Privatizaciones: no queda tanto por hacer

Hace pocos días participé en un debate sobre el tema de las privatizaciones y, al final, llegué a algunas conclusiones que ahora transcribo, sintetizadas, para los lectores de Republica.com.

1. Por qué ha habido privatizaciones

Fue en tiempos de las presidencias del Gobierno de Felipe González y José María Aznar cuando se privatizaron más empresas públicas. Para cumplir los mandatos de Maastricht, en la dirección de amortizar deuda pública. Globalmente fue una buena operación: se ingresó mucho dinero para el erario, llegamos en 2007 al superávit presupuestario, se redujo la deuda pública al 35 por 100 del PIB (hoy casi en el 100 por 100), y las empresas independizadas del Estado ganaron en fuerza con gran expansión exterior.

2. Las futuras privatizaciones

Ahora quedan pocas sociedades estatales que estén en condiciones de ser privatizadas por su posible rentabilidad. Y de ellas, la más importante es Aena, que está en curso de hacer una OPV del 49 por 100 de su capital social. De ese modo, seguirá siendo una empresa de carácter público que coordine el casi medio centenar de aeropuertos que tiene España. Y al mismo tiempo, los nuevos socios del sector privado, ya se ocuparán de agilizar una empresa que no ha tenido grandes innovaciones en los últimos tiempos, a pesar de disponer del monopolio de modo de transporte de mayor crecimiento.

3. La síntesis de las empresas estatales al día de hoy

Nos la da la web de SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales), que agrupa sus empresas en cuatro categorías:

 División de empresas participadas en el sector de la Energía: Ensa (Equipos Nucleares, S.A.), Cofivacasa (empresa liquidadora de sociedades), Enusa (), Hunosa, Izar/Construcciones Navales S.A. (en liquidación). Además hay participaciones minoritarias en Enagás (cotiza en Bolsa), Enresa, y Red Eléctrica Corporación (cotiza en Bolsa).

 División de empresas participadas en el sector de la Defensa: Defex, Grupo Navantia; con participaciones minoritarias en EADS NV (cotiza en Bolsa), Hispasat e Indra.

 División de empresas participadas en el sector de la Alimentación y Medio ambiente: Cetarsa, Hipódromo de La Zarzuela, Mayasa (Minas de Almadén y Arrayanes, S.A.), Mercasa, Saeca (Sociedad Anónima Estatal de Caución Agraria), Grupo Tragsa, Alimentos y Aceites (participación en Ebro Foods). También se encarga de la tutela de la Fundación SEPI.

 División de empresas participadas en el sector de la Comunicación: Agencia Efe, Corporación RTVE, Ente Público RTVE (ente adscrito), Grupo Correos, Grupo Sepides. Incluye participación minoritaria en las siguientes compañías: International Airlines Group (IAG) (cotiza en Bolsa) y España Expansión Exterior.

Toda la lista anterior podría entrar en liquidación de empresas no rentables, o venderse en OPVs para las que coticen en bolsa, que son bien pocas. Ya no hay empresas tan sabrosas como antaño: Endesa, Iberia, Telefónica, Tabacalera, etc.

4. Las privatizaciones de los años 80, ¿fueron tan beneficiosas para salir al exterior como se dice?

Las empresas privatizadas en los años 1980-2000, lo fueron con muy buen sentido. Lo cual se debió también a la Comisión de Privatizaciones que fueron presidiendo buenos economistas como Luis Gámir hace tiempo y ahora, y Juan Ramón Cuadrado-Roura. Lo que no se va a privatizar seguramente nunca, es Paradores de Turismo, y Renfe; y me parece bien que sigan en el sector público formando parte cada vez más de la Marca España por su calidad creciente. Si bien es cierto que en ambos casos se necesita de más dinamismo.

5. Gestión pública/gestión privada

El Estado debe ser el timonel, pero los que reman -en una regata estilo Oxford/Cambridge altamente competitiva, o las nuestras traineras del Norte-, deben ser las empresas dinamizadas por la gestión privada las que asumen el riesgo y los beneficios de la acción emprendedora. La competencia hará que velen por sus clientes, por encima de cualquier otra regulación.

6. La crisis que padecemos ¿ha afectado tanto a las empresas privatizadas?

Las dificultades de los últimos años han afectado a todos. Y más que la gran recesión, yo la llamaría la crisis de nunca acabar. Y, naturalmente, las empresas privatizadas no tenían por qué ser una excepción. Y estoy seguro de que han resistido mejor siendo privadas que públicas, porque en la gestión no estatal, “hay que buscarse las habichuelas todos los días, y no cabe ir a papá Estado para solicitar ayuda”. El caso de Iberia es interesante, porque después de privatizarse tuvo una gran crisis de adaptación que todos conocemos, y ahora, últimamente, ha emprendido el vuelo.

7. ¿Qué me dice de la sanidad y la educación: deben estar en manos privadas o públicas?

La sanidad en manos públicas con gestión de empresa privada siempre que sea posible. Y la educación, también en manos públicas para los segmentos de gratuita y obligatoria, pero sin menospreciar los conciertos, y dando más alas a los centros de educación superior. Las escuelas de negocio son una buena muestra de cómo puede haber educación privada de excelencia.

8. Y en el caso de que triunfara Podemos ¿acabaría con las privatizaciones?

No creo que triunfe. Pero en cualquier caso llegaría muy tarde para privatizar nada. Y no creo que esté por la labor. Incluso han hablado de una banca pública, tomando como base el ICO. Pero sobre la eficiencia del ICO, aparte de su escasa implantación y menor alcance para las pymes, hay que recordar que tiene una morosidad del 35 por 100, frente al 12,5 del conjunto de la banca; debe ser por su gestión nada precautoria.

Eso es todo por el momento sobre el tema de las privatizaciones, y el autor, como siempre, queda a disposición de los lectores de Republica.com en castecien@bitmailer.net.

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