Diálogos sobre Hernán Cortés – 1519/2019

Leer sobre Hernán Cortés es como trasladarse a un tiempo entre la Historia y lo mágico, tanto por el escenario en que desarrolló una actividad poco común, como por su propia vida poliédrica destacando en tantas cosas. Empezando por su papel de gran conquistador, con las facetas adicionales de gran empresario de sus propios proyectos en terra incognita, valiente soldado, gran estratega, diplomático, hábil negociador, estadista que creó la Nueva España, y más que notable escritor. Al narrar al rey-emperador Carlos, en las cartas de relación, toda su acción gran conquista y lo que fue su progresivo enamoramiento de México. Sin olvidar su iniciática relación con Malinche, comienzo del gran mestizaje de un país hoy con 124 millones de hispanohablantes.

Hoy, para los lectores de “Universo infinito” en Republica.com, recurriré, en parte, a mi libro reciente Hernán Cortés, gigante de la Historia (Erasmus, Barcelona, 2019), para plantear una serie de diálogos, empezando por el escenario geográfico y político en que se movió Hernán Cortés. Y lo expondré como las conversaciones entre el autor, servidor de Vds., el que suscribe, y un interlocutor que aprecio bastante, porque me parece incisivo y quiere llegar siempre a la verdad desnuda.

El primero de los diálogos cortesianos se refiere a los dos tratados oceánicos entre Castilla (en prefiguración de toda España) y Portugal. Los dos países ibéricos que se adelantaron al resto de Europa en los grandes descubrimientos geográficos de finales del siglo XV y todo el XVI. Así se abre la controversia:

  • O sea, que cuando los tratados de Alcaçovas (1479) y Tordesillas (1494), Portugal estaba mucho más avanzado que España en todo lo relativo a la navegación, ya acercándose a la ruta de la India y de las especias. ¿No fue buena muestra de ello la Escuela de Sagrés, creada en 1418 por el príncipe Enrique el Navegante, que algunos consideran un hito en el conocimiento de los mares y su navegación?
  • Sí, efectivamente, y por eso Castilla, por entonces menor potencia naval, firmó los tratados hasta equipararse, en el segundo de ellos, a Portugal. Efectivamente, con lo firmado en Tordesillas se evitaron muchos conflictos entre los dos países ibéricos, pero, desde luego, no todos.
  • ¿Y cómo se explica tal espíritu de empresa para ocupar el hemisferio español en sólo 80 años (1494-1574), cuando por entonces las cosas de palacio iban generalmente más que despacio?

  • Acababa de erradicarse el poder musulmán en España, y los Reyes Católicos escucharon a Colón y dieron crédito a sus hipótesis, a diferencia de las cortes reales de Portugal, Francia o Inglaterra. Fue una decisión que todavía actualmente resulta sorprendente al calibrarse en su magnitud. Como también es difícil imaginar qué habría sido de España sin la gran aventura oceánica, que a la postre es la parte más importante y perdurable del devenir hispano desde 1492. Como también es verdad que a la gran velocidad de la ocupación y conquista del hemisferio español de Tordesillas contribuyó el hecho de que, salvo La Española, en parte, nunca esa expansión hispana se hizo con dinero público. Se realizó mediante capitulaciones del rey con navegantes y conquistadores, sin que el Estado asumiera los costes y los riesgos inevitables de las grandes acciones a emprender. Fue un sistema único de concesionalidad, diríamos hoy.
  • ¿Cómo pudo producirse que el papa Alejandro VI entregara a España medio mundo?
  • Se ha dicho muchas veces que fue un regalo de Dios, y llegó a comentarse que “el papa debía estar borracho…”. No, no fue eso. Se lo pensó, y como debía muchos favores a los RR.CC., hizo la donación, para ser evangelizados los nuevos pueblos en las tierras allende el Atlántico. En definitiva, Tordesillas fue la clave de la formidable aventura que siguió: no hay nada comparable en toda la Historia universal como aquella división del globo entre dos países.

Línea de demarcación de Tordesillas. Mapa reproducido de “Descripción de las Indias Occidentales de Antonio Herrera”, Madrid, 1730; inserto por Salvador de Madariaga en su libro The Rise of the Spanish American Empire, The Free Press, New York, 1965

  • ¿Cómo resumiría Vd. el Tratado de Tordesillas?
  • Colón en la Historia de España, fuera genovés o de otro lugar, incluso de España mismo, dio a este bendito país lo mejor de su historia. No se imagina uno a un mexicano, o un peruano, o a un argentino, hablando inglés o francés como lengua materna. Desde 1492, la historia de España es la propia en ambos hemisferios, como tardíamente reconoció la Constitución de 1812…
  • Y el Papa Alejandro VI, ¿qué significó?
  • Hizo donación a España de medio mundo, lo dicho. Y por eso mismo debería ser más mencionado en los libros de Historia. Pero la gran proeza fue conquistar un imperio así, y mantenerlo por tanto tiempo, durante tres siglos.
  • ¿Y eso?
  • Por la misma bravura de los conquistadores, que en 80 años ocuparon casi todo el hemisferio español de Tordesillas… Hasta Drake se refirió a las Indias como cosa de España… Y el Almirante Vernon, casi dos siglos después, tuvo que reconocerlo al irse, derrotado y con su flota mermada, de Cartagena de Indias; por la defensa que allí se hizo por Blas de Lezo y sus esforzados soldados, la mayoría ya nacidos en el Nuevo Mundo.

Le guste o no al Gobierno de Sánchez, 2019 es el año de Cortés, 500 años después (como también lo es de Magallanes/Elcano), y por eso mismo nos parece fundamental compartir con los lectores de Republica.com la importancia del gran conquistador, que murió en 1547 en Castilleja de la Cuesta, Sevilla: enamorado y nostálgico de México, adonde ya no pudo volver porque el rey-emperador Carlos así lo decidió, con no poca perversidad.

Seguiremos la próxima semana, y como siempre, los lectores de Republica.com pueden dirigirse al autor a través de castecien@bitmailer.net.