Despoblación de España (y II)

El pasado jueves 14, en la primera entrega de este artículo sobre Despoblación de España (I), veíamos cuál es el proceso de declive demográfico en España en lo que se refiere a su dimensión territorial: somos un país con menor densidad que el resto de Europa y con grandes vacíos poblacionales en su territorio, según se vio en los viejos libros de viaje, desde Antonio Ponz a Próspero de Mérimée.

En los últimos tiempos, el panorama se ha agudizado, por el éxodo desde las zonas rurales, por quienes aspiran a un escenario urbano más cómodo e interesante, y con mayores oportunidades de trabajo. Como hace muchos años decía el gran urbanólogo que fue Mario Gaviria (1938/2018), estudioso a fondo muchos temas de geografía y economía espacial.

Creo que la situación presente se refleja bastante bien en cuatro mapas elaborados por el INE, que reproducimos seguidamente, con algún comentario:

1. Municipios con baja densidad de población. Se ve que los términos municipales en prácticamente toda España, tienen muy baja densidad: menor de 12,5 habitantes/km2, porcentaje por debajo del cual la UE prevé una desertización definitiva casi inevitable.

2. Municipios que han perdido población entre 2011 y 2017. Puede apreciarse claramente que la despoblación es general en todo el territorio, más pronunciada en el interior que en el litoral y las islas; donde el turismo, sobre todo, ha supuesto un anclaje demográfico de primer orden.

3. Municipios sin nacimientos desde 2011. Es quizá el más patético de los tres mapas, porque expresa donde el stock demográfico impide ya nacimientos; casi una muerte demográfica anunciada.

4. Municipios en que se concentra más del 90 por 100 de población. Refleja los grandes vacíos y las zonas más densas, en un desequilibrio más que evidente1.

Aparte de los cuatro mapas, hacemos algunas anotaciones preliminares que pueden ser interesantes:

LA CUESTIÓN DE LA SEGURIDAD: SIN GUARDIA CIVIL2

“La Guardia Civil es sagrada, más que el cura”, lo cual es especialmente verdad en las zonas más despobladas. Como sucede en las provincias de Soria (con unos 500 guardias y 19 puestos, en total), Teruel (670 guardias y 33 puestos) y Guadalajara (644 y 31 puestos). Son bastantes agentes, pero por la fragmentación municipal, hay muchos núcleos de población muy pequeños, en donde la seguridad va para abajo.

En relación con este tema, no cabe duda de que tiene que haber una mejor ordenación de las medidas de seguridad, con mayor movilidad aprovechando las nuevas tecnologías.

MACROCEFALIA3

Mientras más de la mitad de España se vacía, Madrid crece sin fin, sobre todo en su corona periférica de la capital. La Comunidad de Madrid ya tiene 6,60 millones de habitantes (2018), de los cuales 3,22 millones, la mitad, viven en la Villa del Oso y el Madroño.

Madrid se ha visto beneficiada por la capitalidad, lo que le permite concentrar administraciones públicas y multinacionales, siendo además foco de atracción de inversiones, sobre todo extranjeras, con lo que ofrece las mayores oportunidades laborales. En esas circunstancias, funciona activamente el efecto llamada.

Además, en el caso de Madrid, y algo parecido podría decirse de Vizcaya, Guipúzcoa, Barcelona, Valencia, Sevilla, etc., los núcleos rurales y las sierras aledañas, no son zonas con demografía negativa. Por el nomadismo semanal y estacional del ocio y las vacaciones de los urbanitas, en relación con el contorno campestre muy valorado para fines de semana y estío, y en términos de segunda residencia. Y la mejora de las comunicaciones públicas de cercanías contribuye a esa urbanización relativa del medio rural y de los recursos ecológicos más apreciados.

PUEBLOS ABANDONADOS4

Es esta una realidad ante la cual cabe preguntarse si es posible su rehabilitación. Lejos del asfalto, de los tubos de escape y de los rascacielos, está la realidad que evidencian los más de 3.000 pueblos deshabitados, sobre todo en Galicia, Castilla y León, Aragón y Asturias. Muchos de los cuales van para ruina total, porque no pueden encontrarse nuevos propietarios, al estar muy complicada la documentación básica.

