Cataluña: once veces

Tanta tinta se ha vertido en libros, prensa, panfletos, etc. Hasta tal punto se ha hablado en la radio y la televisión durante los últimos cinco años, que personalmente ya tenía decidido no decir nada más sobre el tema, entre otras cosas porque en mi libro ¿Adónde vas Cataluña?[1], ya tuve ocasión de expresarme en 2013.

Pero no, resulta que no. Tal vez haya caído en la tentación, o seguramente quedaba en mí algo de sentido de la responsabilidad sobre la cuestión, que ahora viene a aflorar a solo diez días del primero de octubre, fecha del pretendido referéndum.

Y para relativizar las cosas, y no darnos por sorprendidos, he preparado para los lectores de Republica.com un resumen de las once veces, hasta 2012, en que determinadas fuerzas catalanas -nunca la inmensa mayoría- optaron por exigir la independencia o cosa parecida. Ahí van las once proclamas, cada una con sus propias características, desde hace más de quinientos años. Suponiéndose que en los próximos quinientos, el problema esté resuelto, aunque siempre quedan las dudas que propaló Don José Ortega y Gasset:

  1. Levantamiento del Conde Jaume de Urgel contra Fernando I en 1413. Con el propósito de romper el Compromiso de Caspe (l’niquitat de Casp), y evitar así que la dinastía Trastámara se consolidara en Cataluña; en la previsión de que su propósito era la unión de toda España bajo una misma corona, en la que prevalecería Castilla.
  1. Sublevación de los nobles y burgueses de Cataluña contra Juan II (1462-1472), como consecuencia de la decisión real de favorecer a los payeses de Remensa, en sus litigios con la nobleza y la burguesía. Lo que originó una larga guerra civil dentro de la Corona de Aragón, que iba más allá de un problema pasajero; pues realmente se perseguía, una vez más -poner fin a la dinastía foránea los Trastámara- y recuperar el linaje catalán perdido con Martín el Humano. En ese trance se produjo la gran contradicción de que los catalanes ofrecieron la jefatura del Condado de Barcelona a Enrique IV de Castilla (él mismo, un Trastámara) y ulteriormente al Condestable Pedro de Portugal.
  1. Como consecuencia de los episodios del Corpus de Sangre de 7 de junio de 1640, generado por la presencia de tropas reales en Cataluña con ocasión de la guerra de los Treinta años -y más concretamente de las campañas contra Francia-, se produjo un levantamiento general, contra la autoridad real. Que dio origen a la Guerra de Cataluña entre 1640 y 1652, con derivaciones hasta 1659. Con ocasión de la cual los catalanes anti-Conde Duque de Olivares suscitaron la de Portugal; una contienda a lo largo del cual, Cataluña se enfeudó en la corona de Luis XIII, a quien se otorgó el Condado de Barcelona, para acabar con más odio a ese soberano que al propio Felipe IV.
  1. Adscripción de la Generalidad de Cataluña a la causa del Archiduque Carlos de Austria en 1705, después de haber entrado triunfalmente Felipe V en Barcelona en 1702, donde fue recibido como legítimo rey de toda España. Pero un cambio de posicionamiento de Cataluña para pasarse al candidato austracista en la larga guerra dinástica (1701-1713), provocó una contienda civil contra Felipe V, de nueve años de duración. En la que, finalmente, en 1713, ingleses, holandeses y austriacos abandonaron a su suerte a los rebeldes catalanes, al firmar, sin contar para nada con ellos, el Tratado de Utrecht de 1713. Y terminando el conflicto en 1714, tras la larga resistencia de Barcelona, se produjo la supresión de las libertades institucionales catalanas (Generalidad, Consejo de Ciento, etc.); al introducirse el régimen común del resto de España, a través de los Decretos de Nueva Planta.
  1. Levantamiento de Barcelona de 1842 y 1843, en parte originado por las inconveniencias que para la industria catalana representaba el arancel de aduanas ya de corte librecambista de 1841, así como otras disposiciones legislativas, y también por los abusos de autoridad del General Espartero. Todo lo cual provocó el bombardeo de la Ciudad Condal por dos veces en menos de un año. Y aunque no hubo verdadero independentismo, los rebeldes, en las dos ocasiones, pretendieron tener poderes soberanos.
  1. Intento de crear una República Catalana dentro del esquema federalista que estaba diseñándose para España, en 1873. Proyecto que se vio definitivamente desbaratado por la Restauración borbónica a finales de 1874. Que fue recibida con entusiasmo en Barcelona, en gran medida por la nueva política arancelaria más proteccionista, que se anunciaba.
  1. Publicación de las Bases de Manresa (1892), de la autoría de Domenech y de Prat de la Riba, y otros ya regionalistas/nacionalistas; un diseño que se pensaba serviría de fundamento para una Constitución propia de Cataluña, suscitándose su virtual separación del resto de España. Fue un ejercicio meramente político, pero sentó las bases de ulteriores planteamientos secesionistas.
  1. Intento de invasión, desde Francia, de Francesc Macià, quien con una columna de voluntarios proyectó entrar en su propio país, para declarar la independencia del Estat Catalá (1926). Propósito que fue abortado por la intervención de las autoridades francesas, que se relacionaron con los servicios secretos del Estado español, entonces en la Dictadura del General Primo de Rivera (1926).
  1. Declaración solemne de la República Catalana, en la Plaza de Sant Jaume de Barcelona, por Francesc Macià, el 14 de abril de 1931. Cuando en el resto de España se celebraba la renuncia del rey Alfonso XIII y la proclamación de la Segunda República española. Un planteamiento inesperado que se resolvió con el viaje conciliatorio a Barcelona de tres ministros de la flamante República para pactar con Macià la alternativa de un Estatuto de amplia autonomía.
  1. Declaración de independencia del Estat Catalá, dentro de una Federación Ibérica, el 6 de octubre de 1934, al socaire del levantamiento contra la República organizado por partidos y sindicatos de izquierda; como protesta a la entrada en el gobierno de Lerraux de diputados de la CEDA. Este levantamiento -luego muy criticado por Josep Tarradellas-, fue reprimido con la retirada temporal de la autonomía de Cataluña, y el encarcelamiento del presidente de la Generalidad, Lluís Companys.
  1. Planteamientos de Artur Mas de una Cataluña independiente, tras la Diada de 2012, buscando la posibilidad de celebrar un referéndum, algo bien difícil por no decir imposible, por parte del Gobierno de la Nación.

Tras la transcripción que acabamos de hacer, queda el 1 de octubre, y ojalá -¡qué difícil!- que de aquí a entonces haya un poco más de cordura, para evitar el célebre choque de trenes. Los maquinistas de uno de ellos podrían recordar que en la Constitución de 1978 que juraron con gran alegría en Cataluña, se comprometieron a cosas de las que ahora reniegan. Señor, perdónales porque no saben de qué se olvidan…, o no quieren acordarse.

Como siempre, para cualquier observación de los lectores de Republica.com, espero en castecien@bitmailer.net.

[1] Ramón Tamames, ¿Adónde vas Cataluña? Cómo salir del laberinto independentista, Península, Barcelona, 2013, 3ª edición.

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