Crisis de la Eurozona y economía mundial¹ V

El pasado jueves 14 de junio iniciábamos la presente serie, de la que hoy hacemos una quinta entrega, tras habernos referido a los puntos que seguidamente recordamos:

1. La experiencia de crisis anteriores

2. Sin diagnóstico de las dificultades actuales

3. Medidas tardías e ineficientes

4. El Gobierno Rajoy: ¿hubo diagnóstico? ¿Tiene una estrategia?

5. Una ilustración histórica de previos diagnósticos y estrategias

6. La segunda fase: deuda soberana y política de austeridad

7. Cambios necesarios en el modelo productivo

8. Competitividad y exportación

9. En pos del crecimiento: una cuestión comunitaria

10. Consideraciones estratégicas globales

11. Contra la desagrarización

12. Contra la desindustrialización

Las comparaciones son odiosas, pero cabe destacar en las postrimerías del franquismo (1974), el peso de la industria manufacturera en España estaba en torno al 25 por 100 del PIB (construcción aparte), en tanto que actualmente, está por debajo del 17 por 100, debido a toda una serie de procesos de crisis industriales mal diagnosticadas y peor gestionadas. A lo que se agrega el hecho de que, desde que empezó la crisis en 2008, la producción industrial en España ha caído un 25 por 100, frente a un descenso promedio del 10 por 100 en la Eurozona.

Esos datos -y otros que con tiempo habrá que aportar-, reflejan un agudo proceso de desindustrialización en España, con una serie de sectores en serio peligro de desaparición o en el más preocupante declive. Sobre todo en la rama de las industrias mecánicas, como maquinaria agrícola y textil, industria naval civil, motocicleta, electrodomésticos, etc. Tendencia a la que se unen las manufacturas de consumo: mueble, textil, confección, menaje de casa.

Esa contracción de la actividad industrial, obliga a pensar cómo promover más actividad en siderurgia, metalurgia, químicas, mecánicas (naval, maquinaria); así como en industrias de bienes de consumo de todas clases, en las cuales resultan vitales más innovación, diseño y calidad. Lo cual nos plantea la necesidad de tener en cuenta toda una serie de tendencias, que han dado en denominarse “la nueva revolución industrial”, en línea con lo que plantean autores como Peter Marsh en términos que figuran a continuación, y que resultan prometedores aunque de momento sean un tanto etéreos:

Actualmente el mundo está atravesando un nuevo periodo de cambio –una nueva revolución industrial- que tendrá grandes ramificaciones. Con oportunidades en aspectos como la salud, felicidad, y creación de riqueza, que podrán ser espectaculares en la nueva era².

En años recientes, estuvo en boga pensar que los tiempos de gran predominio económico y productivo de los países ricos, eran cosa del pasado, marcadamente en Europa, Norteamérica y Japón; como consecuencia del gran éxito de la industria manufacturera de China y de otros países emergentes.

Sin embargo, ese punto de vista no es correcto, porque en la era que se está abriendo actualmente, habrá oportunidades para muchos países e individuos, si entienden bien la naturaleza de los cambios en capacidades y motivaciones, y si se opera con la necesaria imaginación y creatividad, los innovadores serán las tropas de choque de la nueva revolución industrial, que empujará a la economía mundial de forma extraordinaria, como sucedió con la primera revolución industrial hace más de dos siglos.

De forma menos etérea que Peter Marsh, el economista italiano Zamagni, en una conferencia inaugural del Seminario de Ética Económica y Empresarial de la Fundación Etnor, explicó en declaraciones a la agencia de noticias EFE que “el error de España es haber definido un futuro prácticamente basado en el turismo y los servicios, entre ellos los financieros, en lugar de seguir desarrollando el sector manufacturero como sería recomendable; pues ningún país, puede progresar y continuar su desarrollo sin un cierto equilibrio intersectorial, y por ello ha de apostarse por mantener la industria (como Alemania) o por la reindustrialización, como están haciendo EE.UU. y el Reino Unido³.

Efectivamente, el paradigma de la valoración de la industria se da en la política seguida en Alemania en tiempos del Canciller Schröder (rotundo no a la externalización industrial en China y reforzamiento de las empresas de tipo medio, las Mittestand) que para la España de hoy supone una inspiradora experiencia. Porque, evidentemente, la externalización que tantas veces se presenta como salvación de empresas, es un arma de doble filo: primeramente se externalizan partes y componentes, luego se prosigue externalizando por entero los productos en cuestión, y al final son las marcas de la fábrica del mundo (China) las que sustituyen a la producción anteriormente nacional y externalizada más adelante.

Al respecto, “España necesita reindustrializarse y el automóvil es un sector clave. Es tan importante como el turismo y tiene mucho recorrido de futuro”. Es lo que ha dicho Mario Armero, Presidente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC). Para añadir acto seguido que el país “no está suficientemente concienciado respecto a la importancia de la industria: desde que comenzó la crisis, el sector secundario ha perdido tres puntos (del 17 al 14) de su aportación al PIB”⁴.