También debe destacarse que la despoblación en curso no ha tenido como consecuencia una caída importante en la superficie cultivada. Se mantiene esa extensión agraria en sus máximos, en cereales, leguminosas y oleaginosas, como el girasol, en cultivos extensivos. Sencillamente, porque la mecanización integral de las labores agrícolas permite que, con una población rural muy disminuida, la extensión media labrada por agricultor haya crecido considerablemente.

EL CASO EXTREMO DE EXTREMADURA5

A escala regional de Extremadura, Rosalía Guntín, vicepresidenta de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza, observa que diez de las trece localidades de la región, cada una con más de 10.000 habitantes, tienen menos población hoy que hace cinco años, la red urbana está en declive.

Mérida, Badajoz y Cáceres han decredido unos 5.000 habitantes entre 2013 y 2016, lo que también ha ocurrido en Plasencia, Don Benito, Zafra, Almendralejo, Villanueva de la Serena, Coria, Montijo, Navalmoral de la Mata, Olivenza, Villafranca de los Barros…

Si el mundo rural extremeño ya estaba en coma, el urbano ha entrado en barrena. La razón se debe a la tasa de paro juvenil, superior al 60%, es la más elevada del país. El precio del trabajo, los salarios, en Extremadura se desplomaron un 3,8% entre 2009 y 2014, y el poder adquisitivo en un 7,8%, el mayor de España.

La crisis económica (la Gran Recesión de 2008/2013) derivó en una sangría demográfica. Los jóvenes salen de los institutos y no pasan de municipios pequeños a las ciudades regionales, como sucedía hasta hace no mucho, sino que se van a estudiar o trabajar fuera de la región.

La decadencia demográfica de Extremadura se debe también a la falta de eficiencia del Gobierno regional, que podría estar no poco adormilado, por el hecho de recibir fuertes subsidios vía PER y LOFCA, que engrosan el presupuesto regional y mantienen el actual patrón demográfico.

Sería necesaria una política regional más activa, y no el lamento continuo, como si la despoblación no fuera, también, una muestra de negligencia de los gobernantes regionales que acaban siendo una plataforma mendicante de recursos del conjunto del país sobre la base de su bajo índice de desarrollo.

Un caso claro es, también, la poca atención prestada a la mejora de infraestructuras. Por ejemplo, comparativamente en lo que al AVE se refiere, entre Extremadura y la Región de Murcia, mucho más activa y reivindicativa.

LA DESPOBLACIÓN DE CIUDADES MEDIANAS6

Soria albergó un encuentro de Think Europe sobre la importancia de frenar el flujo poblacional a las grandes urbes, para afrontar el desafío de la despoblación. Una reunión en la que se contó con la presencia de la ministra de Política Territorial y Función Pública, Meritxell Batet, quien aseveró que las ciudades de mediano tamaño pueden ser la «palanca» para revertir la despoblación.

«El Gobierno de España –dijo la Ministra, que estará pronto en funciones por las elecciones anunciadas—, de acuerdo con un compromiso adquirido en la Conferencia de Presidentes [de CC.AA.] ». Dijo que se presentaría una estrategia nacional frente al reto demográfico. Con base también en los estudios de la Alta Comisionada para el Reto Demográfico, Isaura Leal.

Antonio Fernández–Galiano, presidente de Unidad Editorial, presente en el citado encuentro, dejó un mensaje claro: «Es prioritario que medios y responsables institucionales le den a la despoblación el espacio que requiere en sus agendas». Y sentenció: «Tanto los medios de comunicación como los políticos, nos quedamos enganchados en el cortoplacismo de noticias más impactantes en detrimento de otras vitales».

PREMONICIONES: FRANCIA TAMBIÉN SE VACÍA, PERO SALEN LOS CHALECOS AMARILLOS7

La ciudad de Nevers, en el centro del norte francés, ofrece la estampa de la douce France, a orilla del Loira, con un perfil idílico, albergando unos 35.000 habitantes a 250 kilómetros al sur de París. Debiendo subrayarse que Nevers y su región son uno de los lugares donde se ha gestado la revuelta de los chalecos amarillos: los franceses hartos de pagar impuestos y recortes en los servicios públicos, se manifiestan contra un Estado cada vez más voraz en sus impuestos.

