¿Fue Hernán Cortés el autor de la Historia Verdadera, siempre atribuida a Bernal Díaz del Castillo? (y IV)

El jueves 13 de junio, empezamos este artículo que en sus dos primeras entregas semanales se dedicó a la polémica suscitada por el hispanista Christian Duverger, sobre la autoría real de La verdadera historia de la conquista de la Nueva España: de si era de Bernal Díaz del Castillo, o si se debe al propio Hernán Cortés.

Después, en la tercera entrega, del 27 de junio, ya en una segunda parte del artículo, incluimos el comentario sobre varias biografías de Cortés, cuestión que hoy terminamos, con la evocación de los trabajos de José Luis Martínez, Jaime Miralles y Hugh Thomas.

José Luis Martínez: un trabajo cabal e instructivo

Se trata de la obra seguramente más completa para el estudio de Hernán Cortés y sus proezas. Es un libro que en 1990 publicó el estudioso mexicano José Luis Martínez, uno de los máximos impulsores del Colegio de México (antigua Casa de España)1. Destacado académico, diplomático, ensayista, historiador, cronista, bibliógrafo, editor y humanista, cursó la carrera de Letras Españolas en la Facultad de Filosofía de la UNAM, con estudios de filosofía e historia del arte de 1938 a 1943. Fue miembro de número de la Academia Mexicana de la Lengua, institución que dirigió de 1980 a 2002. También se desempeñó como director del Fondo de Cultura Económica de 1977 a 1982, y desde 1990 fue miembro de sus comités de Historia y de Literatura.

En la primera página de su libro sobre Cortés, Martínez reprodujo la octava real que le dedicó Lope de Vega:

Cortés soy, el que venciera

por tierra y por mar profundo

con esta espada otro mundo,

si otro mundo entonces viera.

Di a España triunfos y palmas

con felicísimas guerras,

al rey infinitas tierras,

y a Dios infinitas almas2.

Como también se incluyó en el frontispicio del libro una cita de Octavio Paz que ya se vio en la Nota Preliminar del autor del presente libro:

Apenas Cortés deje de ser un mito ahistórico y se convierta en lo que es realmente –un personaje histórico—, los mexicanos podrán verse a sí mismos con una mirada más clara, generosa y serena.

José Luis Martínez, en su Hernán Cortés, intentó muy seriamente, poner las cosas en su sitio desde el lado mexicano, elaborando así “el mejor trabajo que conozco sobre Cortés”, según Salvador Durán, especialista en historia de México, y director del Museo Nacional de Historia, que tiene su sede en el Castillo de Chapultepec, en el DF3. En el trabajo de José Luis Martínez, se presta gran atención a la historia de las civilizaciones del México prehispánico, con una información que desborda la de otros libros, más allá que Madariaga, Miralles o Hugh Thomas. En lo que se ve una labor y un conocimiento que se deriva de una larga investigación antes de iniciar la redacción del libro sobre el Conquistador.

En definitiva, la obra de José Luis Martínez es una visión referenciada, paso a paso, con notas bibliográficas, ilustraciones, y comentarios muy precisos, de lo que fue la proeza de la conquista y de la poliédrica figura de quien ejerció entonces un protagonismo absoluto: Cortés, gran soldado que aprendió ese oficio por sí mismo; conquistador infatigable que no dejó que le vencieran ni el temor ni la temeridad; estadista constructor de un Estado, México, en el cual el mestizaje avanzó imparable. También fue diplomático para negociar con las diferentes etnias mexicanas, la lucha contra el adversario común de los mexicas.

Hugh Thomas: visión de un portento histórico

A propósito de La conquista de México, Lord Thomas de Swynnerton dirigió en 2002, en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander (UIMP), un curso sobre Don Hernán, en el que el historiador afirmó que “no sólo fue el militar capaz de tomar México con únicamente 500 hombres”, para acto seguido reivindicarle como un hombre culto y gran escritor. El hispanista inglés afirmó que si México no reconoce a Cortés, se debe a que es “demasiado complicado para los mexicanos” (sic)4; una objeción más propia de Prescott, si hubiera desarrollado esa idea, habría sido interesante.

Según Thomas, las cartas de relación de Cortés a Carlos V son, después de La Celestina, lo mejor en la literatura española del siglo XVI, y para él estuvo claro que el Capitán General de la Nueva España y los que fueron con él a la conquista, se interesaron por la cultura azteca mucho más que los colonizadores de segunda generación y después. En ese sentido, sostuvo que el México actual es nieto de la conquista, cuyo impacto más letal “no fueron las matanzas, sino las enfermedades, viruela y gripe principalmente, que mermaron la población”, por el mero contagio de los mexicas a las dolencias de Europa.

