La maldita pandemia: consecuencias económicas y políticas de recuperación (IV)

Continuamos hoy con la serie sobre la Maldita Pandemia en su cuarta entrega. Iniciando nuestro recorrido con algunas referencias a la creciente desafección de la gente respecto del uso del automóvil, lo cual se acentuó enormemente con el confinamiento de largos meses de una parte importante de la población en todos los países. Como también nos ocupamos del fenómeno Amazon, con todo un cambio revolucionario de la distribución de cualquier clase de ventas; ante lo cual hubo no pocas recomendaciones de buscar otros proveedores, evitando así un monopolio un tanto excesivo; con reacciones muy positivas de empresas como El Corte Inglés para la venta on line. Cuestiones todas ellas que complementamos en el texto de hoy, para los lectores de Republica.com, con algunas referencias sobre lo que tuvo de incidente la crisis microbiana en el cambio climático; con un caso particular muy disparatado, de la cría de visones en Dinamarca. Finalmente habrá algunas líneas sobre la economía digital y el teletrabajo, que han crecido exponencialmente durante la crisis pandémica, según veremos.

Automóvil, Amazon y bancos

Otro cambio de actitudes: a los jóvenes cada vez les interesa menos sacarse el carné de conducir. «Ya no mola», dicen algunos. En 2008 se llegaron a imprimir más de 850.000 licencias de tipo B. Diez años más tarde, la cifra se redujo en un 38 por ciento, hasta los 532.000. A un mes de concluir el año de la pandemia, más que caída se ha producido un «frenazo» en seco: los carnés expedidos no llegaran a los 300.000, un 49,9 por ciento menos que el año 20191.

Esos datos evidencian el lastre que ha supuesto el Covid para el número de conductores, con la consiguiente decisión de la Dirección General de Tráfico (DGT) de suspender desde el día 12 de marzo hasta el 23 de mayo los exámenes para la obtención del permiso de conducir en varias comunidades autónomas. Sin embargo, la tendencia observada en los últimos años revela que no toda la culpa la tiene el virus y que algo está cambiando entre los más jóvenes.


Pero aparte de lo que suceda en automoción, la pandemia computó también grandes cambios en distribución comercial: “Se lo digo a los parisinos y parisinas: no compren en Amazon. Es la muerte de nuestras librerías y de nuestra vida de barrio”. Con estas contundentes palabras, la alcaldesa de París, Anne Hidalgo –española de origen—, pedía a sus vecinos a principios de noviembre de 2019 que hicieran sus compras navideñas en los comercios y librerías locales, en lugar de encargarlas al gigante estadounidense del comercio electrónico.

Y si bien esas llamadas al boicot a Amazon, sobre todo al acercarse la campaña de Navidad, muchos comercios se han visto obligados por la pandemia a cerrar durante meses, con muchos  miles de bajas y otros tantos en el filo de la navaja. En tanto que Amazon, la empresa de Jeff Bezos, ha disparado sus ventas con el virus, algo visto cada vez con mayor recelo2, por sus avances, debidos a economías de escala, digitalización y logística. Ante lo cual, El Corte Inglés ha despertado de su anterior grandeza, para organizarse de nuevo en el mundo cambiante.

Recordaremos por último aquí un hecho diferencial con la crisis económica 2008/2013: el sector financiero en España pasó por entonces por el máximo deterioro. De modo que hubo de recurrirse al rescate de ciertas entidades crediticias, con un alto coste, 61.000 millones de euros para la inyección de fondos y evitar quiebras. De los cuales 40.000 de procedencia del MEDE (Mecanismo Europeo de Estabilidad financiera, hoy recurso de emergencia del BCE), para intervenir muchas cajas de ahorro –Bankia fue el resultado de la fusión de siete de ellas—, que se habían adentrado en toda clase de excesos de créditos hipotecarios que finalmente resultaron fallidos.

La situación hoy, con la experiencia adquirida en la Gran Recesión 2008/2013, es, pues, muy distinta, con un sistema crediticio inicialmente mucho más saneado, y un BCE como garante global de apoyo con gran cantidad de medios3. Aparte de que la UE ha creado un Fondo Europeo de Recuperación, con recursos importantes según veremos; cambiando, además, la propia configuración del MEDE, en la línea de un FMI para la UE.

Calentamiento global y cambio climático

Otro cambio interesante con la pandemia, a destacar, ha sido que 2020 se cerró con un descenso histórico de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en España, según el estudio realizado por BC3 (Basque Centre for Climate Change), y el Observatorio de la Transición Energética y la Acción Climática (Otea). Los investigadores de ambas instituciones estiman que la caída global de GEI fue del 15 por 1004. Un descenso que no tiene precedente, subrayó Mikel González-Eguino, miembro del BC3 y coordinador del informe. Para encontrar la mayor bajada registrada hasta ahora había que retroceder a 2009, cuando la crisis financiera de la Gran Recesión desencadenó una caída del 9,6 por 100, en paralelo a la del 8,5 del PIB.

