Kasakstán, un gran país aún ignoto para la mayoría de los españoles

III. La moneda global y bye bye Astana

Tras las dos anteriores entregas de este artículo, entramos ya en la tercera y última, volviendo a mis whereabouts en el III Foro Económico Internacional celebrado en la capital de Kasakstán los días 1 y 2 de julio, y al que ya he dedicado una amplia referencia sobre la sesión matutina inaugural del 1 de julio. El resto de la jornada lo pasé conociendo algo más de Astana, como también dediqué algunas horas en el hotel a terminar de repasar mi intervención en el Foro. (En lengua inglesa, que puede conseguirse entera solicitándola al correo electrónico castecien@bitmailer.net).

Al día siguiente, el 2 de julio, en la primera parte de la tarde, tuvimos la esperada sesión en la que yo había de participar; un espacio concebido con el título de “Construcción de una nueva arquitectura financiera”, y coorganizada por el Ministerio de Desarrollo Económico y Comercio de Kasakstán, así como el Economic Research Institute (ERI), que tiene su sede en Redmond, estado de Washington, EE.UU. Como moderadora tuvimos a una bella funcionaria kasaka, Humut Shayakhmetova, del Haly Bank.

De los intervinientes en la sesión, destacaré a David Owen, Director Adjunto del Departamento de Medio Oriente y Asia Central del FMI, al profesor kasako Sagandyk Satubaldin, y al canadiense Herbert Grubel, del Fraser Institute.

La intervención de David Owen fue interesante, y a lo largo de ella —en el buen antiguo acento Oxford / BBC que tanto agradecemos los que aprendimos inglés hace 60 años—, analizó el funcionamiento de los mercados financieros internacionales; con el tema de la moneda global sobrevolando, pero sin llegar a pronunciarse sobre ella. Si bien es cierto que mencionó la posible configuración de un Banco Central Mundial.

Ante esa propuesta, en el coloquio subsiguiente, le comenté lo antitético que resultaba la idea de un banco central sin moneda propia; y me permití ubicarle —observé su sonrisa al respecto— en una zona intermedia del FMI, como proveedor mundial de liquidez; y del BIS (sigla inglesa de Banco de Pagos Internacionales de Basilea), como entidad reguladora, actualmente con la función principal de elaborar las nuevas reglas del sistema financiero internacional, generalmente conocidas como Basilea III.

Luego llegó mi intervención, que no voy a exponer en gran detalle, pues ya se la he ofrecido completa a los lectores de este artículo a través del indicado correo electrónico. Pero de forma esquemática si diré que en mi exposición hice, primero de todo, un recordatorio histórico en el sentido de que las grandes monedas actuales surgieron de otras tantas uniones monetarias. Empezando por el dólar, en 1792, con base en el Spanish Milled Dollar; esto es, el real de a ocho de plata española acuñada en las cecas de México y Perú, cuando esa era la moneda física de mayor circulación en todo el planeta.

Luego vendría la Unión Monetaria Alemana que en 1871 permitió el nacimiento del Reichmark del Canciller Bismark, origen del ulterior marco alemán (Deutsche Mark, DM); que durante 50 años (1948/1998), fue la moneda más importante de la Europa continental.

De la manera más amplia para su tiempo, la conferencia de Bretton Woods de 1944, significó el establecimiento del patrón de cambios oro/dólar, que dio forma al nuevo sistema monetario internacional (SMI), que de iure y de facto permitió disponer de una verdadera moneda global entre 1948 y 1971, regida por el Fondo Monetario Internacional (FMI). Con tipos de cambio fijos declarados simultánea-mente respecto al dólar y el oro, lo que garantizó la plena y estable convertibilidad entre las monedas del SMI.

Ese mecanismo sirvió de mucho, y durante largo tiempo a la comunidad mundial, y si al final se desmanteló fue por los abusos de la política financiera de EE.UU.; que llevaron a la inconvertibilidad dólar/oro (1971), y a las dos devaluaciones del greenback; lo que acabó precipitando la llegada de los cambios fluctuantes desde 1972, que fueron consagrados por la reforma de la Convención del FMI a través de las llamadas Reglas de Jamaica.