 

Thomas subrayó que la Conquista no podía ser armoniosa: “En México hubo una pugna de una religión con otra. Los españoles querían oro, poder y las almas de los indios. Por otra parte, buscar en el pasado la moralidad de nuestros tiempos (o su carencia) no facilita la labor del historiador”5.

Juan Miralles: Cortés, inventor de México

En realidad, en el amplio trabajo de Miralles hay todo un nuevo aire de frescura, de auténtico viaje a la conquista, y a todo lo que sucedió después en la azarosa vida de Don Hernán: tan exaltado como perseguido, tan glorificado como maltratado por quien había recibido de sus manos –Carlos V—, un territorio mayor que el del Sacro Romano Germánico. Con un solo mando, español, en vez de medio millar de reyes, margraves (marqueses), duques, electores, etc. de lo que entonces era Alemania. Con una nota diferencial: Miralles detalla –con mayor detalle que José Luis Martínez—, la cruel-dad de los mexicas, refiriéndose especialmente al canibalismo masivo de la superestructura que gobernaba Tenochtitlán6.

Para Miralles, Cortés fue el gran conquistador, reconociendo sus crueldades ocasionales, como cuando cortó dedos de los pies a sus enemigos, amputó manos a los espías. Sin olvidar lo que hizo con Cuauhtémoc (ahorcado) y su esposa (apropiada por un tiempo) en el viaje a Las Hibueras. A la hora de defender sus aspiraciones, lo rememora el autor, Cortés fue durísimo, de un rigor y una crueldad a veces aparentemente innecesaria, pero que contribuía a que su figura inspirara el temor que él buscaba como más importante que su propia coraza7.

Miralles rompió definitivamente con el tópico de que los conquistadores y los colonos fueron a México sólo para enriquecerse y que apenas hubo unos cuantos frailes buenos. Son palabras de Miralles a Tulio Demicheli8.

 

Más que el afán del oro, parecería que la guía fuera el ideario de la hidalguía caballeresca. Y en cuanto a Cortés, parece claro que si no lo hubieran retenido forzoso en la Corte entre 1540 y 1547, seguramente habría partido en uno de sus barcos para la búsqueda de la mítica tierra de Cíbola. Y de haber tenido más éxito en sus navegaciones por la Mar del Sur (Pacífico), quizá hubiera emprendido la mayor hazaña de su vida, la conquista de China.

Terminamos así las cuatro entregas de un largo artículo que hemos dedicado a la Historia Verdadera de Bernal Díaz del Castillo, y a los principales biógrafos de Hernán Cortés. Y volveremos al tema, espero, cuando en septiembre se presente mi libro Hernán Cortés, gigante de la Historia.

Y como siempre, el autor se pone a disposición de sus lectores en República.com: castecien@bitmailer.net.

1 José Luis Martínez, Hernán Cortés, Fondo de Cultura Económica, México, 1990.

2 También memorable es la octava real que Lope de Vega dedicó a Don Álvaro de Bazán, Marqués de Santa Cruz, victorioso en Lepanto y otras batallas.

3 Susana Gaviña entrevista a Salvador Durán, Director del Museo Nacional de Historia de México, “La gran desventura de Cortés es el uso político que se ha hecho de él”, ABC, 15.XII.2014.

4 https://elpais.com/diario/2002/07/02/cultura/1025560806_850215.html

5 Conquest: Cortes, Montezuma, and the Fall of Old Mexico, Simon & Schuster, Nueva York, 1995. Versión española en Planeta, Barcelona, 2010.

6 Juan Miralles, Hernán Cortés, inventor de México, Tusquets, Barcelona, 2001.

7 https://elpais.com/diario/2002/04/01/cultura/1017612004_850215.html

8 Juan Miralles, ob.cit., perdí la paginación exacta.

  1. Agromenawer says:

    Alemania se benefició de una generosa condonación de deuda al principio de su ‘milagro económico’. El Acuerdo de Londres sobre la Deuda Alemana, cuyo sexagésimo aniversario celebramos el próximo 27 de febrero, es un temprano y casi desconocido ejemplo de restructuración moderna de deuda soberana, algo muy sorprendente si se considera su eficacia a la hora de recuperar la sostenibilidad de la deuda alemana (occidental). Hacia el final de las negociaciones, se canceló la mitad de todas las deudas de 30 millones de marcos y los remanentes fueron reprogramados de forma tan inteligente que Alemania nunca tuvo que volver a afrontar un problema de deuda.

