El rey Felipe VI en perspectiva (II)

El pasado jueves 11 de septiembre, iniciamos en esta sección de Republica.com -”Universo infinito”- la puesta en escena del presente artículo. Que fuera de lo habitual, constituye una entrevista hecha para el libro colectivo de José María Íñigo “Cien españoles y el Príncipe”, que se publicó en 2010.

Ahora, después de haberse proclamado Rey de España Felipe VI, el pasado mes de junio, me pareció que podría ser interesante actualizar mis contestaciones al cuestionario de 2010, manteniendo, desde luego, los textos iniciales de hace casi un lustro.

4. ¿Cree Vd. que el hecho de que el Príncipe Don Felipe se haya casado con una mujer que no pertenece a la realeza puede haber sido una equivocación, o la demostración de que la monarquía es una institución democrática y moderna?

Más bien lo segundo, y por lo que vamos viendo, la decisión fue bastante afortunada, y continúa siéndolo. En gran medida, porque Letizia ha asumido bien su papel de Princesa del Pueblo, yo diría que bastante mejor [con más naturalidad por parte de ambos cónyuges reales] de cómo lo hizo, por ejemplo, Lady Di en el Reino Unido.

En cuanto a terminología, los antiguamente denominados matrimonios morganáticos (ya nadie los llama así) cada vez se llevan menos; tal como ha sucedido últimamente en los países escandinavos, en los tres del Benelux, o incluso en [el caso mencionado de] Inglaterra.

Y en lo que concierne a la palabra plebeya, definitivamente pertenece al pasado: ahora todos somos ciudadanos, y en el caso particular de España, el artículo 14 de la Constitución prohíbe cualquier clase de discriminaciones de personas; entre las que figuran las que pudieran producirse en razón al nacimiento de cada uno.

Poco hay que agregar a lo dicho en 2009. Si acaso, el hecho evidente de que después de una serie de rumores sobre la posible desafección de la Princesa Letizia por sus funciones como Princesa de Asturias, una vez convertida en reina, parece haber recuperado energías; para su nueva vida pública, muy activa, al lado del rey, y en ocasiones actuando individualmente en toda una serie de funciones muy relacionadas con los problemas y expectativas de España como país. Y como antigua periodista, Letizia se mueve con soltura en la celebración de diversidad de actos, especialmente cuando hay algún tipo de coloquio.

Y por lo que se refiere a la educación de las infantas Leonor y Sofía, al parecer todo marcha de forma muy normal; con la información, que habría de confirmarse, de que ambas están estudiando chino mandarín, el idioma del futuro…

5. ¿Es Vd. partidario de abolir la Ley Sálica?

La Ley Sálica fue abolida por una Pragmática Sanción de Carlos IV de 1789, aprobada por las Cortes Generales convocadas para derogar lo que antes había dispuesto Felipe V, por influencia francesa; en el sentido de que las mujeres no podrían reinar. Se restauró así el tradicional sistema de sucesión de la Corona en España, que sí permitía reinar a las mujeres, en el caso de que no hubiera varón en la misma línea directa de sucesión.

Pero lo cierto es que Carlos IV no publicó de inmediato la referida Pragmática, manteniéndola en secreto a la espera del momento propicio para darla a conocer; lo que por una serie de vicisitudes no se produjo hasta 1830, cuando lo más retrógrado de la camarilla que rodeaba a Fernando VII ya estaba urdiendo toda clase de tejemanejes, a fin de impedir que tras la ya previsible muerte del monarca, su hija Isabel no pudiera acceder al trono [y que lo hiciera, en cambio, su hermano Carlos María Isidro]. Así las cosas, en el Real Sitio de La Granja de San Ildefonso, al empeorar el Rey de su enfermedad de gota, temiéndose ya por su vida, el Ministro Calomarde, convocó el 14 de septiembre de 1832 a una serie de personalidades para valorar la situación.

En ese encuentro, invocando la Pragmática Sanción [de Carlos IV], se instó al infante Don Carlos a aceptar la Pragmática de Carlos IV, que Fernando VII, finalmente [ya se ha dicho antes] se había publicado en 1830; y como compensación por no poder ser Rey, se le ofreció la regencia durante la minoría de edad de la que sería Reina Isabel, cosa que Calos no aceptó por estimarla una afrenta.