También la única moneda competitiva con el dólar, el euro, nació de una unión monetaria más que conocida, que culminó en 1998 con la creación del Banco Central Europeo; para en 2002 entrar en circulación ya física los billetes y monedas de euros. Los 11 socios iniciales de la Unión pasaron a ser 16 en 2010. Con detalles que pueden verse en mi ponencia.

Seguidamente, expuse la idea de que la moneda global es hoy más necesaria que nunca. Para acabar con las turbulencias cambiarias, las presiones inflacionistas que se suceden por doquier en las épocas de bonanza, las dificultades de liquidez muy distintas según los países, la falta de estabilidad financiera. Todo ello con muchas y graves repercusiones sobre el empleo y la prosperidad de las naciones.

Por ello todo ello, hay que insistir, es necesario una conferencia Bretton Woods II, en la que se discuta el nacimiento de la nueva moneda universal; con métodos no tan diferentes de los asumidos por los países de la Unión Europea en el Tratado de Maastricht; verdadera Carta Magna del euro y, desde luego, ya sin ninguna conexión con el oro a diferencia de lo que sucedía con el SMI.

En la discusión ulterior a las intervenciones comentadas, hubo posicionamientos para todos los gustos, pero con una sensación, así lo pude apreciar, de que la moneda global acabará llegando. Como se dice a veces, “por su propia fuerza”. Porque entre otras cosas, China y los demás BRIC están presionando ya a su favor; por la volatilidad permanente en los cambios dólar / euro, y porque ya esos y otros países, no quieren poner todos los huevos en la cesta del dólar.

* * *

Lo anterior es el resumen de la sesión de trabajo en que tuve ocasión de participar, y diré que el resto del tiempo trascurrido en Astana lo dedicamos a ver la ciudad y sus alrededores: un museo, muy soviétista en su concepción sobre historia de Kasakstán; un acuario admirable por el esfuerzo realizado para disponer de tantas clases de peces en uno de los lugares que está más alejados de los océanos del planeta.

Con el Embajador Antón, visitamos también los antiguos barrios rusos de Astana —más humanos por estar al margen del nuevo monumentalismo—, con sus casas relativamente bajas, jardines muy descuidados, pero con gran encanto en los intersticios de los bloques cementosos. Completando el paisaje las tuberías de gran diámetro (en razón a las capas de material aislante) para distribuir el agua caliente de la calefacción urbana en los durísimos inviernos. Pocas horas antes de tomar nuestro avión de vuelta hacia España, hicimos un recorrido de los esteparios confines periurbanos de Astana, donde la planificación urbana, a mi juicio, brilla por su ausencia.

Después de casi seis horas de vuelo llegamos a Fráncfort, y allí, como en el viaje de ida, al tener un amplio tiempo de espera, nos dedicamos a las célebres salchichas, sobre todo las de estilo vienés, con un excelente chukrut, y una cerveza muy digna de ser bebida. En el viaje de ida, vimos un trozo del partido del mundial entre Paraguay y Japón. Y en el trayecto de vuelta, pudimos ver los comienzos de la segunda parte del encuentro con Alemania, en el que personalmente, ya en el avión, retransmití los últimos minutos en conexión telefónica por el móvil con mi mujer, Carmen.

En resumen, el viaje a Kasakstán resultó de gran interés. Fueron días de conocimiento de un país emergente que va a tener una importancia creciente en la comunidad internacional. Además, las discusiones académicas propiciadas por los amigos kasakos en el Foro de Astana, me parecieron muy estimulantes. Y las nuevas amistades realizadas con algunos colegas, acabaran siendo de interés de cara al futuro. Especial mención debemos hacer mi asistente personal universitario, el recién graduado, Tomás Prieto-Castro Rosen, y sobre todo del Embajador de España, el varias veces mencionado Alberto y su esposa, Mari Carmen, a quienes dedico las tres entregas de este artículo, para lo que puedan servir a efectos de difusión qué pasa y qué podemos hacer en Kasakstán. Recordando algo que no dije antes: el estupendo almuerzo que nos ofrecieron en la residencia de la Embajada, en la que pudimos hablar largamente sobre temas relacionados con la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) —que en 2010 está presidida por Kasakstán, el III Foro de Astana, los mundiales, y tantas otras cosas.

NOTA FINAL. Para cualquier clase de comentarios sobre las tres partes de mi artículo pueden dirigirse a: castecien@bitmailer.net.

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