La era de Franco (y IV)

Hoy termina la serie, preparada para los lectores de Republica.com, sobre “La era de Franco”, que con ésta, ha durado cuatro semanas. En esa larga tetrasesión, hemos resumido la figura de quien fue para unos el caudillo y para otros el dictador. Como podrá verse, sintetizamos esta jornada de hoy en los diez gabinetes ministeriales que tuvo Franco a lo largo de su vida. Creo que fue con un total de noventa ministros, casi siempre elegidos desde la meritocracia, algunos de ellos claramente eficientes, más que políticamente inducidos. Aunque siempre con la aquiescencia del Estado totalitario que se fundó, para terminar en una democracia orgánica sui generis, y no comparable con las tónicas de los países europeos, alineados ya en el occidente con el liberalismo político y económico.

La dinámica política de la era de Franco

La anterior esquematización que hemos hecho de los submodelos político y económico del franquismo, con su interrelación permanente, nos da ya una primera idea de la periodificación de la larga etapa franquista, a lo largo de la cual se constituyeron un total de diez gobiernos, a un promedio de 3,6 años de vida técnica de cada uno, la máxima estabilidad en la historia de España después de 1808. La constante fue una especie de permanente coalición franquista, con predominio falangista hasta los años 50, con mayor presencia nacional-católica después, y con la penetración de miembros del Opus Dei en las etapas siguientes. Sin olvidar los ministros militares, y a las personas extraídas de la meritocracia de los grandes cuerpos del Estado.

Los diez gabinetes franquistas tratamos de sintetizarlos a continuación.

  1. El Gobierno de Burgos. Formado el 1 de febrero del 38, condujo los trabajos de creación del Estado Nacional para sustituir a la legalidad republicana en todos los órdenes de la vida pública y privada. Se. llevó a cabo la contrarreforma agraria; desde la coeducación se volvió a la educación separada; se derogó la ley del divorcio; las autonomías pasaron a la historia; el sufragio universal dejó de existir, etc., etc.El Gobierno de la Segunda Guerra Mundial. Constituido el 9 de agosto de 1939, llegó hasta el 18 de julio de 1945. Con algunas modificaciones importantes durante su ejecutoria, fue cambiando su orientación —sobre todo en lo exterior— en función de' la marcha de la guerra: desde una posición nítidamente pronazi —inspirada en lo esencial por Ramón Serrano Suñer— a una actitud más neutral desde 1943, y casi vergonzantemente permisiva para los aliados en 1944 y 1945.

  1. El Gobierno de la Autarquía. Duró desde el 18 de julio de 1945 hasta la misma fecha del 51. Fue tal vez, el período político más difícil para Franco, por el hambre y la miseria de los años 40, por la retirada de embajadores, y por los propios efectos de la política autárquica (racionamiento, escasez de materias primas, restricciones eléctricas, penuria de gasolina, etc.).

  1. El Gobierno de los pactos con el Vaticano y con EE.UU. Formado también un 18 de julio de 1951 y con algunos cambios intermedios, este Gobierno duró hasta el 25 de febrero de 1957. Dentro del sexenio, 1953 fue el año más significativo, por la plena consolidación internacional de Franco, al conseguir la firma de un pacto con Eisenhower para la cesión a EE.UU. de bases militares en España, y al redondear su política exterior con un Concordato con el Vaticano, por el cual se cedieron toda clase de concesiones y privilegios al poder de Roma.

  1. El Gobierno de la Estabilización (1957-1962). Resultó de la lucha interna dentro del bloque del poder del régimen, al triunfar definitivamente los prohombres del Opus Dei sobre las inercias más mediocratizadas de la Falange. La autarquía, ya insostenible por más tiempo, dio paso a la liberalización y el proceso inflacionista, a la estabilización. Y en fin de cuentas, a una nueva orientación de la política económica en términos que ya hemos analizado antes en este mismo capítulo.

  1. El Gobierno del Desarrollo. Formado el 10 de julio de 1962, puede decirse que llegó hasta el 7 del mismo mes de 1965. Por primera vez hubo un vicepresidente de gobierno, el general Muñoz Grandes, si bien persistió, como de hecho venía sucediendo desde 1951, la enorme influencia de Luis Carrero Blanco en la Subsecretaría de la Presidencia y como máximo valedor de la penetración del Opus Dei en la Administración. La puesta en marcha de los Planes de Desarrollo fue la característica más destacada de esta etapa.