Ante esa situación, la camarilla real en su conjunto aceptó las pretensiones de Don Carlos, de llegar a ser Rey; y con la aprobación de la propia reina María Cristina, se preparó un decreto por el que se derogaba la Pragmática Sanción. Texto que Fernando VII, doliente en su lecho, acabó firmando, por lo cual se conmocionaron los ambientes liberales, conjurados como estaban para evitar que Don Carlos pudiera reinar, habida cuenta de sus ideas ultramontanas.

En tales circunstancias, el Rey, al mejorar de sus males, restableció la Pragmática. Un cambio de rumbo que ruidosamente cuestionaron los partidarios de Don Carlos, de manera que [muerto Fernando VII] al proclamarse Isabel II como reina de las Españas, en 1833, el enfrentamiento entre los isabelinos y los tradicionalistas partidarios de Don Carlos derivó a la Primera Guerra Carlista (1834-1839).

En resumen, lo que tenemos actualmente en España no es la Ley Sálica -que, insistimos, impide reinar a las mujeres en cualquier circunstancia-, sino que de hecho está vigente la Pragmática Sanción de 1789, traducida en el artículo 57 de la Constitución de 1978; donde se dice que “en la línea sucesoria, en el mismo grado de linaje familiar, se prefiere el varón a la mujer”. Lo cual, obviamente, situó al infante Felipe de Borbón y Grecia por delante de sus hermanas Elena y Cristina.

Será necesario, pues, reformar la Constitución de 1978 [art. 57], para que el primer vástago de los reyes, hombre o mujer, sea el designado como Rey en el momento de la sucesión, a fin de eliminar una más que evidente discriminación por sexo. Previsión, según las opiniones más generalizadas, que sólo debería materializarse después de que el actual Príncipe de Asturias, Felipe de Borbón y de Grecia llegue a ser Rey.

En realidad, poco hay que agregar a lo dicho en 2009. Salvo quizá el hecho de que actualmente, el tema está mucho más maduro para una reforma de la Constitución, y más concretamente del art. 57.1 todavía vigente.

Así las cosas, en la situación actual, la primogénita de Felipe y Letizia, la Infanta Leonor, ya es conocida generalmente como Princesa de Asturias, aunque formalmente todavía no haya sido proclamada como tal.

El único problema que podría surgir respecto de esta cuestión, es que los monarcas tuvieran un nuevo vástago, varón, antes de la reforma constitucional, seguiría rigiendo el mismo sistema aún vigente, en contra de todas las previsiones de que es necesaria la plena igualdad de sexos. Pero esa eventualidad, no parece lo más probable, por razones obvias…

6. ¿Le sorprendería saber que durante el año 2009 los Príncipes Don Felipe y Doña Leticia asistieron en misión oficial hasta el día 31 de julio a 359 actos públicos y protocolarios?

No me sorprende nada, porque leo la prensa y veo la televisión. Es bastante lógico que en La Zarzuela haya una distribución de funciones entre el Rey (con la Reina), la Reina por sí sola, el Príncipe con o sin la Princesa, la Princesa sola, y las dos Infantas [Elena y Cristina]. Porque en este bendito país, son muchos los que quieren realzar sus celebraciones (de vivos o de difuntos) con la presencia de algún miembro de la Casa Real.

En el ambiente descrito, es normal la gran actividad de los Príncipes, y conviene. Entre otras cosas, porque la idea de la Nación Española está bastante discutida per se en determinados ámbitos, y sus símbolos no suscitan demasiado entusiasmo popular. Debido al poso residual de diversos republicanismos antifranquistas, y sobre todo por obra y gracia de los soberanistas, tantas veces pro domo sua.

Prácticamente, nada que agregar a lo anterior. Salvo que ya como reyes, Felipe y Letizia van a tener mucho más trabajo que cuando eran príncipes. Y en ese sentido, una cuestión que habrá de plantearse es si Felipe como rey va a seguir asistiendo -en la misma línea en que lo hizo como príncipe- a las tomas de posesión de los presidentes iberoamericanos. Pudiendo preverse que lo hará para los grandes países (Brasil, México, Colombia, Argentina y Perú), pero no para toda la veintena larga de repúblicas hispano y lusoparlantes.

Y dejamos aquí la conversación -como habría dicho José Luis Gutiérrez, nuestro llorado antiguo editor de Leer- que nos ha ocupado ya unas cuantas páginas, para terminar el próximo jueves 25 de septiembre. Y como siempre, el respondedor de esta entrevista revisitada, queda a disposición de los lectores de Republica.com en castecien@bitmailer.net.

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