    Los niños y niñas alemanes no acostumbran a aprender nada del Acuerdo en sus clases de Historia y en los medios tampoco se le da mucha consideración. Sin embargo, hoy sería sabio recordar cómo se previno una quiebra estatal inminente a través de unas negociaciones oportunas, rápidas, comprensivas y justas.

    El contraste entre el trato histórico dado a Alemania y el trato dado hoy a Grecia no puede ser más obvio. Alemania se benefició de una condonación de gran alcance como resultado de la cual su economía creció de forma rápida y sostenible. Grecia en cambio, está siendo forzada a ‘consolidarse’ a sí misma a lo largo de una recesión dolorosa y destructiva que sacude a la sociedad hasta sus mismos cimientos. En 1953, uno de esos generosos (para Alemania) acreedores fue, por cierto, Grecia, que no tuvo en cuenta los crímenes de guerra que las fuerzas de ocupación alemanas habían cometido pocos años antes en suelo griego. Un paralelismo similar se podría dibujar con España, que también fue de los países que firmaron el acuerdo para la cancelación de la deuda alemana.

    • Ciudadano says:

      En este terreno los griegos no son como los alemanes, es como comparar cigarras con hormigas.
      Saludos

      • Agromenawer says:

        Efectivamente, no se puede comparar la corrupción griega con los terribles crímenes alemanes y los millones de muertos provocados por el nazismo cuando se les condonó la deuda. Estoy seguro de que se refería usted a eso, ¿verdad?

        • Ciudadano says:

          No, no suelo mezclar churras con merinas, cuando hablo de listillos irresponsables hablo de eso y cuando hablo de regímenes genocidas hablo de eso y cuando carezco de argumentos no suelo mezclar los temas.
          Saludos

          • Agromenawer says:

            Pues menos mal que no suele usted mezclar los temas ni las churras con las merinas. Es evidente entonces que he debido tener mala suerte con su anterior comentario , porque en él mezclaba una cuestión económica como es la reestructuración de una deuda nacional con sus opiniones claramente xenófobas sobre griegos (mediterráneos, y por lo tanto vagos) a los que compara con unos alemanes que por germánicos parece usted tener por honrados y trabajadores, mezcla de temas que utiliza para justificar que a la Alemania post-nazi se le condonara la deuda y a la corrupta Grecia se le exprima hasta la última gota, a modo de castigo por sus imperdonables pecados, aunque ese castigo afecte, como siempre, a los que menos han tenido que ver con lo ocurrido. Que haya usted interiorizado ese discurso racista sobre los PIGS que repiten los medios de comunicación de los países del norte solo puede significar dos cosas: o usted mismo es de un país del norte, o la propaganda ha surgido efecto y se ha acabado creyendo que efectivamente los del sur somos vagos y taimados, aún siendo del sur usted mismo. En ambos casos es una manera de analizar las cosas lamentable e injusta.

            No entiende usted ni muchos que el verdadero origen de la crisis es un nuevo capitalismo de casino y de apuestas en productos financieros tóxicos —como las hipotecas subprime—, que ahora especula con la deuda soberana de los países del sur. La causa de la crisis, pues, no es ni la burbuja inmobiliaria española, ni el endeudamiento —las deudas inglesa y alemana eran superiores—, ni la indisciplina fiscal griega. La burbuja ha sido hipotecaria: de titulizar y revender hipotecas tóxicas en el mercado. Precisamente, el Deutsche Bank fue uno de los mayores implicados, según reveló el Senado americano en su día. Este banco ha colocado productos a sus clientes a sabiendas de que perderían dinero, tanto en Norteamérica (paquete “Gemstone VII”) como en Alemania, donde el Tribunal Supremo le condenó en 2011.

            Alemania, además, es quien promovió las apuestas contra la deuda del sur. El Deutsche Bank fue uno de los artífices de este nuevo Merk-adode deuda soberana —y de su índice de precios Markit— que disparó los ataques especulativos. Goldman Sachs asesoró a Grecia para ocultar su deuda y así logró entrar en el euro, después, con esta información privilegiada, apostó junto con Deutsche Bank que Grecia se hundiría. Atacar a países del sur fue la fórmula del Gobierno y bancos alemanes para recuperar las pérdidas de sus bancos ludópatas.

