Los holandeses en las Indias orientales

Enfrentamientos con España y Portugal

Introducción

Hace pocas semanas dedicamos un artículo de varias entregas a los portugueses en las Indias orientales; a su gesta de descubrimientos y posesiones, fundamentalmente para el comercio de las especias. Y vimos también del Océano Índico quiso hacerse un gran mar luso, al igual que se pretendió que el Pacífico fuera un lago español.

Pero creo que la historia quedaría incompleta sin una referencia a aquellas posesiones lusas, y sobre todo al área de lo que hoy es Indonesia, el país de las 10.000 islas, que a lo largo del siglo XVII pasó de ser zona de influencia lusa a constituir el imperio de las Indias Neerlandesas.

Lo cual tiene un interés especial para españoles, por la doble dinámica, relacionada, de la rebelión de los Países Bajos contra Felipe II y la guerra de los 80 años (1568), así como por el tema de la unión de coronas de Portugal y España durante 60 años (1580/1640).

La Compañía de las Indias Neerlandesas

La acción neerlandesa en las Indias Orientales se produjo a través de la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales (en neerlandés: Vereenigde Oostindische Compagnie, o VOC, literalmente Compañía Unida de las Indias Orientales), que se fundó en 1602 por los Estados Generales de los Países Bajos: le concedieron un monopolio de 21 años (luego prorrogado) para realizar toda clase de actividades comerciales en Asia, con poderes cercanos a los de un verdadero Estado, incluyendo las potestades de declarar la guerra, negociar tratados, acuñar moneda y organizar colonias1.

La compañía se mantuvo activa 197 años, hasta 1799, cuando fue disuelta al pasar el reino de Holanda a formar parte del conglomerado político de Napoleón. Inglaterra tomó posesión de las colonias holandesas durante todo el conflicto, y las devolvió en 1815, salvo la importante colonia de El Cabo, en Sudáfrica.

Como ya se ha visto antes, el comercio de las especias fue dominado por los portugueses desde principios del siglo XVI, tras las incursiones de Vasco de Gama y Alburquerque, utilizándose el puerto de Lisboa como centro para la importación y exportación de tan preciada mercancía. Y hasta 1562, comienzo de la citada Guerra de los 80 años, de España con Holanda, los Países Bajos jugaron un papel importante como centro de redistribución de Lisboa en el norte de Europa.

En 1580, los lusos, al producirse la ya referida unión de las Coronas de España y Portugal, entraron en sindicato internacional de las familias alemanas Függer y Welser, que junto a firmas españolas e italianas, escogieron Hamburgo como nuevo puerto de distribución de las mercancías asiáticas en el norte de Europa, lo cual llevó a la ruina a los comerciantes holandeses.

Sin embargo, el comercio portugués fue incapaz de aumentar la oferta para satisfacer la creciente demanda, en particular, la de pimienta. Por lo cual, a partir de 1580, las colonias portuguesas fueron objeto de incursiones militares holandesas hasta su casi total desposesión a Lisboa, salvo Timor. Paulatinamente, el poder neerlandés se extendió a todo el gran archipiélago malayo al sudeste de Asia, excepto las Filipinas españolas. 

Más concretamente, en 1592, cuatro barcos holandeses, en vez de ir a la actual Indonesia por el Estrecho de Malaca, que estaba controlado por los lusos, escogieron el rumbo del Estrecho de la Sonda entre Sumatra y Java. De ese viaje, con una tripulación de 249 hombres, sólo regresaron 87, pero con un cargamento de especias, que alentó a los armadores de los Países Bajos a realizar nuevas expediciones. Así, en 1599, una flota de ocho buques comandada por Jacob van Neck fue la primera expedición no ibérica en llegar a las Molucas. Los barcos regresaron a Europa con beneficios del 400 por 100.

