LA PAC 2014

A mediados de octubre se filtró a las organizaciones agrarias en Bruselas el borrador de la Comunicación de la Comisión Europea sobre el futuro de la PAC (Política Agrícola Común) después de 2013. El documento en cuestión, de naturaleza muy provisional, será presentado oficialmente el próximo 17 de noviembre ante el Parlamento Europeo.

Se trata de un texto breve, general y sin cifras o alusiones presupuestarias, cuyo objetivo es centrar el debate sobre la futura PAC, circunscribiéndolo a los temas más importantes; al objeto de configurar una base referencial para el desarrollo de ulteriores propuestas legislativas, hacia julio de 2011. Para luego continuar con el proceso de elaboración, que ha de ultimarse antes de diciembre de 2013; a fin de que entre en vigor el 1 de enero de 2014; junto con las nuevas decisiones financieras de la UE para 2014/2020. El borrador consta de tres partes de las que seguidamente nos ocupamos.

1. DESAFÍOS Y OBJETIVOS

La Comisión Europea parte de la idea de configurar una PAC fuerte en sus dos pilares, de la producción agraria y del desarrollo rural, para lo cual se plantea:

1. Mantener la capacidad de producción activa de alimentos: mejorando la competitividad y las relaciones en la cadena alimentaria; y al tiempo, compensando las zonas con dificultades específicas donde persista riesgo de abandono.

2. Gestión sostenible de los recursos naturales, mediante prácticas sostenibles y crecimiento verde, a través de la innovación, y acciones de mitigación del cambio climático

3. Equilibrio territorial. Las medidas para ese fin consisten en reforzar el empleo rural, promover la diversificación, y fortalecer las diferentes estructuras de producción.

2. LÍNEAS DIRECTRICES DE LA REFORMA

En el documento se reconoce que el primer pilar de la PAC debe continuar incluyendo el apoyo directo a los agricultores.

2.1. Pagos directos

Según la Comisión, el nuevo esquema podría orientarse hacia la limitación de las pérdidas de los Estados miembros; garantizando a todos los agricultores un porcentaje mínimo, en torno a la media del nivel europeo de pagos directos. Para ello, se tendrán en cuenta los siguientes criterios:

a) Pago básico. Consistiría en una financiación desacoplada básica (sin fines de producciones concretas), con un nivel uniforme y obligatorio de apoyo a todos los agricultores, y un techo máximo para las ayudas directas a las grandes explotaciones.

b) Pago ambiental de carácter obligatorio, al objeto de apoyar medidas en favor del entorno a lo largo y ancho de todo el territorio de la UE.

c) Apoyos a zonas con desventajas naturales concretas, con posibilidad de que se fijen techos nacionales de forma voluntaria.

d) Pagos acoplados voluntarios para hacer frente a problemas específicos en determinadas regiones, de naturaleza social o económica.

e) Apoyo a los pequeños agricultores. A través de un nivel mínimo de pagos directos.

2.2 Medidas de mercado

En materia de orientaciones sobre el mercado, parece que a la nueva PAC no se incorporarán grandes novedades. En ese sentido, la Comisión apuesta por mantener los instrumentos de gestión de mercado, haciendo hincapié en una serie de cuestiones: nueva política de calidad, cambios en el sector lácteo, y medidas para mejorar el funcionamiento de la cadena alimenticia (relaciones contractuales, transparencia y organización de los sectores productor/distribución).

2.3 Desarrollo rural

La nueva política de desarrollo rural estará guiada por el desafío ambiental, el cambio climático y la innovación; con mayor desarrollo de la capacidad empresarial, sobre todo entre los jóvenes agricultores y el desarrollo de la venta directa y los mercados locales.

3. ESCENARIOS DE DEBATE

La Comunicación plantea tres escenarios diferenciados que reflejan las diversas opciones sobre cómo afrontar la reforma de la PAC; dando clara preferencia a la llamada opción intermedia:

1. Status Quo. Mantenimiento de la PAC actual con pequeñas adaptaciones. La Comisión señala que apostar por esta opción sería perder una gran oportunidad para dar a la PAC algo más de legitimidad y eficiencia; si bien, se reconoce que el status quo significaría estabilidad a largo plazo para los operadores del sector.

2. Opción intermedia. La Comisión parece decantarse por esta segunda opción, con un nuevo esquema de pagos directos, y medidas que respondan a objetivos más claros y precisos, que sean más fácilmente entendibles por la ciudadanía; así como para enfrentarse a los desafíos económicos, sociales y ambientales de la agricultura europea. Además habría una mayor eficacia en la gestión de los recursos, y deberá velarse por evitar que la burocracia siga creciendo.

3. Radical. Desde esta opción se plantea una reforma radical que acabaría con los instrumentos de mercado y el apoyo a la renta. La PAC pasaría a ser una política ambiental y de adaptación al cambio climático. La Comisión prácticamente descarta esta opción, porque comportaría el abandono de la producción en unas zonas, la intensificación en otras, la bajada de los ingresos de las explotaciones, la reducción significativa de la producción, y en general daños ambientales y económicos irreparables.

Las decisiones, pues, están planteadas, y a partir del 17 de noviembre, cuando haya un documento ya oficial, comenzará el debate propuesto por el Comisario de Agricultura de la UE, Dacián Ciolos. Volveremos, pues, sobre el tema, posiblemente la semana próxima, o la siguiente.

Como siempre, a la disposición de los lectores de republica.es en castecien@bitmailer.net.

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