Otro “Martes negro” para nuestra economía

Ayer fue un mal día para la economía española. El último “Martes negro” del mes de Abril, trajo la mala noticia del nuevo hundimiento de la Bolsa española ; la última estadística del paro, que ha superado el veinte por ciento sobrepasando los cuatro millones y medio de desempleados (posibilidad que han venido negando desde el vicepresidente Solbes hasta su sucesora Elena Salgado, pasando por el titular de Trabajo Celestino Corbacho) ; el espectacular aumento de  la prima de riesgo de España que ha llegado a máximos, 113 puntos básicos, los seguros contra el impago de deuda (CDS)  han marcado 200 puntos, una cota jamás alcanzada anteriormente; el encarecimiento en un 64 por ciento en un mes de la emisión de letras del Tesoro a tres meses  al tiempo que  su interés casi ha triplicado  al alemán, y, para colmo, el Banco Central Europeo ha puesto a nuestro país, junto con Grecia e Irlanda como ejemplos de deterioros fiscales.

El  miedo al efecto contagio ya se ha producido de hecho, tras la bajada calificación de Grecia, cuya deuda ha sido colocada  al nivel de los “bonos basuras” y Portugal, y los inversores , al igual que la semana pasada han empezado a huir de la Bolsa española a pesar de todos los anuncios oficiales de que “España no es Grecia”, argumento que ha vuelto a repetir el secretario de Estado de Economía José Manuel Campa que se ha visto obligado a hacer un  nuevo tour por las principales plazas financieras europeas para vender la posición económica de España.

Es lo mismo que está tratando de hacer la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega en Estados Unidos donde ha cargado contra las Agencias de calificación a las que ha culpado de la actual situación especulativa contra nuestro país.

“Escuchar que algunas agencias intenten erigirse de nuevo en albaceas de la pureza económica y cuestionar los pilares sobre los que se sustenta nuestra economía, produce cuando menos cierta dosis de perplejidad”,  ha asegurado en Nueva York la vicepresidenta en una reunión con un grupo de empresarios españoles con presencia en Estados Unidos.

Según la vicepresidenta la recesión en España ha sido menor que en el conjunto de la Unión  Europea y menor también es nuestro nivel deuda en comparación con el PIB, algo que parecen no reconocer las agencias de calificación que, al fin y al cabo,  fueron unas de las causantes de la crisis económica y financiera  internacional que estamos viviendo.

Probablemente, tanto Campa como la vicepresidenta De la Vega tienen toda la razón pero el mercado no los cree. Aquí, como subraya “Financial Times” el problema es de credibilidad ya que, “no se sabe si la confianza de los inversores se mantendrá a la larga”.

“De manera similar al caso griego, -señala el periódico de la City londinense- los recargos por riesgo para los empréstitos del Estado español sólo se redujeron el pasado viernes por poco tiempo, prosiguiendo a continuación la subida que llevan registrando desde hace días por lo que España se encuentra ahora en el filo: Por un lado tiene que seguir convenciendo a los mercados de que el Gobierno se toma en serio su disposición a ahorrar – especialmente, tal y como anunciaron  los analistas de Credit Suisse, considerando que el país ahora presumiblemente “será observado con mayor detenimiento” que antes de la capitulación griega. Pero, por otro lado, el Gobierno está forzado a hacer más esfuerzos en pos del crecimiento para que la elevada cuota de desempleo, que ya alcanza el 20 por ciento, no siga descontrolándose aún más”.

Pero, para esa tarea, cada vez nos queda menos tiempo. Sin un plan económico coherente, que se oriente a la austeridad del sector público, que afronte las debilidades de nuestro sector financiero, que estimule el crecimiento y que cree empleo no se recuperara la credibilidad perdida. Y seguirán viniendo más Martes negros.