La muerte de Esther López

Un informe confirma que había ADN de Esther López en el maletero del coche de su amigo Óscar

De los restos orgánicos de la chaqueta del sospechoso y otros encontrados en el lateral derecho de la moqueta del maletero se ha obtenido "un mismo perfil genético de mujer" que es coincidente con el de la víctima

Lugar en el que fue hallado el cuerpo sin vida de Esther López en Traspinedo

EFELugar en el que fue hallado el cuerpo sin vida de Esther López en Traspinedo

Esther López, la joven de Traspinedo (Valladolid), cuyo cadáver fue encontrado el pasado 13 de enero en una cuneta, estuvo en algún momento en el maletero de Óscar S.M, el principal sospechoso del caso. Tal y como informa 'El Norte de Castilla', un informe de la Guardia Civil concluye que de los restos orgánicos de la chaqueta que llevaba el principal investigado la noche de la desaparición de Esther y otros restos encontrados en el lateral derecho de la moqueta del maletero del vehículo, un Volkswagen T-Roc, se ha obtenido "un mismo perfil genético de mujer que es coincidente con el perfil genético indubitado" de la víctima.

De la misma forma, en la chaqueta gris y en la parte posterior del lateral derecho del portamaletas del SUV, se ha obtenido una mezcla de perfiles genéticos que son compatibles "como contribuyentes" los perfiles indubitados de Óscar y Esther, aunque el informe de los especialistas del departamento de Biología del Servicio de Criminalística de la Benemérita, fechado el 11 de abril, asegura que no hay ningún rastro biológico de la vecina de Traspinedo ni en el paragolpes del vehículo, ni en el embellecedor, ni en la zona frontal.

Sin embargo, de uno de los pelos hallados en el interior del coche se ha obtenido una secuencia de ADN mitocondrial que se corresponde con Esther o que "puede pertenecer a una persona relacionada biológicamente con ella por vía materna".

Además, se han encontrado otros perfiles genéticos femeninos desconocidos (Mujer 10, 11 y 12), que podrían corresponder a la madre, hermana, mujer e hija de Óscar.

Hay que recordar que, según los investigadores, pocas horas después de la desaparición de Esther, el investigado lavó el coche en profundidad.

El caso es que, junto al ADN encontrado, la principal prueba para inculpar a Óscar son los daños en el vehículo compatibles con el atropello. De momento, no hay nada más sobre un caso que parece estar en punto muerto. 

No hay ADN en la casa de verano de Óscar

Por otro lado, como también recoge 'El Norte de Castilla', ninguna de las muestras recogidas en el registro de la casa de verano del principal investigado se corresponde con el ADN de Esther.

Respecto de las manchas de sangre que había en el reposabrazos de uno de los sillones del porche y de otros restos orgánicos, así como de los recogidos en el asidero de la 'karcher' para limpiar la piscina, estas tienen un perfil genético de hombre que podría ser del padre del sospechoso.

Óscar fue la última persona que vio a Esther con vida. Según su testimonio, la dejó de madrugada en la cuneta "porque ella quería seguir de fiesta", una excusa que desde el primer momento le resultó extraña a los agentes por el peligro que podía correr en ese lugar.

Los forenses concluyeron en la autopsia que la víctima fue atropellada aquella noche cuando deambulaba por el sentido derecho de la carretera en dirección a la localidad, de espaldas a los vehículos, y que el impacto fue "a media o baja velocidad", sin que el golpe, fundamentalmente a la altura del glúteo izquierdo, tuviera entidad suficiente para causar su fallecimiento, producido a posteriori por una posible conjunción de factores que desembocaron en un "shock" multifactorial.

Y es que, en el fallecimiento habrían influido las drogas y el alcohol, tal y como desveló el informe toxicológico que se le realizó, y el frío, ya que esa noche se registraron temperaturas bajo cero.

Ahora bien, una de las incógnitas iniciales se mantiene a día de hoy: "No se puede descartar que el lugar del atropello haya sido distinto del lugar donde se encontró el cuerpo", aseguraron los forenses, tras lo que aclararon que en el supuesto de que el cuerpo hubiera sido movido, se habría hecho en las primeras horas después del fallecimiento.

Y es que, de haber recibido atención médica, Esther estaría viva probablemente. Los forenses matizaron que las lesiones traumáticas encontradas en el cadáver, por sí mismas y de manera aislada, no tuvieron entidad suficiente para producir la muerte de manera instantánea.