Sánchez tira ‘La Casa’ por la ventana

Pedro Sánchez y Margarita Robles

EFEPedro Sánchez y Margarita Robles

El Presidente del Gobierno Pedro Sánchez, fiel a su deriva destructiva de las primeras instituciones del Estado para asegurar su permanencia en el poder, ha cesado a la directora del CNI, Paz Esteban, aceptando el chantaje de ERC. Partido que pidió el cese de Esteban y de la ministra Robles como consecuencia del espionaje que el CNI llevó a cabo contra 18 dirigentes del independentismo catalán, incluido el presidente de la Generalitat, Pere Aragonés.

Una investigación y espionaje del CNI, efectuada con la herramienta ‘Pegasus’ en respuesta y en prevención de los actos violentos que se produjeron en Barcelona en el otoño de 2019 tras hacerse pública la sentencia del Tribunal Supremo que condenaba a penas de prisión a los principales autores del golpe de Estado catalán de 2017.

La decisión de Sánchez de cesar a la directora del CNI constituye una innoble actuación con la que el presidente del Ejecutivo pretende, en su solo interés político y personal, salvar lo que queda de legislatura ante la rebelión de los ministros de UP y de sus aliados de ERC y Bildu , que exigían al presidente la depuración de responsabilidades y el cese de Esteban y Robles.

Una ministra Robles que tras la reciente Comisión de Secretos Oficiales del Congreso y en sus últimas comparecencias mediáticas defendió a la directora del CNI, al igual que lo hizo este lunes el portavoz del PSOE Felipe Sicilia quien aseguraba hace tan solo 24 horas que el Gobierno no iba a cesar a la directora Esteban. Motivos todos estos por los que Robles y Sicilia deberían presentar sus respectivas dimisiones.

Especialmente la ministra Robles que tuvo la desvergüenza política de ocultar los verdaderos motivos del cese de Esteban y hablar de una ‘sustitución’ y no de ‘destitución’, con un discurso inmoral, mentiroso y democráticamente impresentable.

Robles ha demostrado que la Defensa y la Seguridad de España está en muy malas manos. Las de una ministra mentirosa y ‘cobarde’ que un día elogia a Esteban y otro la tira por la ventana de ‘La Casa’ del CNI, creando malestar en el mismo y en las Fuerzas Armadas.

Y esta grave crisis de los servicios de inteligencia estalla cuando estamos a tan solo 40 días de la celebración en Madrid de la cumbre de la OTAN (a la que se oponen los ministros de UP) y que, seguramente, causa inquietud y la mayor preocupación entre los primeros gobiernos de la Alianza Atlántica y en el propio organismo.

Naturalmente, la responsabilidad máxima de todo lo ocurrido en el CNI corresponde al presidente Sánchez y forma parte de una trayectoria de exclusiva ambición personal a costa a las instituciones del país. Todo ello en un tiempo de creciente deterioro de la cohesión del Gobierno y cuando la situación económica y social atraviesa momentos de enorme dificultad.

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