A la vista de esos éxitos, en 1602, el gobierno de las rebeladas Provincias Unidas de Holanda, decidió hacer lo mismo que había hecho Inglaterra años antes: la creación de la ya mentada «Compañía de las Indias Orientales».2

Los ingleses en la Especiería

En 1604, una flota de la Compañía Británica de las Indias Orientales comandada por Henry Middleton (luego Sir, 15770/1613) llegó a las Molucas, concretamente a las islas de Ternate, Tidore, Ambon y Banda. Y precisamente en Banda, fueron severamente atacados por la VOC, dando comienzo a lo que sería una dura competencia anglo-holandesa por el acceso a las especias. 

Mediando toda una serie de arreglos diplomáticos, firmados en Europa en 1620, dio comienzo de un período de cooperación entre los holandeses y los ingleses, que se mantuvo, a pesar de que diez anglos fueron detenidos, juzgados y decapitados, por considerarse que estaban conspirando contra la VOC. Los ingleses finalmente se retiraron silenciosamente de la mayor parte de sus actividades en las Indias Orientales y se centraron en otros intereses asiáticos en India, Birmania, Ceilán, etc.

En 1610, la VOC fundó la ciudad de Batavia (hoy Yakarta), donde pasó a residir el Gobernador General, para controlar más firmemente los asuntos de la Compañía en Asia, asesorado por un Consejo de Indias (Raad van indie)3.

Así, Batavia, capital de Java del total de las Indias Orientales Neerlandesas, se convirtió en una de las principales plazas comerciales de Asia. Buques de los Países Bajos llegaban allí para abastecer los asentamientos propios, arribando también a Japón, que proveía de plata y cobre, mientras que los barcos de China e India, acarreaban seda, algodón, porcelana y textiles. Esos productos se comercializaban en todo el sudeste asiático para pagar las especias que iban a Europa.

La VOC también fue un instrumento para la introducción de la cultura europea en Asia, ya que la Compañía apoyó a los misioneros cristianos y también el intercambio de la más moderna tecnología de entonces con China y Japón. Durante más de doscientos años, el emplazamiento de la VOC en Deshima, un islote artificial en el puerto nipón de Nagasaki, fue el único lugar donde se permitía a los europeos comerciar con los japoneses.

En sus momentos culminantes, la VOC fue la empresa privada más rica en la historia, con más de 150 buques mercantes, 40 de guerra, 50.000 empleados, un ejército privado de 10.000 soldados, y ganancias anuales del 40 por 100. Muchos de los empleados de la VOC se mezclaron con los pueblos indígenas, ampliando la población mestiza de la zona.

Para asegurar las rutas desde Europa, en 1652, el navegante Jan Van Riebeeck, se estableció en el Cabo de Buena Esperanza, como punto de escala y reabastecimiento para los buques de la VOC en su larga navegación a Oriente. Para ello, desplazaron a los portugueses, como luego los holandeses serían desplazados por los ingleses.

Las rivalidades hispano-neerlandesas en el Pacífico y la conquista de Australia4

Desde los primeros momentos de instalarse los holandeses en las Indias Orientales, dentro del hemisferio luso de Tordesillas, se produjeron incidencias con los españoles, en el espacio entre las costas americanas y Filipinas. Y era lógico que la situación se agravara a partir de 1580, cuando Portugal entró en la Monarquía Hispánica.

En esos enfrentamientos, destacó Oliveiro Van Noort, considerado como el primer neerlandés que circunnavegó el mundo. Formado como marino durante las guerras con España, se dedicó al pequeño comercio en Rotterdam así como al corso. Y en ese contexto, varios negociantes de las Provincias Unidas de Holanda, reunieron dinero para organizar con él una serie de expediciones a los Mares del Sur a través del estrecho de Magallanes. 

La intención de ese itinerario era doble: comerciar con China utilizando ellos mismos una ruta alternativa a los portugueses con las Islas de las Especias, y atacar las posesiones españolas en el Pacífico, en los Virreinatos de Perú y la Nueva España.

