Un hombre cambia de género y se libra de una denuncia por violencia machista

La mujer no puede solicitar una orden de alejamiento porque la Justicia entiende que la violencia que sufre se da en el "ámbito doméstico' y no lo contempla como violencia machista

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EFEViolencia de género, mujer, machista

Un hombre se libra de una denuncia por violencia machista tras cambiar de género pocos meses antes. La mujer, que no puede recibir la protección requerida, denunció los golpes y agresiones de su marido en agosto, pero los propios Mossos d'Escuadra le comunicaron que debido al cambio género de su marido, que ella desconocía, los hechos serían cursados como violencia doméstica, aquella que se ejerce dentro del ámbito familiar y que puede ser llevaba a cabo por cualquier miembro de la familia, según adelanta El Mundo este martes.

Al parecer, el hombre había cambiado el pasado mes de marzo en el Registro Civil su género para para identificarse como mujer, dato que su mujer desconocía. Dato este último que imposibilita, según le comunicaron los agentes cuando se personó para formular la denuncia, establecer una orden de alejamiento como así permite la Ley de Violencia Machista.

La mujer, ajena a los cambios realizados, reconoce que tras nueve años de relación su marido comenzó a tener actitudes ocultas hasta entones: "Quería ponerse ropa interior femenina en momentos íntimos, pero pensé que podía ser fetichismo". Tras ello, el hombre le reconoció que se sentía mujer y que quería comenzar a hormonarse, dato que hizo a la mujer querer terminar con la relación, ya que según ella cuenta, aunque lo entendió y se mostró dispuesta a apoyarle en lo necesario, no seguiría adelante con el matrimonio porque ella era heterosexual.

Tras la negativa de la mujer a seguir adelante, el hombre comenzó una serie de vejaciones y abusos que la llevaron a poner un candado en su habitación. El 15 de agosto la mujer encontró en candado forzado y tras pedir explicaciones su marido la empujó y golpeó, dejando visibles sangre y arañazos. La mujer se dirigió entonces  tras pasar por el hospital a una comisaría para denunciar los hechos y los agentes le revelaron el secreto de su marido: había cambiado de sexo cinco meses atrás y eso imposibilitaba tramitar los hechos como violencia machista.

La mujer no puede por tanto solicitar una orden de alejamiento y se ve condenada a convivir con su agresor, que asegura ser mujer.

El Gobierno aprobó a finales del pasado mes de junio el Proyecto de Ley para la Igualdad Real y Efectiva de las Personas Trans y para la Garantía de los derechos de las LGTBI que reconoce la libre autodeterminación de género y elimina el requisito de diagnóstico y tratamiento médico a partir de los 14 años.