Además, en un ambiente de preocupación, el compromiso europeo de 2019 en la COP-25 de Madrid, se reforzó con un acuerdo del Consejo Europeo, el 11 de diciembre de 2020, de elevar del 40 al 55 por 100 la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero de cara a 2030, en relación al nivel de 19905.

Ese ajuste se hizo pensando en acelerar el Green Deal de la UE, lo que en España podrían adelantar a 2025 los objetivos definidos para 2030 en el Plan Nacional de Energía y Clima. Lo que supondría invertir más de 100.000 millones de euros en energías limpias, en redes, almacenamiento de energía o movilidad eléctrica en los próximos 5 años6. El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, sostiene que:

En sectores de la economía verde, España se está posicionando internacionalmente: con Navantia, que fabrica infraestructuras para eólica marina; o el Grupo Gonvarri, que produce estructuras de parques fotovoltaicos en toda España. En la automoción, el 90 por 100 de las infraestructuras de recarga eléctrica del país se producen aquí –la empresa española Wallbox es líder europeo en tecnología de recarga– y un elevado porcentaje de vehículos eléctricos son de fabricación nacional, por ejemplo, un 87 por 100 en el caso de las motos, un 49 por 100 en el de los autobuses y un número cada vez más elevado de modelos de coches.

Visones

Un hecho sorprendente que sucedió en Dinamarca, una decisión tomada tal vez con demasiada rapidez: la matanza de 17 millones de visones para peletería, como medida excepcional para prevenir una posible mutación de la covid-19 que luego podría infectar a humanos. Lo que podría poner en peligro la efectividad de la futura vacuna, por formas más virulentas del corona7.

 La medida se criticó por irreflexiva: “la decisión [de sacrificio] fue estúpida, se tomó demasiado rápido”. No se entendió en qué se basó el Gobierno para ordenar el exterminio de toda la población de visones, y no solo de aquellos que habitaban las granjas infectadas. Según datos de la organización FurEurope, los visones que antes se infectaron, sólo habían tenido el virus entre tres y cuatro días…

Economía digital y teletrabajo

Si una cosa está clara, es que la digitalización está dando un salto de gigantes, y que las operaciones telemáticas, gracias a internet y las potentes redes que han ido surgiendo, nos relacionan cada vez más de forma directa y a casi la velocidad de la luz, desde la soledad de cada uno ante la pantalla de su ordenador. En otras palabras, la Covid-19 ha originado un inesperado escenario. Según Juan Mulet:

Las redes de telecomunicación española han soportado aumentos de tráfico que difícilmente cabría prever. Se estima que el tráfico de internet en España llegó a aumentar en un 23 por 100, y el tráfico de las redes IP se incrementó en casi un 40 por 100. Las llamadas móviles crecieron en un 50 por 100, el uso de datos móviles en un 25 por 100 y el tráfico de las plataformas de mensajería instantánea, como WhatsApp, se multiplicó por cinco… El teletrabajo ha sido la fórmula más utilizada para mantener el nivel de actividad en los negocios durante el estado de alarma (el 48,8 por 100 de las empresas lo ha usado). En el caso de los establecimientos comerciales, se han introducido durante la pandemia el servicio a domicilio (16,6 por 100) y el comercio electrónico (16,4 por 100)8.

De un día para otro, muchos trabajadores se vieron obligados a convertir en lugar de trabajo dependencias de sus hogares, pasando el teletrabajo de apenas a un millón de personas a tres, en un nuevo paradigma que parece haber llegado para quedarse. De ahí que su apresurada regulación legal resultara objeto de debate. Hasta dar como resultado la Ley de trabajo a distancia, que recoge su voluntariedad y la imposibilidad de que los trabajadores cobren menos o vean rebajadas sus condiciones laborales9.

Como siempre, los lectores de Republica.com pueden conectar con el autor a través del correo electrónico castecien@bitmailer.net.

1 Beatriz L. Echazarreta, “La pandemia frena la demanda de nuevos carnés, que caen a la mitad”, ABC, 7.XII.2020.

2 Javier Salvatierra, “El virus aviva el rechazo a Amazon”, El País, 6.XII.2020.

3 Ignacio Fariza, El País, 15.III.2020, pág. 49

4 Manuel Planelles, “Caída histórica en España de los gases de efecto invernadero”, El País, 8.XII.2020.

5 Lluís Pellicer y Bernardo de Miguel, “La UE pacta elevar del por 100 al 55 por 100 la reducción de emisiones en 2030”, El País, 12.XII.2020.

6 Ignacio Galán, “El plan de recuperación europeo, oportunidad real para la industria española”, ethic.es

7 Belén Domínguez, “La matanza de visones acorrala al Gobierno danés”, El País, 29.XI.2020.

8 Juan Mulet, “La digitalización, más cerca de lo que se esperaba. Teletrabajo y automatización”, en J.L. García Delgado (Director), La economía española y la pandemia, Civitas, Madrid, 2020, págs. 121 y sig.

9 Álvaro Sánchez, “Cuando el confinamiento golpeó la economía”, El País, 31.XII.2020