            Semejante giro depredador contra la propia zona euro lo motivó la filtración del informe confidencial del supervisor financiero alemán, el BaFIN (confirmado por otro de Merrill Lynch), que valoraba en 800.000 millones los activos tóxicos del país en 2009. Dichos datos delatarían que una Alemania especulativa había reemplazado a su reputado capitalismo industrial. En vez de procesar a los responsables, cerraron filas e iniciaron el descrédito del sur para desviar la atención y sojuzgarlos.

            Las Bankias alemanas han sido muchas: Hypo Real Estate fue rescatado con más de 100.000 millones de euros y en 2009 fue nacionalizado en un 90%; el Industriebank (IKB), con 10.000 millones de euros; los Landesbank (cajas autonómicas), como el Baden-Württemberg, el West o el Sachsen, recibieron unos 150.000 millones de euros; el Dresdner Bank, segunda entidad del país, quebró y fue absorbido por el Commerzbank, que a su vez recibió un rescate de 100.000 millones y cuyo 25% todavía está en manos del Gobierno de Merkel. El caso del Commerzbank es ilustrativo, pues el año pasado devolvió parte del rescate al Gobierno, 14.000 millones de euros. ¿De dónde sacó tan cuantiosos beneficios, si no es apostando en el casino con información privilegiada proporcionada por el propio Gobierno?

            Este es el cambio clave del nuevo capitalismo de casino: los rescates y nacionalizaciones han transformado a los Gobiernos alemán, británico, suizo y norteamericano en cobanqueros que ahora disculpan la prolongación de ataques especulativos porque necesitan que estos bancos tengan beneficios rápidos y puedan devolver el dinero inyectado.

            Además de estos rescates, Alemania oculta que el Deutsche Bank recibió, solo en 2008, 20.000 millones de la Reserva Federal norteamericana junto con 60.000 millones para Credit Suisse y UBS (Unión de Bancos Suizos) a un tipo de interés regalado del 0,01%.

            ¿Cómo se beneficia Alemania de sus ataques a los PIGS? Se lo explico:

            1. Genera rumores para disparar el interés que pagará España cuando pida prestado dinero. 2. Impone privatizaciones de empresas rentables (aeropuertos, AVE, lotería…) que, de no resistir el Gobierno, pasarán a manos del norte a precio de ganga. 3.Provoca asfixia crediticia para devaluar las acciones de las multinacionales (Telefónica, Iberdrola, Repsol, Gas Natural…), con lo cual pueden apoderárselas grupos alemanes. 4. Pero lo más rentable al propagar pánico financiero —que es delito— es la huida de dinero por miedo a un corralito. De España en ocho meses de 2012 han salido 330.000 millones de euros, de Grecia en estas últimas semanas otros muchos miles, que van a parar a bancos de Suiza, Luxemburgo, Holanda y Alemania, cifras “sin precedentes”, según Bloomberg. El austericidio reporta grandes beneficios…

            Le aconsejo que antes de hablar de hormigas y cigarras se informe. Quizás entonce se de cuenta de que esto es más bien un tema de arañas y moscas y que la ciudadanía solo es víctima de esta grandísima estafa.

          • Ciudadano says:

            Hace muchísimos años cuando ibas a pedir un préstamo se informaban de tu solvencia económica y moral (esto ultimo era un eufemismo de si eras cumplidor o no) luego no confundo churras con merinas, su ultimo párrafo me recuerda el dicho ácrata” 100.000 moscas no pueden equivocarse, comamos mierda” las moscas comen mierda y caen en la tela de la araña porque son estúpidas, espero y deseo que la mayoría de las personas no, si piensa contestarme otra vez por favor sea mas breve, la cantidad no sustituye a la calidad.
            Saludos

          • Agromenawer says:

            Yo le hablo de quienes deciden y usted me responde con quienes padecen las decisiones. Estamos hablando de cosas diferentes.

          • Ciudadano says:

            No he leído a fondo su tesis doctoral sobre la banca alemana, pero la música me suena acertada, probablemente también oiriamos una música parecida en relación a otras formas de ingeniería financiera (subprime, apalancamiento etc…) pero yo no puedo o no tengo fuerzas o ganas de luchar contra los elementos, prefiero adaptar mi trapo y mi rumbo para sobrevivir con la mayor dignidad y el mayor provecho posible.
            Saludos