Van Noort siguió la misma ruta de Magallanes y fue bien recibido en Chile por los indios mapuches (araucanos), lo que provocó la reacción en su contra del gobernador español de Chile, Jerónimo de Quiroga. Y fue gracias a la reposición de víveres que le hicieron esos indígenas, Van Noort alcanzó la isla de Ternate en las Molucas.

En diciembre de 1609 la flota española de Antonio de Morga asaltó a la flota de Van Noort frente a Cavite, en Manila, pero no pudieron impedir que los holandeses saquearan parte de los establecimientos hispanos en Filipinas, para luego partir hacia las Molucas, Borneo y Java y con grandes cargas de especias regresar a Rotterdam, tras rodear el cabo de Buena Esperanza. En lo que fue un viaje de casi tres años, considerado como la cuarta circunnavegación, tras las de Elcano, Urdaneta, y Drake. Hubo más intentos holandeses de hacerse con Filipinas como ya se ha visto, pero el archipiélago continuó siendo posesión española hasta 1898, cuando pasó a EE.UU.5.

En 1646, los neerlandeses trataron de hacerse con las Filipinas, pero fueron derrotados por los españoles en la llamada batalla Naval de Santiago, cuya victoria continúa celebrándose; los historiadores dicen que en esa ocasión los nativos combatientes tuvieron una primera idea de su nacionalidad filipina6.

En definitiva, la guerra hispano-holandesa en Europa de los 80 años se hizo global debido a los intereses holandeses de controlar las zonas productoras de especias, ocupando también por un tiempo una parte importante de Brasil. Todo ello, hasta la Paz de Westfalia (1648), cuando España reconoció la independencia de Holanda.

Australia y Nueva Zelanda

Una fase del mayor interés para el conocimiento del Pacífico, se dio con el marino holandés Abel Tasman (1603/1659), que navegó por las costas de Nueva Zelanda (nombre evocador de la región más sureña de los Países Bajos) y de Australia, dando su gracia a la isla de Tasmania al sur del nuevo continente7.

Puede decirse que tanto Tasman como sus predecesores ofrecieron rica información cartográfica para el ulterior conocimiento de Australia; sobre todo en beneficio de los ingleses, un siglo más tarde, con las navegaciones del Capitán Cook y la grandeza de Inglaterra en todo el Pacífico, que mermó el Spanish Lake de los siglos XVI a XIX8.

Con este artículo, queda completada la semi-serie relativa a España en los mares de Insulindia y en el Pacífico. Un pasado que fue importante para la actividad política y económica de los siglos XVI a XIX, del cual se ignora casi todo por el común de los españoles, que en el XXI manifiestan, provocativamente, su ignorancia por la Historia, sin realmente saber en qué país viven y qué hicieron sus ancestros.

Y como siempre, el autor espera las observaciones de los lectores de Republica.com en el correo electrónico castecien@bitmailer.net.

1 C.R. Boxer, The Dutch Seaborne Empire, 1600-1800, Londres, 1965.

2 “East Indian Company” en Encyclopaedia Britannica.

3 Margaret Makepeace, “Sir Henry Middleton”, Dictionary of National Bibliography, Oxford University Press, Londres, 2004.

4 Ana Crespo Solana, “Las rivalidades hispano-neerlandesas en el Pacífico y la conquista de Australia”, Anuario de Estudios Americanos, 70, 2, Sevilla, julio-diciembre 2013, págs. 479-507.

5 Antonio Martín Nieto, Piratas del Pacífico, Editorial Moretón, Bilbao, 1968.

6 Galería multimedia de Wikipedia sobre “El imperio holandés”.

7 Percival Serle, “Tasman, Abel”, en el Diccionario Biográfico de Australia.

8 Ana Crespo Solana, “Las rivalidades hispano-neerlandesas en el Pacífico y la conquista de Australia”, Armario de Estudios Americano, Sevilla, España.