  1. El séptimo Gobierno (7 de julio de 1965 a 29 de octubre de 1969). En él ya no estuvieron presentes a nivel ministerial los dos artífices de la estabilización: Alberto Ullastres y Mariano Navarro Rubio, ambos del Opus Dei. Pero a cambio, el -factótum de los Planes de Desarrollo y eminencia máxima de la presencia del Opus en el poder, Laureano López Rodó, entró como ministro sin cartera continuando como Comisario del Plan. Se emprendió así el llamado «desarrollo político», con la promulgación, tras el patriótico referéndum, de la Ley Orgánica del Estado que suprimió los elementos terminológicamente franquistas de las Leyes Fundamentales de Franco. Un tema que ya hemos tratado con anterioridad

  1. El Gobierno Monocolor (1° de octubre del 69 al 8 de julio del 73). Significó un ascenso para el almirante Carrero Blanco, que fue nombrado vicepresidente. De un total de 19 miembros del Gobierno (Franco aparte) había tres claramente pertenecientes al Opus, y otros siete más o menos vinculados o influidos directamente por esa organización. De ahí el nombre de monocolor que recibió el gabinete, que disfrutó de los últimos años de crecimiento económico del Régimen. Ello le permitió algunas actuaciones en materia de obras públicas, de Seguridad Social, y en el campo de la educación; pero sin llegar nunca a una mínima liberalización política.

  1. El Gobierno Carrero. Formado el 12 de julio del 73, quedó prácticamente desarticulado el 20 de diciembre del mismo año, al ser muerto el almirante en el atentado que minuciosamente le había preparado ETA. Fue, con mucho, el más corto de los gabinetes franquistas. Y con la desaparición de Carrero, se rompió el puente personal que Franco había ideado para proyectar su régimen hacia el futuro después de su propia muerte.

  1. El Gobierno Arias Navarro. Constituido el 5 de enero del 74, terminó el 12 de diciembre del año siguiente. En ese «bienio negro» del franquismo tardío, se intentó, un tímido aperturismo que fracasó, rotundamente, y que quedó definitivamente descartado con la propia muerte del general Franco el 20 de noviembre de 1975. Ahora la oposición democrática ya alcanzó un cierto nivel de coordinación, y sin ser capaz de poner fin directamente al franquismo, sí que quedó en condiciones de entrar, en los meses siguientes a la muerte de Franco, en una cierta negociación con los elementos más evolucionados del propio Régimen; cuestión que estudiamos en el siguiente capítulo que dedicamos a la transición democrática.

Puede decirse que de esos diez cambios ministeriales, algunas veces realizados a lo largo de más de una fase ministerial concreta, destacó en las dos primeras etapas Ramón Serrano Súñer, el cuñadísimo, que desempeñó varias carteras, la última la de asuntos exteriores. Debiendo destacarse la figura de Larraz, único ministro de Franco que supo dimitir con honestidad: propuso la progresividad del impuesto sobre la renta, y prácticamente se le dijo: “No hemos ganado la guerra para que ahora paguen los ricos”.

En el gobierno de la autarquía destacó Frances, creador del INI y de la industrialización necesaria, a base de sustitución de importaciones.

En política exterior, Martín Artajo fue el hombre de los pactos con el Vaticano, y también con EE.UU., firmados ambos en 1953. En esa época también brilló por su ejecutoria Cabestany, al frente de Agricultura. Y ya en el gobierno de la estabilización, las dos estrellas fueron Alberto Ullastres y mariano Navarro Rubio, al frente de Comercio y de Hacienda, respectivamente.

En los gobiernos 6 y 7, los protagonistas fueron Luis Carrero Blanco y, sobre todo, Laureano López Rodó, con el desarrollismo de los planes de que éste último fue comisario.

Ya los últimos gobiernos, en los años 70, fueron de menos duración, con Carrero Blanco como Presidente, y Franco relegado a mero Jefe de Estado, podría decirse irónicamente. Arias Navarro cerró la secuencia última, con su célebre aparición en la televisión el 20 de noviembre, cuando dijo aquello de “Franco ha muerto”. Fin de la serie.