Cenizas sobre la presidencia europea

Una semana después de estallar el mayor caos aéreo europeo desde los atentados del ll de Septiembre en Estados Unidos, provocado por la nube de cenizas de un volcán en erupción en Islandia, la principal conclusión que comienza a sacarse de la catástrofe es que, como en otros temas importantes, Europa se ve incapacitada de resolver los problemas internos con una mínima coordinación y eficacia.

El balance de estos días con cerca de noventa y cinco mil vuelos suspendidos, más de siete millones de pasajeros afectados y miles de millones de euros en perdidas es tan terrorífico que algunos expertos económicos aseguran que ese caos puede poner en peligro la recuperación económica del Continente que comenzaba a salir de la recesioón.

“Esto es una vergüenza europea y un desastre europeo. La decisión que ha tomado Europa ha sido sin estimar el riesgo, sin consultar, sin coordinación y sin liderazgo” sostiene el Presidente de la IATA (Asociación Internacional de Transponte Aéreo”, Giovanni Bisignani que no se explica como los Ministros europeos de transportes han tardado cinco días en reunirse con el Presidente de turno de la Unión, el Ministro de Fomento José Blanco, para hacer frente a una crisis que ha movilizado incluso a parte de la flota británica para llevar a las Islas, en una operación de emergencia a mas de doscientos mil ingleses.

Efectivamente, ha sido un fracaso de Europa., un fracaso de las instituciones comunitarias que han dejado todo el poder de decisión a Eurocontrol y, en cierto modo, un fracaso, también, de la Presidencia de turno española aunque haya sido Jose Blanco el que haya tomado la iniciativa (tardía) de convocar una videoconferencia de los Ministros de todos los países afectados. para intentar poder orden en una situación que se ha desbordado.

No ha tenido suerte España con la presidencia de turno de la Unión con la que tan orgulloso estaba el Presidente del Gobierno hasta el punto que pretendía aprovecharla para recuperar la iniciativa política. de cara a las citas electorales de los próximos meses.

Ni España ha tenido la oportunidad de ejercer un papel de protagonista (el liderazgo de la Unión lo han asumido Francia y Alemania, es decir Nicolás Sarkozy y la canciller Ángela Merkel), ni ha estado en condiciones de dar soluciones al principal problema que ha surgido durante las ultimas semanas: la crisis griega, para la que se ha elaborado un plan de rescate en el que solo hemos participado para aportar mas de tres mil millones de euros.

Los plantes de Zapatero se han visto frustrados por la escasa influencia que ha tenido la Presidencia española, por el papel compartido que desde la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, ha tenido que diseñarse entre el Presidente Van Rompui, el Presidente de la Comisión Europea Durao Barroso y la Presidencia de turno y por la propia situación económica española, una de las mas comprometidas de la zona euro por nuestro elevado déficit.

De esta forma, pocos réditos políticos se van a tener de una Presidencia que, además ha quedado descafeinada tras la suspensión por parte del Presiente norteamericano Barak Obama de la Cumbre Europa-Estados Unidos, aplazada hasta el Otoño ya que se quiere hacer coincidir con la Cumbre de la OTAN en Lisboa.

Ahora, las cenizas del volcán que ha paralizado la mayoría de los aeropuertos de la Unión Europea, la falta de iniciativa para una respuesta unitaria, la tardanza en tomar una serie de decisiones de calado para enfrentarse con el caos aéreo, han puesto a prueba a todas las Instituciones comunicatarias que solamente han actuado cuando ya era demasiado tarde. Aunque los aeropuertos españoles no se han visto afectados las cenizas sí han llegado hasta aquí…