El movimiento de los chalecos amarillos se ha extendido por todo el país. Es la Francia de las ciudades pequeñas y medianas, la Francia rural, donde el automóvil es una herramienta de trabajo, y para muchos de supervivencia. Para poder ir al banco, al médico, a una gestión administrativa, etc. y donde el cierre de una consulta médica o de la línea de tren son una condena al ostracismo.

Ya no se trata del desierto francés de Gravier8, sino de una realidad más compleja. Francia también sufre la despoblación de la mitad de su territorio.

PLANTEAMIENTO DE SOLUCIONES9

El Senado terminó en junio de 2018 un informe del PP, PSOE y Podemos sobre sus propuestas para abordar el problema de la despoblación en España. Un año y medio de trabajo en el seno de la Comisión Especial de Estudio sobre la Evolución Demográfica ha alumbrado tres documentos, que recogen más de 200 medidas (unas 150 del PSOE, 38 del PP y 30 de Podemos). Estas propuestas serán la base sobre las que se consensuará el informe de la Estrategia Nacional, que tiene que aprobar el Gobierno, como ya se dijo. Pero como el 5 de marzo se disuelven las Cortes, y no habrá Gobierno hasta mayo o junio, o incluso hasta el otoño a todos los efectos, el tema de la despoblación continuará en su particular limbo.

En el presente artículo que hemos hecho para Republica.com, sobre la despoblación en España, no vamos a entrar en muchas propuestas de solución. Pero de lo que no cabe duda es que la idea de repoblación tiene un mar de dificultades. Llevar inmigrantes a los pueblos abandonados, para rehabilitarlos, no parece una hipótesis realizable. Porque los que acudieran a esa llamada serían llegados de otros países en vías de desarrollo, que se quedarían dos o tres años en los costosos pueblos rehabilitados, para luego emigrar a las grandes ciudades del resto del país.

Por otro lado, tener un país bastante vacío no es una desgracia trágica. De lo que se trata es que la actividad productivista se mantenga, y eso parece que podría funcionar en la agricultura. Y en cuanto a la industria, se trataría de llevar pymes y empresas medianas a las zonas en despoblación, con polígonos industriales ad hoc (terreno económico, facilidades de suministros e infraestras, etc.), haciéndolo en términos de mancomunidad de varios pequeños municipios.

También hace falta una reforma de la Administración territorial. Con 8.020 municipios en un país de apenas 504.700 km2, con una media de 62,9 km2 por municipio, no cabe duda de que hay que hacer ajustes importantes.

Si se aceptase una superficie media más alta, de por ejemplo 250 km2, tendríamos 2.018 municipios, la cuarta parte de los actuales. Y esa sería una cifra más racional, y con menor burocracia y mayores capacidades de la misma, habría una tarea importante para las Diputaciones Provinciales, fuera de las cinco CC.AA. uniprovinciales: Asturias, Cantabria, La Rioja, Navarra y Murcia.

A las Diputaciones y a las comunidades uniprovinciales citadas podría confiárseles como labor principal dar más vida económica a las zonas en despoblación, seleccionando los puntos más viables del territorio para ubicar en ellos los esfuerzos de inversión, y hacerlos más rentables económica y socialmente.

Y como siempre, el autor espera los comentarios de los lectores, y se pone a su disposición, en castecien@bitmailer.net.

1 Algunos de los mapas pueden no reflejar bien las proporciones reales. Por el hecho de ser los ayuntamientos del sur de España, en general, mucho mayores que los de la mitad norte, por razones históricas, de repartimentos durante la Reconquista.

2 Patricia Ortega Dolz, “Las casas cuartel echan el cierre”, El País, 18.11.18.

3 Fernando Peinado y Yolanda Clemente, “La región crece más rápido mientras media España se vacía”, El País, 4.1.19.

4 Sandra López Letón, “Un país que vende sus pueblos”, Negocios, El País, 6.1.19.

5 Érika Montañés, “La desertización de Extremadura amenaza hasta a las grandes ciudades”, ABC, 20.5.18.

6 Antonio Carrillo, “Contra la despoblación, ciudades medianas”, El Mundo, 17.1.19.

7 Marc Bassets, “La Francia vacía que alumbró la ira amarilla”, El País, 4.12.18.

8 Jean Francois Gravier, París y el desierto francés, Ed. Flammarion, París, 1947.

9 Paloma Cervilla, “El PSOE propone universalizar la dependencia para frenar el éxodo rural”, ABC, 18.6.18.