Desarrollo económico e integración euroasiática, moneda global y paz universal

En las últimas semanas, he estado preparando un prólogo para la versión española de un libro de Nursultan Nazarbayev, Presidente de la República de Kasakstán; un país que visité en julio de este año como recordarán los lectores de República.es.

El libro a que me refiero es un conjunto consistente de ideas, sobre todo tres principales, que figuran en el título de este artículo: desarrollo económico e integración euroasiática, moneda global, y paz universal.

Las referencias a esa tripleta de temas confiere al autor del libro, en su condición de Jefe de un Estado de importancia creciente, un perfil que desborda ampliamente la visión que podría esperarse de la cúpula personal de una Nación concreta. Al preconizarse metas de carácter verdaderamente universal. Lo que da al escrito, un indudable interés.

Entrando en el primer tema planteado, de desarrollo económico e integración euroasiática, y como señala Lvov, D.S. Miembro de la Academia Rusa de Ciencias, entre los nuevos países surgidos del ancho territorio de la Unión Soviética, Kasakstán destaca por sus altos y sólidos índices de crecimiento económico: desde el 2000, el incremento medio anual acumulativo de su PIB, se cifra en torno al 10 por 100; el de su industria en un 9 por 100, y el de su sector agrario en cerca del 4 por 100.

En 2009, las reservas de hidrocarburos del país rondaban los 4.000 millones de toneladas de petróleo y los dos billones de metros cúbicos de gas natural; y gracias a la explotación de los recursos del mar Caspio, en 2010 Kasakstán ha llegado en su extracción total de petróleo a los 100 millones de toneladas, con la previsión de alcanzar los 150 millones en 2015.

Pero obviamente, Kasakstán aspira a una diversificación económica, con mayor desarrollo del sector agroindustrial, para conseguir que en 2014 se duplique la productividad del sector; en la idea de ir garantizando la seguridad alimentaria del país, con la meta específica de que en ese año, el 80 por 100 de los alimentos necesarios para el país sean de producción nacional.

En el proceso de desarrollo a que ahora nos referimos, tiene especial importancia el Sistema Nacional de Innovación, que dispone de tres nuevos núcleos científicos: el Centro de las Ciencias de la Vida, en colaboración con los institutos de I+D más punteros del mundo, que polariza sus investigaciones en temas médicos, y más concretamente trasplante de órganos, creación de corazones y pulmones artificiales, investigación sobre células madre, y medicina para la longevidad, etc. Por su parte, en el Centro de Investigaciones Energéticas, se estudian muchos temas del campo de la física, las energías renovables y la tecnología de las altas energías. En tanto que el Centro Instrumental Multidisciplinar se especializa en ingeniería, análisis de laboratorio, y oficina de diseños y proyectos. Todo ello dentro de un Plan Intersectorial para el desarrollo científico y tecnológico de Kasakstán vigente hasta 2020.

En el curso del desarrollo económico de Kasakstán, como subraya Nazarbayev en su libro, la desintegración de la URSS en 1991 tuvo un impacto que llevó tiempo superar. Algo que el autor supo prever, cuando criticó duramente las incertidumbres de la Perestroika, con la que se veía no sería capaz de transformar la URSS en una nueva Unión Euroasiática.

Los sucesos políticos de agosto de 1991 y la ulterior disolución de la Unión Soviética, fueron los detonantes de la independencia de 14 repúblicas. Que Nazarbayev proclamó para Kasakstán, el 19 de diciembre de 1991, si bien, de seguido, el 21 de diciembre, en la Cumbre de Jefes de Estados ex soviéticos en Almatí, impulsó la decisión de constituir la Comunidad de Estados Independientes, CEI.

Desde esos primeros tiempos, Nazarbayev entendió que la CEI no era sino un primer paso en la transición a un proceso integratorio más fuerte. En contra de la actitud que se reflejó en la dinámica política de varios socios de la CEI, con sus actitudes de dispersión, resultado de la introducción de las normativas nacionales más divergentes; vía el sinfín de nuevas leyes emanadas de los respectivos parlamentos que adquirieron nuevos poderes de organización desintegradora.

Para superar tales dificultades, Nazarbayev propuso la idea de una integración a distintos niveles y con distintas velocidades. Idea que se recogió en el proyecto de Unión Euroasiática, planteada por él, en la Universidad Estatal de Moscú en 1994. Con base en la experiencia histórica de que en cualquier proceso de integración, hay países más reacios que otros a avanzar hacia un objetivo común, lo cual no tiene por qué frenar a los miembros más dinámicos. Eso mismo es lo que en la UE se llama cooperación reforzada.

En esa línea de propuestas y acción, la máxima apuesta de Nazarbayev dentro de la CEI ha sido y es la creación, y el avance, de la Unión Aduanera; al estilo de lo que la Unión Europea hizo en sus principios. Una Unión que se consiguió en 2010 por tres países: Belarús, Rusia y Kasakstán, en la idea de que ulteriormente puedan incorporar otros Estados de la CEI. Y en el propósito de que la nueva Unión Aduanera alcance nexos de relación cada vez más estrechos con la Unión Europea; a través del progreso dentro de esa última, de su partenariado con todo el Este europeo y centroasiático.

Pero además de todo lo ya alcanzado en términos de integración euroasiática, Nazarbayev, hombre de concreciones, considera que debe haber un conjunto de grandes proyectos interestatales: un sistema de oleoductos y gasoductos, un programa para el mejor uso efectivo de los recursos hidráulicos, etc. A lo que une la idea discutida en la Comisión Económica y Social (de la ONU) para Asia y el Pacífico (ESCAP), de crear un eje, para incrementar la cooperación interregional, hasta un límite cualitativamente nuevo. Lo que exige la construcción de “un corredor de transporte China/ Europa Occidental”; desde las costas del Océano Pacífico a las del Atlántico. También podría estudiarse la posibilidad de trasvasar parte de las aguas de los ríos siberianos a toda Asia Central, tema que desde el punto medioambiental no está exento de críticas.

Otro proyecto insignia sería la construcción del nuevo canal de navegación para buques de a bordo, que llevaría el nombre de Eurasia, entre los mares Caspio y Negro; mil kilómetros más corto que el actual de limitada capacidad Volga-Don. Se atravesaría así el territorio ruso, para dar vida al más potente corredor de salida de productos de toda Asia Central al Mediterráneo.

Otra idea de futuro desarrollo es la creación de un Banco Euroasiático, que contribuiría a financiar la ampliación de las relaciones comerciales y económicas y a la realización de los programas y proyectos de inversión en el espacio centroasiático.

En ese avance de la integración, Nazarbayev asigna un gran papel a las relaciones de Kasakstán con Rusia, para lo cual estima la necesidad de buscar un equilibrio estructural de las distintas ramas productivas, regiones y corporaciones; con la creación de un potencial técnico y tecnológico propio.

En esa dirección, Nazarbayev entiende que en Rusia y Kasakstán, el modelo clusteriano de desarrollo ha de adquirir cada vez mayor significación; en línea con la teoría de clusters de Michael Porter, que se basa en que las empresas más competitivas de una determinada rama productiva a escala internacional se concentren en áreas concretas para conseguir economías de escala y de aglomeración.

Hasta aquí el primer tema del prólogo al que me estoy refiriendo. Las otras dos cuestiones, moneda global y paz universal, serán objeto de tratamiento en la próxima entrega a República.es. Como siempre, a disposición de los lectores en castecien@bitmailer.net

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