agencia de calificación Standard&Poor´s pudiera rebajar la calificación del Reino de España después de hacerlo el martes sobre Grecia (elevó su deuda a la categoría de bono basura) y Portugal.

El pronóstico de los analistas se ha cumplido y a última hora de la tarde del miércoles se anunciaba la rebaja en el rating. La agencia justifica la decisión argumentando que ahora prevé un periodo de crecimiento económico flojo mayor al previsto. “Ahora proyectamos que el crecimiento del PIB será de un 0,7% anual en el periodo 2010-2016, frente a nuestra expectativa de más del 1%” anterior, afirma S&P.

Entre los motivos que la agencia esgrime para la rebaja de las previsiones de crecimiento a medio plazo se encuentra el endeudamiento del sector privado (178% del PIB, mayor que el de otros países), un mercado laboral inflexible (con una estimación de desempleo superior al 21% en 2010), lo que reducirá la recuperación de la competitividad; una capacidad exportadora limitada o la calidad de los activos del sistema financiero, que, en su opinión, se encuentran bajo presión.

La agencia de análisis y calificación Standard&Poor’s ha sido la única de la tres grandes del sector (junto Fitch y Moody’s) que ha decidido rebajar el rating de España. Lo hizo en enero del año pasado y, en diciembre, S&P puso la calificación en perspectiva negativa, la antesala de otro posible recorte, a la espera de que el Gobierno presentara un Plan de Estabilidad creíble. A finales del pasado mes de febrero volvió a lanzar un nuevo aviso. La agencia indicó que España no crecerá tanto como prevé el Gobierno de aquí a 2013. Por lo que  el déficit público tampoco alcanzará el 3% del PIB que exige Bruselas.

Desde la Comisión Europea se ha pedido a las agencias de calificación, que tanto daño hicieron a la economía mundial por su comportamiento sobre las hipotecas subprime, (se apuntan a la euforia en momentos de crecimiento y al exagerado pesimismo en momentos críticos) que actúen con prudencia y responsabilidad  ante la difícil situación por la que está atravesando la eurozona.

Parecido mensaje es el que lanzó hace cuarenta y ocho horas la vicepresidenta del Gobierno Maria Teresa Fernández de la Vega (probablemente conocedora del rumor sobre una bajada del rating español) cuando hizo la crítica de las tres agencias de calificación que ,de hecho, actúan de formo monopolística, porque son las únicas autorizadas para emitir esas calificaciones.

La nueva calificación de   Standard&Poor´s  sobre el Reino de España, que elevara el coste de nuestra Deuda Pública, es una nueva advertencia al Gobierno sobre la necesidad de afrontar con eficacia la lucha contra el déficit Público (actualmente el 11,4 %; con un notable incremento del quince por ciento este  primer trimestre comparado con el año pasado ,y  a falta de cáncer el de las Comunidades Autónomas)y también, sobre las dudas que existen sobre el Plan de Estabilidad presentado en Bruselas para dejar ese déficit en el tres por ciento en el año 2013.

“Estamos adoptando todas las medidas para cumplir nuestros compromisos”, declaraba minutos después de conocer la malas noticias la vicepresidenta del Gobierno Maria Teresa Fernández de la Vega, pensando quizás en las decisiones que tomará mañana el Consejo de Ministros sobre una reducción de Secretarias de Estados y direcciones generales en varios ministerios, algo que, como siempre llega demasiado tarde…