Adaptación para combatir el cambio climático(I)

En la Conferencia del Clima de París de diciembre de 2015 (COP-21) van a tomarse grandes decisiones para combatir el calentamiento global y el cambio climático que tanto afecta al planeta Tierra. Lo que se hará por los 139 países concurrentes a ese encuentro en la capital de Francia para evitar un verdadero holocausto de la biosfera terrestre. En ese sentido, la comunidad internacional intensificará sus dos acciones más importantes a escala mundial en esta área de cuestiones: mitigación y adaptación.

Las acciones de mitigación, a fin de recortar las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y llegar al 2020 sin quemar más combustible fósil (carbón, petróleo y gas), requieren una respuesta conjunta y coordinada a escala internacional; con fijación de metas de reducción de la puesta de GEI en la ya muy deteriorada atmósfera terrestre.

En cuanto a la adaptación, lo que con ella se trata de hacer, es afrontar las consecuencias del cambio climático; como protegerse de la subida del nivel del mar, organizar mejor la gestión del agua en las zonas agrícolas que padecen sequías, o generalizar sistemas de alerta temprana frente a toda una serie de desastres provocados por el clima.

Esas y otras muchas acciones e iniciativas de adaptación han de definirse en el ámbito nacional o subregional, pues los impactos y las vulnerabilidades son específicos de cada lugar. Como se apreció en la Conferencia de las Partes (COP, por su sigla inglesa) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) celebrada en Montreal, Canadá, en diciembre 2005; de la que surgió el “Programa de trabajo quinquenal sobre los aspectos científicos, técnicos y socioeconómicos de los efectos, la vulnerabilidad y la adaptación al cambio climático”. Todo ello a partir del artículo 4.1(b) de la CMNUCC, que ya había establecido la obligación de que las Partes deberán “formular, aplicar, publicar y actualizar regularmente programas nacionales y, según proceda, regionales; que contengan (...) medidas para facilitar la adaptación adecuada al cambio climático”.

Para los desarrollos que hemos especificado, contamos en España con un Plan Nacional de Adaptación al cambio climático (PNA)[1], elaborado por la Oficina Española de Cambio Climático (OECC), sobre la base del previo proyecto ECCE (Efectos del Cambio Climático en España)[2].

En el PNA se aprecia que son muchos los sectores, y sistemas ecológicos, económicos y sociales que resultan vulnerables en mayor o menor medida al cambio climático, siendo precisamente la evaluación de esa vulnerabilidad uno de los objetivos del PNA, sin perjuicio de que en una fase posterior se incluyan más sectores, o se subdividan en varios. En concreto, actualmente, son los que figuran en el cuadro 1, cada uno con su horizonte de planificación:

Cuadro 1: Sectores del Plan Nacional tiempo de planificación

cuadro

Fuente: OECC

Entramos seguidamente en la revisión de los citados sectores y sistemas ecológicos.

Biodiversidad

Los impactos directos del cambio climático sobre la biodiversidad vegetal se producen a través de dos efectos antagónicos: calentamiento, y la reducción de las disponibilidades hídricas. La «mediterraneización» del norte peninsular y la «aridificación» del sur son algunas de las tendencias más significativas a combatir con la diversidad de medidas de adaptación.

Recursos hídricos

El cambio climático, con aumento de la temperatura y disminución general de las precipitaciones, causará una reducción de las aportaciones hídricas; así como una importante alteración de la demanda de agua en los sistemas de regadío, que habrán de ampliarse y reorientarse.

Bosques

La reserva de agua en el suelo disminuirá conforme aumente la temperatura y la actividad evaporativa de la atmósfera, lo que supondrá un importante factor de estrés para el arbolado. En las zonas con déficit hídrico habrá cambios en la densidad de pies y también variación en las especies existentes ahora. En casos extremos, las áreas susceptibles de albergar sistemas arbolados pueden perder esta condición, pasando a soportar matorrales y otra vegetación de menor porte.

Sector agrícola

El incremento de la temperatura del aire, derivado de la concentración de CO2 en la atmósfera, así como los cambios en las precipitaciones estacionales, afectarán a la agricultura; con efectos no uniformes en las diversas regiones, incrementándose las necesidades de riego. En el sur y sureste de España la demanda de agua se incrementará por la agudización del estrés térmico.

Zonas costeras

Los principales problemas del cambio climático en las zonas costeras se relacionan con potenciales cambios en la frecuencia y/o intensidad de las precipitaciones en el litoral, así como por el posible ascenso del nivel medio del mar. En ese sentido, está en curso la elaboración de una investigación, promovida por el Magrama, sobre impactos del cambio climático en la costa, que será una importante base para el desarrollo de las líneas de actuación.

Caza y pesca continental

Ambas actividades deportivas constituyen un área de acción económica que concierne a numerosas personas y que mueve importantes recursos económicos, en territorios muy amplios. Las especies cinegéticas y de pesca deportiva se verán afectadas por las variaciones en temperatura (al alza) y de humedad (a la baja).

Zonas de montaña

Todas las evaluaciones de impacto realizadas hasta el momento expresan que las zonas de montaña son altamente vulnerables por el cambio climático. Lo que afectará a su alta biodiversidad y endemismo; así como a las diferentes formas de gestión tradicional. En ese sentido, ya se han detectado algunos cambios en la distribución altitudinal de las comunidades vegetales de montaña, que pueden atribuirse al cambio climático.

Seguiremos la semana próxima, hasta terminar el presente artículo. Para cuya elaboración tuvimos una interesante plática con la Directora de la Oficina Española del Cambio Climático, Susana Magro Andrade (junto con su especialista en adaptación, Ana Forner). Por esa conversación, y por la amplia documentación que me facilitaron, el titular de esta sección de Universo Infinito de República.es les expresa su agradecimiento más sincero y cordial; quedando como siempre a disposición de los lectores en castecien@bitmailer.net.

[1]Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático, Oficina Española del Cambio Climático, S.G. para la Prevención de la Contaminación y del Cambio Climático, Ministerio de Medio Ambiente, Madrid, 2005.

[2] Evaluación Preliminar General de los Impactos en España por Efecto del Cambio Climático, 840 pp, MIMAM 2005); que está disponible en la web del Ministerio de Medio Ambiente: http://www.mma.es/oecc/impactos2.htm.

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