Eso mismo, con todas las diferencias que pueda haber, es lo que deben hacer otros subsectores. Y en su investigación está el autor, que ha solicitado información al respecto al Ministerio de Industria.

13. Política ambiental y energética

El tema del medio ambiente es algo más que una serie de acciones concretas. Se trata de una filosofía política que tiene una base bien sólida en la ética ecológica (solidaridad sincrónica, con los coetáneos que más sufren; y diacrónica, pensando en la calidad de vida de las generaciones venideras), a base de aprovechar lo mejor posible los recursos naturales; en paralelo a la conservación de la naturaleza. Y todo ello con medidas de sostenibilidad del desarrollo.

En el área de medio ambiente resulta indispensable la preparación de un plan forestal, adecuado a las situaciones que se han creado con el abandono de los montes, con incendios dramáticos como los de Valencia y Castilla-La Mancha al comenzar julio de 2012. Como también es interesante para la industria de recuperación de residuos de todas clases (agrícolas, industriales, urbanos), en la que estamos todavía muy por detrás de países paradigmáticos de la UE como es el caso de Alemania; pensando en un futuro altamente rentable, por el fuerte alza de los precios de las materias primas en los mercados mundiales. Además, esas actuaciones contribuirán a un mucho mejor ambiente urbano y rural.

En el área energética hay que plantearse ante todo la instrumentación de una política de ahorro y eficiencia energética, para así contribuir a los propósitos de la UE de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 20 por 100 para 2020, y en un 50 por 100 de cara al 2030; siempre con base de los niveles de 1990.

Lo anterior, exige una dedicación muy pormenorizada a las energías renovables, en las que España ha alcanzado niveles más que importantes de desarrollo, sobre todo en eólicas y solares. Sin olvidar otras como mareomotriz, geotérmica, biomasa, etc., debiendo subrayarse que en todas ellas hay también grandes progresos tecnológicos en marcha, con posibilidad de entrar igualmente en niveles de rentabilidad. Pero subsidiar operaciones ya puramente rutinarias con tecnologías ya superadas, lo cual carece por entero de sentido.

La sostenibilidad económica (aparte de la propiamente ambiental) del sistema eléctrico pasa también por no subvencionar de manera indefinida el kw/h sin más, dando cobertura a consumos tecnológicamente más o menos superados ya, sine die. Lo que ha comportado una parte importante del déficit de tarifa, cuyo monto (23.000/28.000 millones de euros), casi duplica hoy, por poner un ejemplo, el déficit acumulado del Sistema Nacional de Salud. Por ello, incentivar el I+D en el ámbito del consumo eléctrico, también contribuiría a la sostenibilidad económica/ambiental/financiera.

En los temas nucleares, y no obstante el Parón Fukushima, derivado del grave accidente nuclear en Japón en marzo de 2011, parece totalmente necesario mantener en actividad las centrales hoy en funcionamiento, hasta el final de su vida técnica, lógicamente con el aumento que precisen en sus cotas de seguridad. Con la necesidad de un estudio a fondo en cuanto a la opción de construir centrales de nueva generación, para por lo menos mantener la proporción de energía nuclear en el 20 por 100 de las necesidades de electricidad del país.

Cuestión final a considerar también a fondo es la relativa al llamado déficit de tarifa, que merece, ante todo, la máxima transparencia para apreciar los pros y los contras de un dispositivo financiero tan altamente controvertido entre tirios (convencionales) y troyanos (renovables), sin olvidar el carbón ahora tan noticia.

Por lo demás, parece necesario que haya un ente regulador independiente para los temas de tarifas, que devuelva la confianza de los inversores y permita disminuir los actuales conflictos entre las energías tradicionales y las renovables.

La próxima semana, con la sexta entrega terminaremos este largo artículo sobre crisis de la Eurozona y de la economía mundial. Y como siempre, el autor queda a la disposición de los lectores de República.com en castecien@bitmailer.net.

¹ El presente trabajo, ha sido objeto de un primer comentario por un conjunto de colegas, a quienes desde aquí expreso mi agradecimiento; precisando que ninguno de ellos asume ninguna responsabilidad por este texto, que corresponde por entero al autor. Los aludidos colegas son los economistas F. Becker, A.M. Carmona, J.M. Revuelta, A. Rueda, y S.B. Ruesga.

² “The Birth of a New Industrial Revolution”, author article by Peter Marsh, Posted by Yale University Press London on April 30, 2012. http://yalebooks.wordpress.com/2012/04/30/the-birth-of-a-new-industrial-revolution-author-article-by-peter-t-marsh/

³ “Experto: La estrategia económica en España debe ser su reindustrialización”, Agencia EFE, http://www.laverdad.es/agencias/20120620/comunidad-valenciana/ experto-estrategia-economica-espana-debe_201206201528.html

⁴ G. Escribano, Entrevista Mario Armero, “España debe reindustrializarse y el sector del automóvil es clave”, Expansión, 10.3.2012

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